La “molécula” de Drácula

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Sinceramente, quienes controlan el poder político en Venezuela han perdido el sentido completo de la realidad ante las necesidades que enfrenta diariamente el pueblo, pues no bastando con decirnos que “ya no vivimos en hiperinflación” o “que tenemos que cocinar con leña”, ahora prácticamente aseguran, palabras más, palabras menos, en voz del gobernador del estado Carabobo, Rafael Lacava, que somos los pioneros en descubrir cómo destruir el covid-19.

Así tenemos que Nicolás Maduro dijo en alocución presidencial que: Lacava “descubrió” una molécula que fue aprobada por el Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC) para la cura del covid-19. Por su parte, el referido mandatario regional respondió: “Esta molécula se llevó por los cachos al covid-19, mi presidente”. Sin obviar que el propio presidente de la República aseguró: “La molécula del TR10 se ha estudiado durante 6 meses en nuestro país y se probó con el propósito de aniquilar el nuevo coronavirus”. “Venezuela ha conseguido una medicina que anula 100% el coronavirus”.

Y pregunto, en caso de que semejante noticia fuera cierta, ¿sería un descubrimiento de Maduro, Lacava, o de un científico o grupo de ellos? Asimismo, ¿cómo poder darle credibilidad a un “descubrimiento” de tal magnitud cuando han sido públicas y notorias las protestas en el IVIC por sus pésimas condiciones de infraestructura, servicios –sin agua, sin electricidad–, nulo presupuesto y miserables “salarios”?

En tal sentido, no es casualidad que este anuncio se origine cuando investigadores y trabajadores del IVIC han llegado al extremo de trancar la carretera Panamericana para reclamar –según se muestra en videos– que 75% de los laboratorios están prácticamente cerrados y en pésimo estado la institución. Todo resumido en una consigna: “Sin ciencia no hay futuro”.

Por otra parte, puede el madurismo hablar de “descubrimiento de moléculas”, cuando Flor Pujol, presidenta de la Asociación de Investigadores del IVIC, dijo ante la ausencia de presupuesto en tan importante institución: “Hacer nuestra principal razón de ser, que es hacer investigación científica de calidad orientada a resolver problemas del país y contribuir a su desarrollo. Esta falta de recursos acarrea que tampoco podemos cumplir con nuestra función formadora de futuro científico, ya que aunque todavía podamos ofrecerles las materias teóricas, en muchas ocasiones no podemos ofrecer las posibilidad de realizar sus tesis de posgrado”. Para también confirmar lo mencionado diciendo que en una encuesta realizada entre los investigadores observaron “que 75% de los laboratorios están prácticamente paralizados y 24% de los investigadores se han ido, muchos fuera del país”, agregando que de los 28 posgrados que se ofrecían en el IVIC para 2014, en donde ingresaron 83 estudiantes, para ese 2018 apenas dos estudiantes se habían inscrito en tales estudios: ¿Acaso ha escuchado el madurismo la consigna: “Salvemos al IVIC”?

Podrá el madurismo desmentir a los propios trabajadores e investigadores del IVIC, quienes en marzo de este 2020 señalaron entre muchas preocupaciones que la escala salarial que rige a los trabajadores -activos y jubilados- oscilaba entre 250.000 y 2,5 millones de bolívares, o sea, entre 3 y 30 dólares según la tasa de cambio para ese entonces, y antes de aparecer oficialmente la pandemia en Venezuela.

Y si lo anterior fuera poco, ¿cómo pueden venir ahora los maduristas a señalar que se ha descubierto una “molécula” anticoronavirus, si los propios investigadores del IVIC aseguraron en fecha reciente que no se estaba llevando ni un solo proyecto en el área científica? ¿O es que el madurismo también “descubrió” la forma de hacer “investigaciones” de un día para otro con resultados moleculares desde una discoteca?.

Lo único que está comprobado con el madurismo es lograr que un país rico en recursos naturales, haya destruido en poco más de un lustro en máximos niveles de miseria a la inmensa mayoría de los venezolanos, al punto de que en el mundo entero somos reconocidos por ser la nación con un “salario” mínimo de 1 dólar mensual –el más bajo del planeta– en combinación con la más alta hiperinflación de la historia universal.

Verbigracia, ni siquiera la “molécula de Drácula” podría salvar a los trabajadores del IVIC del hambre y la destrucción social. Seguiremos luchando contra el vampiro. @jvivassantana

Javier Antonio Vivas Santana