Empresas mixtas, el último mohicano de PDVSA

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La Apertura Petrolera fue la segunda etapa del proceso de nacionalización del petróleo. Se trataba de apuntalar las operaciones mediante la incorporación de capital privado. Para ello se utilizó el Artículo Quinto, que en 1975 había hecho una fisura en el consenso previo a la nacionalización. Los partidos de izquierda no lo apoyaron porque consideraron que su aplicación significaría que las transnacionales retomarían el negocio. Pérez Alfonzo tampoco estuvo de acuerdo y calificó a la nacionalización de “chucuta”. Sin embargo los entonces mayoritarios AD y Copei impusieron la aprobación del Congreso.

Y menos mal, porque la Apertura era una necesidad en los años noventa. El estado no podía acometer los retos del negocio y requería de inversiones privadas. La Apertura, aparte de ser transparente, televisada y aprobada por el Congreso, fue un gran negocio.

En Exploración, el estado subastó y cobró millones de dólares para permitir trabajos en áreas exploratorias. Las transnacionales determinaron unas catorce áreas que incrementaron el conocimiento de las potencialidades de hidrocarburos, que hubieran requerido al estado desembolsos por miles de millones de dólares y tal vez décadas.

En el área de producción, se escogieron campos maduros que no eran prioridad en los desembolsos de Pdvsa concentrada en Monagas y Apure; pero que generaban expectativas económicas para medianas empresas privadas, que firmaron convenios mediante los cuales producían y le vendían a Pdvsa el crudo, a aproximadamente la tercera parte del precio del mercado. Así la empresa estatal vendía en el mercado al triple de la adquisición. Este proceso de los Convenios atrajo inversiones por 12.000 millones de dólares y generó 550.000 barriles diarios.

En la Faja Petrolífera se crearon las Asociaciones Estratégicas (entre empresas productoras y empresas mejoradoras) que activaron ese campo no convencional, atrajeron inversiones por más de 12.000 millones de dólares y generaron 620.000 barriles de producción. Los contratos determinaron una regalía de 1% y un ISLR de 34%, mejorables en la medida que se incrementaran los precios. ¿Bajos?, cierto, pero ¿qué empresa hubiera invertido con otras condiciones en un crudo costoso, y difícil de colocar el mercado? Y de paso con un precio de 15$ el barril.

En síntesis, la Apertura permitió atraer para producción inversiones por casi 25.000 millones de dólares que generaron cerca de un millón doscientos mil barriles diarios. Casi el doble de lo que producen hoy los “revolucionarios”.

LA “NACIONALIZACIÓN” DE CHÁVEZ

En el año 2007 el gobierno, haciendo del petróleo un heroísmo y una fanfarria en lugar de un negocio y tal vez intentado emular a Carlos Andrés Pérez procedió a nacionalizar; pero lo hizo con lo ya nacionalizado. Algo así como llover sobre mojado. A las empresas de los Convenios, que eran como inquilinos, los convirtió en propietarios (¿nacionalizó?). Los agrupó en Empresas Mixtas donde ahora Pdvsa, tenía unas acciones no menores del 60%. Una medida muy discutible porque ignora lo de la acción de oro que permite al dueño del recurso imponerse a la hora de decisiones trascendentales, y requiere de más inversiones por parte del estado.

En las EM de la Faja elevó la participación de Pdvsa a 60%, incrementó la regalía de 1 a 16% y el ISRL hasta 50%. Medidas que estaban previstas en los contratos de la Apertura cuando el precio del petróleo se incrementara. La “revolución” subió los impuestos cuando el barril rondaba los 100 $. Por cierto, Exxon y Conoco no aceptaron las nuevas condiciones, se fueron, demandaron, ganaron y observen lo caro que nos ha salido a los venezolanos el nacionalismo fatuo de la “revolución”.

En el Lago de Maracaibo “nacionalizaron” muchas contratistas, lo que llevó al acabose de los servicios petroleros y de la producción en la zona.

EMPRESAS MIXTAS (EM)

Basándonos en la excelente y esclarecedora Presentación acerca del tema del ingeniero Luis Soler, podemos afirmar que existen en Venezuela 44 Empresas Mixtas que en septiembre del 2018 producían 806.000 barriles por día. Claro hoy debe ser mucho menos. De ellas hay 18 en occidente y el resto en oriente, fundamentalmente en la Faja, donde cuatro empresas trabajan con mejoradores – más exacto trabajaban porque están inutilizados- y ¡20! como mezcladoras.

De esas 44 empresas, 18 no producen casi nada y fueron otorgadas a los países panas como Cuba (pana y jefe) y Viet Nam, entre otras “luminarias” petroleras que por cierto, producen entre todas menos de tres mil barriles.

Es importante destacar el rol de las EM porque desde que se agudizó la debacle de Pdvsa, producen hasta el 70 u 80 % del total de la empresa. Se han convertido en el último mohicano de la producción. Claro, el ojo del amo engorda el ganado, contrario a la desmantelada Pdvsa 100% estatal, con una gerencia muy lejos de lo que requiere una empresa petrolera.

Las EM se han convertido en el pivote de Pdvsa a pesar de las limitaciones de CAMIMPEG (empresa militar que maneja los servicios petroleros de Venezuela), y el cheque en blanco para hacer cualquier reforma en la gigantesca empresa que le otorgaron el general presidente del millón de barriles adicionales. Petróleo en manos de militares, debe ser que Rockefeller fue capitán de milicias y no de empresa, o que a los ingenieros petroleros nos van a poner a manejar el estado mayor.

Las EM ven mermada su productividad por la opacidad de los procesos y por esa ley que no les permite poseer más del 40 % de las acciones.

Cuando no éramos soberanos Pdvsa poseía en la Faja el 40% de 620.000 barriles (250.000 barriles) y hoy en época de soberanía poseemos el 60% de 200.000 barriles (120.000 barriles)… no me defienda compadre.

Y sin echarle la culpa al bloqueo, porque este llegó cuando Pdvsa de manera insólita había declinado desde 3,5 millones de barriles hasta 1 millón. La culpa es del largo sabotaje gerencial a que han sometido a esta empresa, cuyo hito fundamental fue la exclusión de los 23.000 técnicos en 2002, hoy agrupados en Gente del Petróleo… a mucha honra.

El pensamiento petrolero venezolano ha elaborado, en equipo, un Plan de Emergencia que será aplicado en su momento, para el Rescate de Pdvsa, manejar la emergencia y Estabilizar la empresa, y sentar las bases para la Transformación la industria petrolera venezolana.

Y este Plan comienza por eliminar las trabas que no dejan operar a las EM a objeto que incrementen cuánticamente su producción. Por ello las EM cumplen el doble rol de ser hoy el omega de esta fatídica era, y mañana el alfa de la resurrección de la industria petrolera, que obviamente está enmarcada en el recate de la democracia y de Venezuela.
Rafael Gallegos