Con la verdad

María Corina Machado's picture

Ya es evidente que la destrucción de Venezuela será indetenible si no sacamos de raíz al régimen chavista y todo su entramado criminal. La continuidad de Maduro en el poder, hace impensable plantear posibilidad alguna de “mejora” para la gente, pues no estamos enfrentándonos a un sistema de gobierno o a un régimen autoritario. Se trata de un sistema de destrucción. Los cómplices internacionales del régimen no van a perder tiempo ni cesar en su propósito de desestabilizar la región.
Para ello necesitan mantener el control del poder, el territorio y los recursos de Venezuela. Advertimos con tiempo la desestabilización de América Latina, y ocurrió. Ahora tenemos claro que las perturbaciones no se detendrán mientras el tumor maligno asentado en Venezuela no sea erradicado y, por el contrario, podrían agravarse este año que recién comienza. Lo hemos dicho en reiteradas oportunidades; sólo con una estrategia firme, coherente, inteligente, disciplinada y completa de construcción de fuerza, será posible sacar a este régimen del poder, de manera definitiva e irreversible.

Es la única vía. Estamos pagando las consecuencias de haber abandonado la ruta correcta, y haber caído en trampas como el grave error de la insólita e ilegal reincorporación al Parlamento de los exdiputados del PSUV, con el beneplácito y el entusiasmo de la Directiva de la Asamblea Nacional. El régimen chavista no conoce de diálogo ni negociación, solo lo usa como una herramienta para ganar oxígeno y arremeter con más fuerza. Y lo hicieron.
Nuestros errores facilitan el camino a la perpetuación del régimen en el poder. Lo vimos con la violenta toma militar de sus instalaciones y el atropello a los diputados, legítimos representantes de la soberanía popular.

No hay más espacio para más errores. El gran reto que tenemos es recuperar la confianza de la gente, porque todos los despropósitos políticos del año pasado provocaron un daño comprensible en el respaldo y en la credibilidad de la dirección política actual, tanto en los venezolanos como en los genuinos aliados internacionales.

La cara alentadora de nuestra realidad es la creciente debilidad del régimen. La producción de petróleo sigue cayendo, las sanciones aumentan, el cerco diplomático ha llegado a niveles impensables, los mercados repudian a Maduro y los países del hemisferio se han organizado, en un acto sin precedente, a través del TIAR para provocar el socavamiento de los pilares que aún sostienen al régimen. Si, es verdad que frente a “la claridad y cohesión de la oposición”, el régimen pareciera mostrarse comparativamente robustecido, utilizando esta coyuntura para -ilusamente- proyectarse como una estructura sólida y cohesionada, para mantener su única pretensión: aferrarse al poder, como sea y para siempre. Pretenden utilizar la Asamblea Nacional para avanzar en una campaña de tergiversación sobre los efectos de las sanciones, levantar la opinión pública en su contra y ocultar que estas sanciones representan el mayor obstáculo para que la máquina lavadora en la que el régimen pretende convertir al país, se inserte en la economía global. El objetivo de Maduro es crear una imagen de “normalización” del país y nada contribuye más a eso que una elección, de lo que sea. Te pregunto: si hoy en Venezuela las mafias controlan las armas, las mafias controlan la “justicia”, las mafias controlan los medios de comunicación, las mafias controlan la plata; ¿quién gana la elección? Obviamente, las mafias. Llevamos más de 20 elecciones en 21 años, y en todas se ha desconocido la expresión de la soberanía popular; y si tienen duda, miremos quién controla el Palacio Legislativo hoy.

Por lo tanto, comenzando un nuevo año de lucha, debemos tener muy claro que los venezolanos y los aliados internacionales del bien, sabemos que sólo quebrando los tres pilares que sostienen al régimen (el sistema de represión, el sistema de propaganda y el sistema de financiamiento) podremos desarticular el sistema criminal y sacar a la mafia de raíz.
Es por esto que destapar los actos de corrupción y de cohabitación, es un paso fundamental e indispensable para desmontar el soporte de la tiranía. Tú lo sabes y ellos también. A partir de ahora, tenemos que avanzar para que toda la verdad se sepa y sea enfrentada con el mayor repudio de la sociedad y de los órganos de justicia internacional. Que se avance en la ejecución de más sanciones dirigidas a bloquear el financiamiento mafioso de la tiranía, y que las acciones acordadas en el TIAR se ejecuten de manera firme y decisiva. Esto requiere de una organización ciudadana que se termine de deslastrar de quienes, con perversos motivos, pretenden desviarnos de la ruta del coraje. Ésta es la única manera de lograr que este año concretemos el objetivo que nos planteamos.

Justamente es por esto, por la confianza que tengo en cada venezolano y en el compromiso de nuestros verdaderos aliados en la región y en el mundo, que estoy segura de que los vamos a sacar y que lograremos la construcción de una nación con bases éticas y republicanas muy sólidas.

Siempre con la verdad; porque ésta siempre se impone.
María Corina Machado