Los "valores" del Ché frente a los de Franklin Brito

Psicología para todos's picture

Más allá de los billones de dólares que se comercian con sus iconos nos quedan las cartas, discursos y ensayos de Ernesto Guevara, el médico argentino que derivó en guerrillero y propuso el “hombre nuevo”, el hombre del siglo XXI. En sus escritos concretamos sus “valores” donde sobresaldrá un culto al odio, a la guerra y a la violencia. Leamos una apretada síntesis de su pensamiento de su puño y letra: “En cualquier lugar que nos sorprenda la muerte, bienvenida sea, siempre que nuestro grito de guerra, haya llegado hasta un oído receptivo, y otra mano empuñe nuestras armas, y otros hombres entonen los cantos luctuosos con tableteo de ametralladoras y nuevos gritos de guerra… Cómo podríamos mirar el futuro de luminoso y cercano, si dos, tres, muchos Vietnam florecieran, con su cuota de muerte y sus tragedias inmensas… El odio como factor de lucha, el odio intransigente… que lo convierte en una efectiva, violenta, selectiva y fría máquina de matar… Un pueblo sin odio no puede triunfar... Hay que llevar la guerra hasta el enemigo… a su casa, a sus lugares de diversión; hacerla total… atacarlo donde quiera que se encuentre; hacerlo sentir una fiera acosada por cada lugar que transite… Eso significa una guerra larga… cruel. Que nadie se engañe y que nadie vacile en iniciarla por temor a los resultados que pueda traer para su pueblo… Uno de los grandes dramas del dirigente es que debe unir a un espíritu apasionado una mente fría y tomar decisiones dolorosas sin que se contraiga un músculo… Creo en la lucha armada como única solución… La revolución es lo importante y cada uno de nosotros, solo, no vale nada… Tiraremos siempre a matar. Por mucho que nos duela ver correr la sangre de inocentes reclutas…”

Estos mensajes nos muestran al verdadero doctor Guevara. Luego de medio siglo de aplicarse en Cuba sus “enseñanzas”, el hombre “nuevo” cubano lo que desea es irse a Miami como su liberación o sueño de vida. Ser “nuevo” en la isla es dejar su Patria porque quedarse es vivir en el pasado más arcaico.

Ahora, en Venezuela nos dice el gobierno que nuestros hijos deben ser como el Che y nos vienen con la misma cantaleta del hombre nuevo del siglo XXI. Por favor, el hombre del futuro no debe aprender de este modelo fracasado. Busquemos el modelaje en verdaderos hombres y mujeres de éxito social y en lo que legaron a la humanidad con su obra.

Mahatma Gandhi: “La violencia es el miedo a los ideales de los demás… No hay camino para la paz, la paz es el camino".

Martin Luther King: “La violencia crea más problemas sociales que los que resuelve… Nada que un hombre haga, lo envilece más que el permitirse caer tan bajo como odiar a alguien”.

Nelson Mandela: “He peleado contra la dominación blanca y la dominación negra. He buscado el ideal de una sociedad libre y democrática, en la que todas las personas vivan juntas en armonía e igualdad de oportunidades”.

Teresa de Calcuta: “Ama hasta que te duela. Si te duele es buena señal… La paz comienza con una sonrisa”.

Jesús de Nazaret: “Ama a tu prójimo como a ti mismo”.

Buda: “El odio no disminuye con el odio, se disminuye con el amor”.

Queremos que nuestros niños puedan escoger entre el Che y estos constructores de la humanidad. Tan simple como eso... En el caso venezolano deben incluirse los preceptos de los próceres de la independencia y los valores ciudadanos de personajes como Uslar Pietri, Rómulo Gallegos, Luis Beltrán Prieto y Renny Ottolina, entre otros ilustres protagonistas de nuestra historia como lo es hoy, Franklin Brito.

Familia Brito, nuestro más sentido pésame...

Vladimir y María mercedes de Gessen