América latina en “Retrolución”

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La historia es un perenne repetir de situaciones que creemos diferentes porque el tiempo les da distinto decorado. “Muchos Vietnam” dijo el Che en los sesenta y trató de plagar de guerrillas a Latinoamérica. Les vendieron a los más jóvenes y a los más ingenuos que las revoluciones eran cosas de montañas, de barbas, de tabacos, de fusiles y de campesinos. ¿Y con estas montañas tan altas ustedes no han hecho la revolución? - le preguntaban los guerrilleros cubanos a los venezolanos en 1959, cuando asombrados observaban el majestuoso Ávila mientras subían por la autopista hacia Caracas.
Parecía que derrocar el sistema capitalista era uniformarse, coger un fusil e ir a la montaña. Ah! y cosa de dos años como hizo Fidel. Así derrotarían a las dictaduras o a las democracias “burguesas” y conquistarían el paraíso socialista. Menos mal que encontraron militares demócratas y líderes civiles con pilas y guáramo que los derrotaron.
¿Hay alguna diferencia entre el sentido de esta esa frase y “la espada que camina por América Latina”? Ambas reflejan la intención de esparcir el comunismo por el continente, con unos cuarenta o cincuenta años de diferencia. El Fidel Castro que en los sesenta apoyado por la Unión Soviética quiso hacer de Venezuela la cabeza de playa del continente para esparcir su revolución, es hoy el Foro de Sao Paulo, o el más exclusivo Foro de Puebla donde una treintena de líderes firmaron un acuerdo para apoyar gobiernos “progresistas” y frenar el avance de la “ultraderecha”.
Paradoja de paradojas, ellos llaman gobiernos “progresistas” a los que padecen más necesidades y muestran peligrosos déficit de democracia. Es decir a los que menos han progresado, como por ejemplo Cuba y Venezuela, los dos salarios más bajos del continente. Y llaman de “ultraderecha” a los que proclaman la democracia y las libertades económicas, como todos los países del primer mundo.
Pareciera que para los comunistas ser progresista significa salarios de menos de 5$ al mes, improductividad, hospitales enfermos, desnutrición y hambre. Y por supuesto, países con democracias que “progresan” hacia lo que podríamos llamar democracias totalitarias por la vía de acabar con la propiedad, las empresas y el agro; de reprimir la disidencia y practicar gigantesco ventajismo electoral, inhabilitar líderes y partidos. Y elecciones con árbitros rojitos imitar los líderes forever y el partido único… como en Cuba.

MEDIAS VERDADES
Lo más efectivo del comunismo, y no lo dude, es la propaganda para manipular los hechos y las masas. Herederos de Goebbels, el asesor de Hitler que repetía las mentiras tantas veces como fuera necesario hasta transformarlas en verdades; de la Stasi, el Ministerio de Propaganda de la dictadura de Alemania Oriental, y de la KGB soviética maestra del G2 cubano. Una escuela de décadas.
Con razón son capaces de convencernos que una mujer puede estar medio embarazada, o de encontrar la justificación para crucificar a Cristo en el nombre de Cristo, aspecto que intentan cuando acaban con la calidad de vida del pueblo… en el nombre del pueblo.
Por ello ahora nos tratan de vender por ejemplo, que Chile despertó. Pronto nos convencerán de que los chilenos quieren transitar la “heroica” ruta de los venezolanos. Algo así como que quieren cambiar los 400 $ mensuales de salario mínimo por los 5$ de Venezuela, o el crecimiento del PIB de 3% por ciento anual por el abismo de menos 30% de Venezuela, o la inflación de 3% anual por la milmillonaria hiperinflación venezolana. Mejor déjame dormido… y que dijo un chileno. Hablan de la desigualdad chilena ocultando que el país más igualitario de América es Cuba, o tal vez Venezuela. Todos los no enchufados… igualados en la miseria.
O nos quieren convencer que Evo ganó por nariz siendo gobierno y que las veinte horas de cierre de los cómputos no lo favorecieron. Tuvo que desenmascararlo la OEA para que cediera. Qué diferencia con Gonzalo Barrios, quien prefirió, en aras de la democracia venezolana, que su candidatura oficial perdiera por mínima diferencia antes que ganar en un mar de dudas. Y así se dio la primera transferencia electoral de un gobierno a la oposición en Venezuela. De Raúl Leoni Rafael Caldera en 1968.
La propaganda de la “revolución” pretende que asimilemos tanta mentira disfrazada de medias verdades y nos convirtamos en silenciosos testigos del absurdo, cual aquel hombrecito de flux y pajarita de las tiras cómicas llamado Subuzo.

LOS DIAMANTES SON ETERNOS
Y los “revolucionarios”, que se creen diamantes y de muchos quilates, pretenden ser eternos. “No nos vamos ni por las buenas ni por las malas”, ¿les suena?
Para ellos la democracia es una excusa. Lo importante es permanecer en el poder. Ninguno se quiere ir. Chávez, a quien el pueblo le dio fecha de vencimiento, utilizó “su” tribunal para contradecir la Constitución y en otro referendo…se quedó. Parecido hizo Evo cuando el pueblo le dijo legalmente que tenía que irse. Lo mismo trató hacer Correa. Cristina Fernández, encontró un recoveco y quedó como vicepresidente en medio de múltiples juicios por corrupción. La reelección ha sido utilizada por estos líderes para asfaltar la autocracia.

DOÑA BÁRBARA
Hay que estar claros, lo que está planteado es la misma lucha de todos los siglos. Civilización versus barbarie. La misma lucha… con distinto decorado.
Pretenden que como Subuzo presenciemos inertes tremendo teatro del absurdo. La palabra revolución les queda gigantesca. Será “retrolución”… en retro ¿va de retro Satanás?
Porque la revolución en el siglo XXI es democracia, libertades, tecnología, educación de primer mundo, valores, respeto, productividad, equipos de alto desempeño, honestidad. Todo lo contrario de esta destrucción de Venezuela.
Ellos están unidos a nivel nacional e internacional. A nosotros nos queda superar estas tres oposiciones – es imperativa la Unidad- , así como sacarle provecho al magnífico apoyo del mundo democrático y afinar estrategias para rescatar a Venezuela.
Estamos obligados a imitar a Santos Luzardo y lograr que la civilización triunfe sobre la barbarie.
Rafael Gallegos