Las sanciones al régimen de Venezuela, son legíitimas y necesarias

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Existe inquietud entre algunos líderes políticos opositores, quienes cuestionan las sanciones impuestas al régimen dictatorial de Venezuela y a sus principales dirigentes y autores de tanta perversión, ilegalidad corrupción y evidente ataque y destrucción frontal contra el modelo democrático de y de las instituciones que los venezolanos hemos decidido adoptar, para nuestro desarrollo integral y forma de vida.
Creo que a estas alturas de la situación política, social y económica en Venezuela, Cuba Bolivia y Nicaragua, deberíamos tener bien claro, en especial en el ámbito político y social del país, que la lucha opositora que está planteada contra los países mencionados, para reemplazarlos por otros gobiernos democráticos, además de ser a nivel mundial, puesto que pretenden destruir la democracia y el sistema económico de libre mercado, así como las libertades que disfrutamos los habitantes del mundo libre de Europa y otras regiones del mundo, desde hace varios siglos, son gobiernos protegidos en Suramérica, por el Foro de Sao Paulo, así como, por los gobiernos comunistas, anárquicos, fundamentalistas y terroristas, que le han declarado la guerra a muerte al sistema democrático mundial.
Cuando se creyó que la guerra fría entre el comunismo y el mundo democrático y libre, concluiría con el derrumbe del comunismo en Europa, se creyó que enteraríamos en una etapa menos violenta y más pacífica. No ha sido así. Con la entrada de Vladimir Putin a la presidencia de Rusia, las cosas han ido cambiando, progresivamente hacia otra confrontación del marxismo leninismo o comunismo, contra el mundo democrático y libre, que con los casos del repunte del socialismo y el fundamentalismo en Latinoamérica, se estaría gestando aceleradamente.
Esta nueva guerra fría pareciera ser más sofisticada y moderna, que la anterior, puesto que hasta la red mundial de Internet, con sus progresos al día, estaría siendo utilizada por los factores desestabilizadores mundiales para imponer un sistema de vida autoritario, más dañino aun que las dictaduras y fascismo militares tradicionales.
Aquellos políticos ingenuos, pacifistas, ambiguos y/o ignorantes de tal situación mundial, que pretenden sacar al gobierno de Nicolás Maduro con votos, habiendo vivido la experiencia de 18 años con un régimen que ha secuestrado a Venezuela, y ha utilizado toda clase de estrategias, para imponer y expandir el socialismo, (léase comunismo) deberían revisar la agenda mundial, e informarse mejor, antes de opinar y actuar en forma poco razonable. La oferta del régimen de Venezuela de enviar milicianos a Nicaragua para apoyar al dictador Daniel Ortega, debería al menos llamarles la atención.
La reciente reunión del Foro de Sao Paulo, en Cuba, así cómo el cambio de Constitución en tal nación, es otro indicador al cual habría que ponerle la lupa, puesto que no pueden ser actos circunstanciales ni improvisados en el mundo del comunismo. A tales eventos, habría que agregarles, el impacto del triunfo del político populista e izquierdista Andrés Manuel López Obrador en México, en este movimiento socialista latinoamericano cuya realidad debemos afrontar y vigilar los países demócratas de la región.
Ya en argentina, se habla del posible retorno de la expresidenta Cristina de Kirchner, a la candidatura de las próximas elecciones presidenciales en esa Nación. Tampoco es casual el boicot y asedio permanente del populismo argentino en contra del presidente Mauricio Macri, por las dificultades sociales y económicas de su gobierno precisamente, debido al desastre administrativo que recibió como legado de la expresidenta Cristina de Kirchner, acusada por un juez, de: asesinato de un fiscal, por lavado de dinero, e por enriquecimiento ilícito.
Tampoco podemos olvidarnos de Inatio Lula Da Silva, pieza clave en la instalación y expansión del socialismo en la región latinoamericano. Está preso por corrupción, y se habla de que podría ser candidato presidencial de nuevo en Brasil, no obstante la condena impuesta por el poder judicial de su país.
Todo este cuadro de infiltración del comunismo en la región americana, está preocupando a todo el continente, e incluso, tanto el ex presidentes Barak Obama y más recientemente, por el presidente actual de los EEUU, Donald Trump han calificado públicamente al régimen de Venezuela, como una amenaza para esa nación, y por supuesto, para la región.
