¡Basta de sanciones criminales!

Leandro Rodríguez Linárez's picture

No hay nada más criminal que sancionar a todo un pueblo. Las sanciones que padecemos los venezolanos son dantescas, antinatura… pero sobre todo ¡injustas!. Veamos:

En primer lugar, se ha obligado a las personas a agolparse en estructuras derivadas de partidos del gobierno para poder ser atendidos por instituciones públicas secuestradas, cuando nuestra carta magna reconoce a cualquier organización social con fines lícitos y nos garantiza libertad de pensamiento. A los venezolanos desde hace 20 se nos obliga constituirnos en cooperativas, círculos bolivarianos, mesas técnicas, consejos comunales, UBCH, comunas y pare de contar, mancillando nuestro sagrado derecho de escoger cómo organizarnos o simplemente no hacerlo, esta es una de las sanciones más vetustas utilizadas por el castrismo venezolano a fin de partidizar la sociedad, arrodillarla frente a los gobernantes, manipularla.

En segundo lugar, la inseguridad es probablemente la peor sanción, los habitantes de Venezuela deben limitarse a salir de sus casas, pagar vacunas, subordinarse a todas las bandas criminales que han proliferado en estas dos décadas aciagas y actúan libremente bajo diversas modalidades; pranatos, colectivos armados, dentro de las fuerzas de orden público, entre otros, inseguridad aliada al régimen, al estilo de fuerza pretoriana para intimidar/aplastar “enemigos”.

En tercer lugar, una de las primeras sanciones en era de castrismo venezolano, tempranamente nos vimos sancionados por pensar distinto, el expresidente Chávez desde sus primeros días en Miraflores se encargó de señalar, juzgar a quienes no pensaran como él, llamó a freír la cabeza de los adecos, llamó escuálidos a sus adversarios, pitiyanquis, oligarcas, pelucones, majunches, traidores, entre un sinfín de epítetos que marcaban y dejaban expuestos a quienes creían su modelo estaba errado, condenado al fracaso, como en efecto ocurrió.

En cuarto lugar, una de las peores sanciones del chavismo contra el pueblo, la materia económica, obligando a los venezolanos formar “medios de producción colectivizados” esquema fracasado a lo largo de la historia de la humanidad, pero no solo eso, expropió resentidamente, privilegió economías, empresarios y trabajadores de otras naciones buscando incondicionalidad internacional por parte de gobiernos indolentes para con los venezolanos, todo ello en voraz detrimento del sector productivo criollo sancionado solo por exigir respeto a las leyes económicas universales: leyes consensuadas e institucionalidad.

En quinto lugar, las innumerables leyes impuestas a través de parlamentos rojos rojitos y vía leyes habilitantes, mismas que fabricaron marcos jurídicos enchorizados sin consultar los sectores involucrados. Los venezolanos nos vimos sancionados a aceptar forzadamente el modelo cubano a través de legislaturas que tergiversaron dramáticamente nuestra venezolanidad, nuestra identidad, todos nuestros procesos económicos, políticos y sociales.

En sexto lugar los controles, desde hace más de una década se nos sanciona a los venezolanos al limitar y condicionar la adquisición de nuestras divisas, controles y racionamientos que nos obligan cómo, cuándo, qué y en qué cantidad comer, vestir, dónde vivir, en fin, un régimen que a través de las necesidades básicas sanciona a propios y extraños.

Pudiéramos continuar, sin embargo, al ya argumentar lo suficiente, demostramos que quien ha sancionado cruelmente a los venezolanos como nunca nadie lo hizo en 500 años de historia ha sido el chavismo, primero con Chávez, ahora con Maduro… lo continuará haciendo indistintamente quién esté a la cabeza imponiendo este proyecto cubano anegado en corrupción, desidia premeditada y todo tipo de vejámenes a la democracia, proyecto paradisiaco para gobernantes y allegados, pero una pesadilla para el pueblo, sancionándolo con una indignante sobrevivencia… Efectivamente ¡Basta de sanciones criminales! @leandrotango

Leandro Rodríguez Linárez