Una trastada de marca mundial

José Luis Zambrano P.'s picture

A pesar que los ojos de los cinco continentes se hallan vertidos en conocer los resultados de los encuentros del Mundial Rusia 2018, se suscitaron esta semana varios acontecimientos respecto a nuestro país, para revolverle estómago a cualquiera y generar un interés como aliciente de un “por lo menos se está haciendo algo”.

Existe un apreciable revoltijo histórico. Finalizaron los silencios tenebrosos; los escándalos callados con la mortaja del billete. Ahora sin vaticinios apocalípticos y como una nueva manera de continuar mermando los cimientos del régimen, se tomaron otras decisiones en el exterior, que muchos consideraron como rumores infundados y otros como un hecho noticioso más, con escapatoria para la memoria.

EEUU en su empeño por hacerse notar y de que no ha cambiado su determinación por asfixiar a los personeros del Gobierno venezolano, le confiscó a Diosdado Cabello 800 millones de dólares, cuya medida parece no tener remedios para el retroceso.

De nada sirvieron los esfuerzos por disminuir la arremetida norteamericana, por parte de este personaje oscuro para el país. Los puentes de diálogo se cayeron en estrépito, pues todo indica que los del tío Sam van con los ojos bien abiertos para desenroscar a este poderoso de la dictadura.

Pero el hecho que dejó boquiabierto al insípido dirigente venezolano fue que, al mismo tiempo, a su cándido vástago, Daniella, la deportaran sin mediación alguna cuando trató de ingresar a Nueva York y la escoltaron, cual reina de belleza, hacia un avión rumbo a Caracas.

La revelación de estos hechos no se desprendió de un informante desdichado e inescrupuloso, sino de uno tan prestigioso como creíble, como lo es el Nuevo Herald. Por eso, cuando Cabello, quien no tiene las fachas de ser un vocero inescrutable, cándido y fidedigno, lo negó con insistencia por las redes sociales, nos aseguró de cierta manera que era verdad y que probablemente continuarán las acciones hasta trastornarlo.

Quizá estos $ 800 millones -cantidad apreciable para cualquier ser terrestre-, no desquicie ni arruine a Diosdado, pues su fortuna debe sobrepasar los límites de lo inimaginable, pero sí se constituye en otro aviso respecto al interés gringo por conocer la talla de su futuro uniforme presidiario.

En esta ocasión, no podrá arremeter con la justicia arreglada contra el Nuevo Herald, como lo hizo sin tropiezos contra El Nacional. Lo han involucrado en narcotráfico, exportaciones ilegales y en lavado de dinero, sin contar la corrupción sin tregua en sus cargos como funcionario público. Por ello, le queda un largo camino para demostrar una inocencia que nadie le cree y que lo tiene negado en Norteamérica y Europa.

De igual forma, la Fiscalía Adjunta de Legitimación de Capitales de Costa Rica anunció que investigará también a Cabello por lavado -no precisamente de su ropa- a través de la empresa Alunasa en 2016.

Mientras Maduro nombra un nuevo gabinete con los viejos personajes del circo y autoriza un ajuste salarial para el personal de las Fuerzas Armadas Nacionales, y evitar que el componente militar pueda tumbarlo, a Diosdado la arquería se le agranda y posiblemente le entren todos los goles.

Más allá de hacer peripecias con el tiempo y ajustarme al calendario de los partidos de este mundial, espero entonar algún cántico de triunfo cuando vea tras las rejas y con los bolsillos vacíos, a uno de los delanteros más inhumanos de la historia de Venezuela. @Joseluis5571
José Luis Zambrano Padauy