La nueva estocada a la Libertad de Expresión llegará en 2014

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La Libertad de Expresión peligra en Venezuela. Desde la implementación del régimen socialista en el país, los medios de comunicación y sus periodistas han registrado un constante crecimiento de ataques, amenazas, presiones, castigos y hostigamientos. Una tendencia que, avalada y promovida por los representantes del Gobierno, ha logrado consolidarse en la sociedad y entorpecido la labor informativa de los comunicadores sociales.

Para comprender la magnitud de la problemática, habría que estudiar el ranking anual que publica la organización Periodistas Sin Fronteras, un listado que valora la libertad de prensa en 180 países del mundo y permite comparar la tolerancia de los gobiernos a la crítica mediática y al periodismo de investigación. Según este análisis, Venezuela ocupaba, para 2002, el puesto número 77 de la tabla, mientras que 11 años después, ha descendido vertiginosamente hasta el peldaño 116.

El gradual empeoramiento de la Libertad de Expresión en Venezuela, además de ser progresivo, ha registrado una curiosa tendencia a lo largo de los últimos años. Por ejemplo, entre 2002 y 2003 el país desciende del puesto 77 al 96, un aumento que se nivela durante los próximos dos años y sitúa a la nación en el peldaño 90 por dos períodos consecutivos. No obstante, en 2006 se registra un nuevo descenso hasta el número 115 y, nuevamente, una estabilidad durante dos años más (114 en 2007 y 113 en 2008).

La tendencia se rompe ligeramente entre 2009 y 2010, cuando se registra una caída constante hasta los puestos 124 y 133. No obstante, para contrarrestar el férreo control se alargó el período de nivelación durante tres años (117 en 2011, 117 en 2012 y 116 en 2013). En este sentido, la prospección permite prever que los controles a la Libertad de Expresión vuelvan a registrar un crecimiento durante 2014, una línea que se ha logrado percibir con claridad durante el primer trimestre del año.

En enero, por ejemplo, la falta de papel limitó el número de páginas publicadas en los principales diarios nacionales, a la vez que obligó al cese temporal o definitivo de los diarios regionales El Caribe y La Hora (Nueva Esparta), Versión Final y Nueva Versión (Zulia), Los Llanos y El Espacio (Barinas), Diario de Sucre (Sucre), El Sol de Maturín (Monagas), La Antorcha (Anzoátegui), y El Venezolano y El Expreso (Bolívar), entre otros.

Posteriormente, Espacio Público anunciaba que, durante las protestas, se registraron 87 casos de violaciones a la Libertad de Expresión, conformados por 22 detenciones, 30 agresiones, 18 robos o hurtos, un herido de bala y un asesinado. Una práctica que ha afectado a un total de 127 profesionales de la comunicación y que representa un aumento del 480% en el número de casos registrados.

Unos datos que ha tomado en cuenta Amnistía Internacional España para la elaboración de su informe Venezuela: Los Derechos Humanos en riesgo en medio de protestas, donde hay un apartado para “los ataques contra periodistas y medios de comunicación”. Es importante destacar que, sólo en un mes, la organización internacional recibió decenas de denuncias de violaciones a la Libertad de Expresión.

La férrea represión del Gobierno ha permitido que, en sólo cuatro meses, se cuente con más embestidas a los medios de comunicación que durante todo el año anterior. En este sentido, una prolongación de la tendencia implicaría una nueva caída en el ranking mundial, así como una nueva estocada a la Libertad de Expresión, silenciando cada vez más las voces críticas a un régimen que, durante más de 15 años, ha intentado monopolizar el control total de los micrófonos, cámaras y plumas del país para elevar sólo su voz y regocijarse al escuchar su eco.

@JosePuglisi