Los 10 mandamientos para 2014 (Parte 1)

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La llegada de un nuevo año suele traer consigo propósitos renovados y la esperanza de rectificar el camino, aprendiendo de los errores del pasado. Venezuela no está exenta. El país tiene una gran cantidad de asignaturas pendientes y 2014 será un año perfecto para poder trabajar en ellas, ofreciendo beneficios reales a todos los sectores de la población. Los altos precios petroleros, así como la ausencia de comicios electorales convierten a los próximos 12 meses en un escenario idóneo para mejorar, por lo menos, 10 aspectos claves para el desarrollo nacional.

1. Un país sin balas: La inseguridad dejó en Venezuela cerca de 24.763 asesinatos en 2013, cifra que ha crecido vertiginosamente durante los últimos años y que ha superado el record de muertes registrado en 2012, cuando la delincuencia acabó con 21.692 vidas. Resulta evidente el fracaso de los 19 planes de seguridad impulsados por el Gobierno, incluido el famoso Plan Patria Segura, una iniciativa que sólo ha servido como parte de una campaña política que busca generar una falsa sensación de seguridad ciudadana, así como simular un esfuerzo oficialista por combatir la delincuencia.

Cada año el número de asesinatos crece en un promedio de unas 2.000 víctimas. Una situación insostenible e inhumana. Los venezolanos están cansados de que sus calles estén teñidas de sangre, de temer por la seguridad propia y de sus seres queridos, así como de temblar ante el sonido de una moto o la aproximación de un desconocido. Para 2014, Venezuela tiene como meta principal encontrar una fórmula real y efectiva para reducir el índice delictivo y garantizar la vida y la tranquilidad de todos sus ciudadanos.

2. Domar la inflación: La situación económica también será protagonista para este nuevo año. La inflación es el principal problema a combatir para 2014, ya que el aumento de los precios ha sido una constante del actual Gobierno y año tras año ha liderado los rankings mundiales de las tasas inflacionarias más altas. Como ejemplo, el cierre del ejercicio 2013, en el que se registró un alza del 51,2%. Una demostración más de la volatilidad económica del país, así como de la pérdida constante del poder adquisitivo y de la debilidad del Bolívar frente a otras monedas internacionales como el dólar o el euro.

Los próximos 12 meses serán un gran reto para Venezuela. Como por efecto de inercia, la inflación buscará continuar con su tendencia al crecimiento, a lo que se debe sumar una posible nueva devaluación del Bolívar y una dependencia aún mayor de las importaciones. Una mezcla que, indudablemente, conllevará a que, si no se toman las medidas pertinentes, el país vuelva a ser líder internacional en las tasas inflacionarias más altas en el cierre de 2014.

3. Coma sanitario: El sistema sanitario público de Venezuela está en coma. La falta de inversión gubernamental, la carencia de insumos, el poco mantenimiento de las infraestructuras, así como la corrupción y la intervención de la ideología cubana han puesto en jaque la salud de los ciudadanos. Las famosas misiones han pasado de ser una innovadora solución social a una mera nostalgia de un proyecto abandonado e incapaz de atender al grueso de la población. En pocas palabras, unas soluciones de pañitos calientes.
En 2014 resulta necesario que el Gobierno, con el apoyo del sector privado, se remangue y emprenda un plan real, viable y eficaz que, a corto plazo, ya permita optimizar las actuales infraestructuras sanitarias, así como disponer de nuevas soluciones que, más allá de la propaganda política, brinden una plataforma de salud y atención pública eficiente y abierta a todas las partes de la población, indiferentemente de su ideología o zona de residencia.

4. Rescate de los poderes: Durante los últimos 14 años el Gobierno ha trabajado en concentrar todos los poderes públicos bajo su sistema político, aplacando así su objetivo de evitar una centralización del poder. Una estrategia que, si bien ayuda a la permanencia del oficialismo en la presidencia, es una demostración de la ausencia del espíritu democrático de los “revolucionarios” y un secuestro de los poderes públicos a favor de un bien particular.

Todos los venezolanos deberán unir esfuerzos para que, en un año carente de elecciones, se levanten las bases que permitan rescatar la estructura democrática del país, abriendo las instituciones a los sectores de la oposición y ser garantes de que el Gobierno sea una representación plural de la población nacional y no de un solo sector de ella. En 2014, Venezuela deberá demostrar que cada uno de sus ciudadanos tiene una voz que se escucha en las altas cúpulas del poder.

5. Libre alimentación: Todos los venezolanos saben que, actualmente, se come lo que se puede y no lo que se quiere. El desabastecimiento ha limitado el consumo de las familias y restringido el menú a lo que se encuentre en los mercados. Una situación que obliga a los ciudadanos a realizar largas colas para adquirir un determinado producto, en muchas oportunidades a un precio inasequible o con una cantidad insuficiente. La tensión se hace palpable en los supermercados del país y ha generado brotes de violencia.

El Gobierno tiene la obligación para 2014 de solventar esta situación y ofrecer a la población la oportunidad de conseguir todos los productos alimenticios que requieren, sin la necesidad de largas colas o limitaciones en el número de bienes que puede consumir. Es el momento de cesar con las fallidas políticas económicas impuestas hasta el momento y comenzar a promover realmente la producción nacional, así como controlar las importaciones y toda la red de corrupción que está oculta detrás de ella. Para este nuevo año, los venezolanos deberían comenzar a comer lo que quieran y no sólo lo que puedan.

Segunda parte el próximo 9 de enero

@JosePuglisi