Lorenzo Mendoza, alguien en quién una vez creímos para el futuro democrático del País

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Claudicar ante un régimen como el que oprime a Venezuela, para salvar a su negocio, jamás me imagine que sucedería, de parte de Lorenzo Mendoza, un exitoso empresario venezolano, presidente del Grupo de Empresas Polar.

Cuando sus empleados y partidarios abrieron un portal en Internet para reunir y unificar a los empleados de empresas Polar, me sumé a ese “grupo” en Facebook y de vez en cuando participaba en alguna que otra actividad comunicacional de interés. Con la noticia, publicada por el New York Times que leí hoy, me informé del acuerdo existente, muy bien reservado y secreto entre la narco dictadura bajo el control de Nicolás Maduro, y Empresas Polar. Tal acuerdo, para permitirles a Empresas Polar operar libremente sin la presión del control de precios y comunicacional que le impuso el régimen, a las empresas privadas, mientras que Empresas Polar se mantuviera el margen en lo político y críticas hacia el régimen.

Son innumerables las empresas privadas, que quebraron o están en esa vía, por la posición moral y democrática sostenida por sus dueños y accionistas, durante estos 20 años de dictadura brutal, que hemos vivido los venezolanos.

La prensa venezolana ha sido casi totalmente diezmada, y gran parte de ésta, ha tenido que salir de Venezuela, hacia otras latitudes, para poder operar desde lejos, puesto que hacían su papel de informar verazmente sobre los acontecimientos en Venezuela, actividad esta, la cual no ha podido continuar libremente en sus funciones, dado al asedio brutal constante al que son sometidos normalmente.

Las industrias privadas en Venezuela, han sido prácticamente exterminadas o diezmadas, puesto que muchas, mantuvieron una posición crítica e indoblegable ante el narco régimen, lo cual al final obligo a que algunas de éstas bajaran las santa marías por no poder operar a perdidas y presionados por las hordas desbordadas del régimen, que las asediaban. Esta claudicación de Empresas Polar, nos duele en el alma, puesto que durante mucho tiempo, éstas habrían mantenido una posición clara en su lucha contra el narco régimen. Quizás, algunos de nosotros, mal interpretamos, las razones de esa lucha contra el narco régimen, la cual evidentemente se trataba de evitar que Empresas Polar, quebrara comercialmente, lo cual hasta cierto punto es admisible.

De ser cierto esto, de que a Lorenzo Mendoza solo le interesaba su bolsillo, me pregunto: ¿Dónde queda el lado humano y patriota que supusimos tendría éste señor? Cuando se supo que Empresas Mendoza, estaba instalando empresas, en otras naciones latinoamericanas como Panamá, Colombia, u otros países., pensé que lo hacía en beneficio de mantenerse en el negocio dentro o fuera de Venezuela, en el caso de que fuera necesario salir del país, dada la presión política qué estaría recibiendo.

En el inicio de la lucha de la oposición, contra la narco dictadura, hubo un momento, cuando observé las riñas y luchas a muerte entre los políticos tradicionales de Venezuela, que hasta pensé que Lorenzo Mendoza, podría ser el candidato de unidad nacional para el caso en que la oposición unida pudiese presentar a un solo candidato a la presidencia de Venezuela. En esa oportunidad, solo pensé en Lorenzo Mendoza como un candidato de unidad a la presidencia de Venezuela, por su éxito y experiencias en el mundo de la economía y su nacionalismo. Peor aún, lo escribí y publiqué. Hoy me siento muy mal, quizás avergonzado.

Con esta actuación, Lorenzo Mendoza enloda su nombre y el de sus seguidores, a quien habíamos reconocido como un venezolano integro, patriota y defensor a carta cabal de la democracia, para convertirse en un multimillonario más, amante del dinero y del poder, sin importarle la Venezuela que sufre. En especial, con la liberación de precios que él mismo ha ayudado a desbloquear, dado su propio interés personal.

Si aún Nicolás Maduro y Lorenzo Mendoza, no lo han entendido, ni pretenden entenderlo, ni aceptarlo; la solución para Venezuela no está basada en la liberación de precios al consumidor, y mantener al pueblo oprimido, bajo el poder y bota militar de una narco dictadura. Esa es solo una de las tantas fases para el crecimiento sostenido en el tiempo de una economía de un país, que viene dependiendo por largas décadas de un solo producto, el petróleo.

Por lo tanto, la diversificación industrial, la confianza en el país, las políticas públicas bien concebidas y estructuradas, la dotación del país de servicios públicos que satisfagan totalmente a la demanda nacional, la separación y autonomía de los poderes del Estado, las elecciones libres y transparentes, el derecho a la educación y a la salud, devolver los militares a sus cuarteles y prepararlos para la defensa del país, no para defender y apoyar a gobiernos ilegítimos. Son realmente los puntos de atención relevantes a atender y desarrollar en la Venezuela actual y del futuro próximo. El señor Lorenzo Mendoza, muy inteligente y escurridizo, pensaba que esta traición a la patria y a nuestra democracia, iba a pasar desapercibida y sin consecuencias.

Guillermo A. Zurga