El populismo, la demagogia, y los subsidios, tres plagas vigentes de la humanidad

Guillermo A. Zurga's picture

Las definiciones de estas 3 plagas de la humanidad, son poco bien conocidas por las diferentes connotaciones que se les ha dado a través del tiempo en el mundo político, social y económico. Dado que los tres términos siempre están en el debate político a nivel mundial dentro de las áreas mencionadas. He considerado oportuna la ocasión para definirlos, según los expertos en la materia. La idea es, llegar a conclusiones razonables que nos abran los ojos, respecto al tipo de mundo en el que vivimos, e intentar contribuir con nuestros granos de arena a mejorar tal situación.

DEMAGOGIA: “Para el periodista y abogado español Juan José López Burniol, un demagogo es aquel que explota sistemáticamente las emociones y pasiones de la conducta humana para hacerse del favor de las masas. El demagogo argumenta contra las leyes, costumbres y creencias vigentes, alegando que son convenciones sustituibles por otras pretendidamente mejores, según la conveniencia de la clase o grupo a los que se dirige, escribió en un artículo para La Vanguardia.” Fin de la cita.
POPULISMO: “Se trata de un concepto político que permite hacer referencia a los movimientos que rechazan a los partidos políticos tradicionales y que se muestran, ya sea en la práctica efectiva o en los discursos, combativos frente a las clases dominantes.
El populismo apela al pueblo para construir su poder, entendiendo al pueblo como las clases sociales bajas y sin privilegios económicos o políticos. Suele basar su estructura en la denuncia constante de los males que encarnan las clases privilegiadas. Los líderes populistas, por lo tanto, se presentan como redentores de los humildes.
El término populismo tiene sentido peyorativo, ya que hace referencia a las medidas políticas que no buscan el bienestar o el progreso de un país, sino que tratan de conseguir la aceptación de los votantes sin importar las consecuencias.” Fin de la cita.
Por ejemplo: “Sancionar a las empresas norteamericanas o capitalistas es una decisión propia del populismo, que tiene consecuencias nefastas desde el punto de vista económico”, “El populismo de izquierda ha ahuyentado las inversiones y sumido a la población en la pobreza”, “Quienes nos acusan de populismo son aquéllos que gozaron durante años de ganancias inmensas a costa de la pobreza del resto de la sociedad”.
Cuando la noción de populismo se utiliza de manera “positiva”, se califica a estos movimientos como propuestas que buscan construir el poder a partir de la participación popular y de la inclusión social.
SUBSIDIOS: “Con origen en el latín “subsidium”, el concepto de subsidio permite identificar a una asistencia pública basada en una ayuda o beneficio de tipo económico. Se trata de un sistema enfocado a estimular el consumo o la producción, o de una ayuda que se otorga por un tiempo determinado. Por ejemplo: “Voy a iniciar los trámites para cobrar el subsidio de desempleo”, “El gobierno anunció un subsidio para fomentar el consumo de productos electrónicos en la provincia”. Fin de la cita.
En un mundo ideal, estos 3 conceptos políticos, sociales y económicos, deberían desaparecer, puesto que los 3 son utilizados inescrupulosamente por parte de políticos y administradores de los presupuestos de sus países para lograr algún beneficio político o económico, bien sea colectivo para sus partidos políticos o personales e individuales para algún tipo de beneficio económico que le corresponda. Me pregunto: ¿Qué pasaría, sin el futuro los políticos son obligados por la ley a decir la verdad y nada más que la verdad, en sus declaraciones y mítines con carácter electorales?
El hecho de que algunos de los tipos de subsidios en muchas ocasiones son justificados legal y humanamente necesarios, para resolver temporalmente una situación económica de las minorías más pobres o afectadas económicamente, lamentablemente; son mal utilizados por parte de los políticos inescrupulosos para enriquecerse personalmente, o bien para beneficiar políticamente a los partidos políticos a los que estos gobernantes pertenecen.
Definir qué tipo de subsidio es legal y cual no lo es, es una tarea difícil de realizar, puesto que difícilmente se pueden decidir por personas totalmente imparciales sin intereses políticos o personales de quienes toman tales decisiones. Existen países por ejemplo, donde tanto la primera dama de ese país, como los congresistas y legisladores tienen partidas asignadas para distribuir subsidios a su libre albedrio, a quienes consideren aptos para recibirlos. Ni decir de algunos presidentes y su “discrecionalidad”, para asignar subsidios a quienes considere éstos los necesiten.
Lamentablemente para el mundo, estas 3 plagas están vigentes y seguirán aún vigentes por mucho tiempo más, hasta que se logre establecer la racionalidad y la sensatez a nivel mundial, lo cual pareciera algo imposible de pensar en lograr dada la enorme cantidad de intereses personales, grupales y colectivos que pululan libremente por el mundo haciendo daño a las sociedades y a sus pueblos inocentes y más necesitados. Aprovecharse del sufrimiento humano para lograr éxito, poder y dinero, es una de las grandes aberraciones que habrá que al menos intentar erradicar de nuestro mundo actual.
A aquellos lectores a quienes les interese profundizar más en el tema, les recomiendo que intenten observar los debates políticos que se llevan a cabo en la actualidad tanto en los EEUU, como en Europa y Latinoamérica y particularmente en España, Argentina y Bolivia, para que puedan observar a los candidatos(as) participantes y sus respuestas y planteamientos políticos generales, sociales y económicos a las preguntas que los invitados les hacen, y de las diferentes posiciones y respuestas de éstos; y así sacar sus propias conclusiones, respecto al tema tratado en este escrito de: populismo, demagogia y subsidios.
En las elecciones políticas presidenciales, por lo general, se debaten temas muy sensibles para la justicia ciega, las iglesias, y las costumbres tradiciones mundiales como lo son: la legalización del aborto, los matrimonios “mixtos” en los grupos clasificados como “LGBTI”, la pena de muerte, la venta libre de armas de guerra para la población civil, la venta libre de la marihuana u otros tipos de drogas prohibidas, así como otros cambios radicales, que despiertan mucha controversia entre los políticos, donde el populismo y la demagogia de algunos políticos hacen de las suyas y muchos de estos, actúan contrario a sus personalidades, a sus autenticidades, a sus costumbres ancestrales y/o sus religiones, con las que se identifican como creyentes, por el solo hecho de obtener votos para ganar una elección.
Quizás algunos ciudadanos piensen que ser demagogo, populista o vulnerable a los subsidios, son parte de las reglas del juego político y estas “plagas” deben radicalmente ser aceptadas por los pueblos como tales. Otros pensamos moderadamente lo contrario y luchamos porque estas reglas de juego y prácticas políticas viciosas, deberían ser sustancialmente reducidas o desaparecidas, para el beneficio y felicidad de la gran mayoría de los pueblos.
Guillermo A. Zurga