¿Por qué las más famosas hamburguesas no se descomponen?

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Siempre resulta gracioso cuando los medios de comunicación “descubren” algo que creen nuevo, aunque la comunidad dedicada a la salud natural haya estado hablando de ello durante años. El último descubrimiento “nuevo” de los medios de comunicación es que las hamburguesas de la cajita que nos hace felices y las papas fritas de una afamada cadena de hamburguesas no se descomponen, incluso si se dejan seis meses fuera de la nevera... ¿Por qué será que estas hamburguesas y papas fritas no se descomponen?
A menudo se cree que la respuesta inmediata es: “Bueno, deben contener tantas sustancias químicas que ni el moho se las comería". Aunque esta es parte de la respuesta, no es toda la historia.
La verdad es que muchos alimentos procesados no se descomponen y que ni el moho, ni los insectos, ni los roedores se los comerán.
Prueba dejando una barra de margarina en el patio de tu casa y fíjate si algo se molesta en comerla.
Por otro lado, te darás cuenta de que la vida de la margarina parece ¡eterna!
Las papas fritas pueden durar décadas. Las pizzas congeladas son notablemente resistentes a la descomposición.
¿Sabías que las salchichas y las carnes procesadas para la Navidad las puedes tener años y jamás se van a pudrir?
En el caso de la carne, la principal razón por la que no se descompone es el alto contenido de sodio que posee.
La sal es un gran conservante, y lo han sabido los humanos primitivos desde hace miles de años.
Las hamburguesas, igual que en todas las demás compañías dedicadas al negocio de cadáveres para comer están completamente cargados de sodio, tanto es así que se les califica de carne “conservada”, eso sin tomar en cuenta las sustancias químicas que se puedan encontrar en la carne. Aparte del misterio de que la carne no se descompone, la otra pregunta sería:
¿Por qué el pan de la afamada hamburguesa no se cubre de moho?
Esta parte realmente asusta porque cualquier pan saludable comienza a cubrirse de moho en días.
¿Qué pueden contener los panes de hamburguesa de esta cadena de comida rápida que los protege de la vida microscópica durante más de dos décadas?
En el segmento "Preguntas Frecuentes" que está en la página de internet Venezolana de McDonald’s (MacDonalds.com.ve) encontramos esto:

"Nuestros productos son elaborados con ingredientes variados y nutritivos y se pueden integrar perfectamente a las dietas equilibradas de personas de cualquier edad. Son ingredientes que cualquier ama de casa encuentra en su despensa."
Resulta que la verdad es que a menos que seas un químico, es muy posible que no puedas ni leer la lista de ingredientes en voz alta. A continuación se reproduce lo que el propio sitio web de McDonald's USA dice que contienen sus panes:
Harina enriquecida (harina de trigo artificial, harina de cebada en malta, niacina, hierro reducido, mononitrato de tianina, riboflavina, ácido fólico, enzimas), agua, jarabe de maíz de alta fructosa, azúcar, levadura, aceite de soya y/o aceite de soya parcialmente hidrogenado, contiene 2% o menos de lo siguiente: sal, sulfato de calcio, carbonato de calcio, gluten de trigo, sulfato de amonio, cloruro de amonio, mejoradores de harina (estearoil lactilato de sodio, datem, ácido ascórbico, azodicarbonamida, mono y digliceridos, monoglicéridos etoxilados, fosfato monocálcico, enzymas, goma guar, peróxido de calcio, harina de soja), propinato de calcio y propinato de sodio (conservantes), lecitina de soya.
¿Acaso estos ingredientes son los que cualquier ama de casa encuentra en su despensa?

Ahora bien, la parte verdaderamente impresionante de todo esto es que la razón por la que nadie ni nada se comería un pan de hamburguesa elaborado con productos químicos (excepto el humano) es que ¡no es comida!... Ningún animal normal reconocerá uno de estos panes de hamburguesa como comida, y parece que tampoco las bacterias ni los hongos. Para sus sentidos, no es algo comestible. Esta es la razón por la que estos panes de hamburguesa biónicos no se descomponen nunca. Hay una sola especie en el planeta Tierra, la humana, quien es lo suficientemente tonta como para pensar que la hamburguesa es comida. Esta especie que padece de monstruosas enfermedades como diabetes, cáncer, enfermedades del corazón, demencia y obesidad asegura ser la especie más inteligente del planeta. Sin embargo, persuadidos por una siniestra pero efectiva campaña de mercadeo, tanto niños como padres, habiendo comprado la simpática figura de un payaso llegan a los pequeños “parques de plástico” ubicados en las localidades donde venden sus hamburguesas para entonces alimentar a sus propios hijos con químicos venenosos y espantosas sustancias no alimenticias que ni siquiera los hongos comerán. Pero más allá de los aspectos de la nutrición y la salud, la moralidad no es una consideración importante para los hombres que son serios en los negocios. Motivados por una avaricia enfermiza, a las corporaciones no les interesa para nada la vida de 100.000 vacas diarias que solo en USA son miserablemente masacradas diariamente. Tampoco les preocupa el daño ecológico o el económico. Solo para compartir algunos datos:
1) 50 hectáreas de selva tropical húmeda desaparecen del globo a cada minuto para hacer carne, amenazando de esta manera el abastecimiento de la humanidad de oxígeno.
2) Cada bolita de carne para hacer hamburguesa hace desaparecer 5 metros cuadrados de selva tropical.
3) El ganado de los países ricos come tantos cereales como los Indios y los Chinos juntos. En efecto, hace falta un promedio de 7 kilos de alimentos directamente comestibles para el hombre, para obtener un solo kilo de alimento de origen animal (Sauvez votre corps, Dr. Kousmine, p 215).
4) Un taller gigante de California con 100.000 bovinos consume 850 toneladas diarias de maíz, lo que podría alimentar a 1,7 millones de latinoamericanos o africanos desnutridos.
5) La mitad del agua de los Estados Unidos sirve para engordar el ganado, o sea 5 veces el consumo de la población del país con 20 veces más excrementos y 85% de pérdida de humus.
6) En los países industrializados occidentales, sólo el 22 % de los cereales se usan para la alimentación humana, mientras que en los países en desarrollo la tasa es de 87%, según la FAO (cifras de 1981). Suiza importa anualmente 1,4 millón de toneladas de cereales, con 71% destinados a los animales de carnicería .
7) Bastaría con que en Estados Unidos, por ejemplo, se comiera 10% menos de carne que para que 60 millones de personas no murieran de hambre (valor mentado por el Dr Christian Schaller, Tribuna de Ginebra, 30 de noviembre de 1989 )
El problema de raíz del planeta no es político, el problema no es social, el problema no es económico, el problema es el nivel de conciencia que cultivamos.
Al no tener conciencia de Dios y a raíz de la indiferencia que existe ante los valores de la trascendencia espiritual, nadie es hermano (bípedo o cuadrúpedo) y todo recurso es explotable.
Volviendo entonces al tema original, la verdad es que lamentablemente la raza humana que se jacta de ser tan civilizada, o no está lo suficientemente informada o sencillamente es demasiado estúpida como para dejar de comer hamburguesas.