Con tales antecedentes del régimen venezolano, que políticos opositores estén en contra de las sanciones económicas, políticas y legales, que les ha impuesto el mundo libre de la democracia, lo cual hacen por dos motivos primarios: a) castigar a representantes y allegados al gobierno, por crímenes de lavado de dinero, corrupción, asesinados, actividades de narco tráfico, etc. Las otras sanciones, que tienenE que ver con el régimen, son para limitarlo en su actuación delictiva, económica y social, con la intensión de debilitarlo y lograr expulsarlo del gobierno; son también acciones válidas y justificables, puesto que se trata de castigar a un régimen delincuencial que destruye despiadadamente al país.
Si algún dirigente de la oposición, promueve insistir en una salida pacífica y democrática, sin sanciones al régimen, que lo explique clara y abiertamente a la nación, para oír la opinión del pueblo que ha sufrido y sigue sufriendo los embates de esta dictadura forajida e inepta. Demasiadas muestras de totalitarismo y pre potencia ha dado el régimen, como para pretender aceptar que desea un acuerdo negociado, para realizar elecciones transparentes, bajo condiciones de respeto a la constitución y las reglas de juego electorales. Son muchas las expresiones de que jamás entregarán el gobierno, con o sin elecciones. Seguir insistiendo en tal salida, es una pérdida de tiempo para los opositores y una ganancia de tiempo para el régimen. ¿Es eso lo que buscamos o pretendemos?
Igualmente, tuvimos la oportunidad de sacar y cambiar de gobierno mediante un referendo revocatorio al presidente, e igualmente lo sabotearon. Pretendimos sacarlos del poder mediante recursos constitucionales que permite nuestra constitución, y emplearon acciones delictivas por el uso de la fuerza bruta para reprimirnos y ejecutar a cientos de venezolanos.
Para los políticos opositores y allegados que no lo han entendido, y si lo han entendido no lo aceptan bajo ninguna circunstancia, es bueno recordar que el régimen socialista de Venezuela, es decir, el chavismo y sus cómplices internacionales, le declaró la guerra abierta a la democracia, al sistema económico de libre mercado y al mundo libre, representado por los EEUU., y sus aliados. Es decir, eso implica que no saldrán del poder con votos, ni con presiones políticas, ni por las buenas, puesto que están resteados y dispuestos a luchar a muerte para mantenerse gobernando a Venezuela.
Con tantas evidencias y pruebas existentes del perfil ideológico de esa llamada revolución socialista del siglo XXI, la cual se auto califica de pacífica, pero armada, es difícil de digerir, entender y aceptar que aún existan líderes políticos opositores que estén pensando en darse y darles otra oportunidad por la vía electoral y pacífica. Es también difícil de digerir, que algunos estos líderes “conciliadores”, estén inconformes y saboteando las medidas disciplinarias impuestas por el mundo libre y democrático al régimen por sus atrocidades, de violación de los derechos humanos, delincuenciales, económicas, de corrupción, por narcotraficantes, y finalmente, porque representan un inminente peligro para la seguridad de la región americana, entre otros múltiples crímenes.
Peor aún, tales dirigentes, se oponen a cualquier otro tipo de salida que no sea la pacífica, electoral y consensuado con el régimen. Es decir, pareciera que ese tipo de opositores “ingenuos y/o maléficos”, están jugando a la ruleta rusa, apostando a ciegas, de que su fórmula de lucha es la auténtica, y debemos aceptar sus insólitas y desquiciadas y sin sentido sugerencias.
COROLARIO: Cuando el presidente actual de Venezuela, uno de los presidentes más oscuros e incultos del mundo, declara que: el actual sistema educativo de Venezuela hay que transformarlo en otro que genere – con participación de las comunas - profesionales, para cubrir las necesidades del régimen socialista que administra al país, en lugar de las necesidades de la nación, a proveer por las escuelas, liceos, institutos y universales; es evidente que ese presidente está fuera de orden, y debería ser sustituido de inmediato por otro, por cualquier medio o vía posible de presión y/o acción.
Proverbio: No se establece una dictadura para salvaguardar una revolución; se hace la revolución para establecer una dictadura. George Orwell (1903-1950) Escritor británico.
Guillermo A. Zurga,