¿Está cerrada la posibilidad elecciones libres, pacíficas y transparentes en la Venezuela de hoy?

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El pasado 21 de mayo, Venezuela amaneció con otra situación política, la cual, posiblemente, cambiaría radicalmente el tipo de lucha a seguir por la oposición, de ahora en adelante.
De ser afirmativa la pregunta del título, sin duda alguna, habría que buscar soluciones viables y alternas a esa solución, para lograr la salida del chavismo del poder, e intentar reconstruir a Venezuela, con un gobierno democrático, capitalista, justo y bien estructurado, que logre los propósitos y objetivos que se planteen, como lo sería el desarrollo integral de Venezuela, para colocarla en el siglo XXI.
De ser negativa la pregunta, entonces habría necesariamente, que retomar la vía fracasada del dialogo, con muchos contratiempos por delante, que necesariamente existen, por la esencia y génesis democrática y electoral de la mayoría de nuestros líderes políticos, que demandan: 1) la libertad de los presos políticos, pulcritud, 2) condiciones adecuadas para votar y elegir, 3) limpieza del registro electoral y 4) nombramiento de los directores faltantes del CNE. Recordemos, que existen muchos líderes opositores importantes con peso específico, aunados a muchos venezolanos, que desaprueban la vía del dialogo, y de las elecciones mismas, a quienes habría que convencer, en el caso de que se persista en tal vía.
Sea cual sea la vía que escojan los líderes opositores, para seguir insistiendo en la salida del chavismo del poder, obviamente, se necesitara vencer la barrera de la dispersión de la oposición en varios sectores del país y en exterior, para lograr la unidad unánime. De ser esto posible, se lograría fortalecer a la fuerza opositora a nivel nacional y mundial, que facilite las acciones necesarias en esa dirección.
Si se pudiera lograr la unidad sólida y absoluta de toda la oposición, en una sola dirección, se lograría la sinergia que hace mucha falta para continuar la lucha emancipadora en favor de la democracia, la justicia y las libertades individuales y colectivas que reclamamos. Sin duda algún, esto facilitaría la lucha y la haría más poderosa e invencible.
Es necesario aclarar, que el llamado reciente hecho por el sector mayoritario de la oposición a abstenerse en las elecciones presidenciales del 20M, en esta oportunidad, estuvo bien justificado, puesto que el régimen no nos dejó otra opción.
Es necesario igualmente aclarar, que, los voceros del régimen, han venido en el tiempo declarando, que no habrá más elecciones. Y en caso de se realicen y las pierdan, no entregarán el poder. Otras manifestaciones de los mismos chavistas, son alusivas a su “revolución”, afirmando, que llegó para quedarse. Que se sepa, en Venezuela no ha habido una revolución. Solo ha habido un asalto al poder, por un grupo de políticos y militares maleantes e inescrupulosos.
Definitivamente, soy de los que creen, que el tipo de lucha para la próxima etapa requerirá de varios ingredientes adicionales, entre los cuales me permito a mencionar a algunos: a) mayor claridad en el propósito y objetivos, b) mayor unidad, para lograr incrementar la sinergia necesaria, c) mayor coraje, lo cual requiere aumento de los riesgos, d) mayor control y prudencia ante la presencia de los quinta columnas chavistas, e) mayor voluntad en el desarrollo de las acciones.
De ahora en adelante, no se justificaría la existencia de opositores, silenciosos, sobre todo, cuando éstos son líderes políticos que pudieran contribuir en alto grado con la causa y darle mayor empuje a la lucha por el cambio de gobierno, que ambicionamos las mayorías.
Guillermo A. Zurga