La revolución desvalijadora

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LA REVOLUCIÓN DESVALIJADORA

Veinte años no es nada – cantaba Carlos Gardel. Sin embargo para los venezolanos estos veinte años de “revolución” han sido nuestra particular historia de la eternidad, parafraseando al Maestro Borges. Dos décadas de rompimiento de familias, insatisfacción de necesidades, desesperanza… hambre y sobrevivencia. Y para más INRI en el nombre de un “pueblo” cada vez más famélico y marginal.

Einstein cuando explicaba su Teoría de la Relatividad decía que la percepción del tiempo es muy diferente si se comparan cinco minutos de placer con cinco minutos sentado arriba de una plancha caliente. Los cinco minutos de la plancha son infinitamente más largos. Los venezolanos tenemos veinte años sentados en un hervor… una eternidad.

Años “bolivarianos” que se iniciaron con el portentoso nombre de revolución. Nada nuevo bajo el sol de Venezuela.

A LOS VENEZOLANOS NOS ENCANTA UNA REVOLUCIÓN

Como en 1835 cuando unos militares descontentos encabezados por Santiago Mariño (candidato presidencial derrotado) efectuaron un vulgar golpe de estado para sacar nada menos que a José María Vargas del poder, tuvieron el tupé de bautizar esa intentona como revolución. Revolución de las Reformas.

Cuando años después Julián Castro (el mismo militar que detuvo a Vargas el día del golpe) intentó tomar el poder - otra intentona - vio el almanaque, observó que estaban en marzo y en un arranque de originalidad bautizó su también vulgar golpe, Revolución de Marzo.

Luego vino la Revolución de Abril (claro estaban en abril) y la Revolución Azul… cada conspiración era un golpe y cada golpe una revolución.

En 1892 Joaquín Crespo llegó con su montonera para sacar a Andueza Palacios de la presidencia, porque éste quería reformar la Constitución para quedarse cuatro años en el poder. Crespo llamó a su movimiento Revolución Legalista… y en lugar de cuatro… se quedó seis años en el poder.

Cipriano Castro bautizó a su golpe Revolución Restauradora y Gómez al golpe contra su compadre Revolución Rehabilitadora.

Hasta Betancourt el 18 de octubre cayó en la tentación de llamar al derrocamiento de Medina revolución… Revolución de Octubre.

En 1959 Fidel Castro hizo vibrar a los fumadores de lumpias de América Latina con su movimiento totalitario y negador de la democracia, que por supuesto llamó Revolución. ¿Qué tal?

Por lo visto la palabra revolución sirve para todo, y como que da caché.

LA “REVOLUCIÓN BOLIVARIANA”

El movimiento nacido de una intentona golpista el 4F92 se dice revolucionario y se dice bolivariano, no faltaba más. Pero sus actuaciones son el reverso de la vida de Bolívar. Por ejemplo, el Libertador era mantuano (o sea oligarca), nació rico y murió pobre, al revés de tanto prohombre de esta “revolución” que nació en la inopia y hoy causa revuelo en el jet set internacional.

Los “bolivarianos” intentan identificar a Simón Bolívar, el hombre que habló del “imperio de la Ley” con esta perenne praxis antidemocrática que padecemos donde la ley es cada vez más una excusa. Como si el Libertador hubiera estado de acuerdo por ejemplo, con colocar militares a las puertas de la Asamblea para agredir diputados y prohibir la entrada a las sesiones.

O como si el Libertador pudiera validar esta diáspora o el vertiginoso crecimiento de la pobreza bajo la excusa de la guerra económica.

Desengañémonos, Bolívar sería el primer opositor en la Venezuela de hoy. El constructor de la patria no podría estar de acuerdo con sus desvalijadores. La ejecutoria de esta “revolución” se parece tanto al Libertador como su rostro “oficial” a los retratos que le elaboraron los mejores pintores de su tiempo.

Si Simón Bolívar resucitara y protestara este desvalijamiento de Venezuela, le sucedería igual que al Jesús de Dostoievski, que cuando criticó el mal uso de su imagen le dijeron: mire Jesucristo, es mejor que se quede tranquilo, porque de lo contrario vamos a tener que crucificar a Cristo en el nombre de Cristo.

DESVALIJADORA

Si algún nombre tuviera esta “revolución”, en justicia habría que llamarla Desvalijadora, porque la verdad es que lo que muestran como resultado es el desvalijamiento de Venezuela.

No vamos a contarles cuentos a ustedes que saben tantas historias. Pero… ¿Recuerda cuando su salario le alcanzaba para pagar comida, colegios, condominio, seguros, regalos navideños, ir de vez en cuando a algún restorán y salir de vacaciones? ¿Recuerda cuando en su casa no se iba la luz, ni el agua, los teléfonos servían, había sencillo y billetes, y las tarjetas de crédito eran … de crédito?

Todo comenzó con el exprópiese, con las invasiones, con el desprestigio a los empresarios. Con el rompimiento de las cadenas de productividad.

La Triple Corona del Desvalijamiento: Mayor Devaluación del Mundo, Mayor Hiperinflación del Mundo y Record Mundial de Siete Años de Decrecimiento.

Si fueran bigleaguers ya irían rumbo al Salón de la Fama.

Y para remate, Cuádruple Corona, el país más Desigual del Mundo: el 7 % de la población (¿enchufados?) posee el 50 % de la riqueza. Y hemos duplicado el coeficiente Gini en los últimos años. Es decir, somos los más desiguales en nombre del Socialismo del siglo XXI. O sea… a más socialismo más pobreza. Qué barbaridad, otra revolución como esta y nos quedamos sin país.
Te pareces tanto a mí… les canta desde las pailas el Taita Boves.
Rafael Gallegos