Las 'Agencias de Hidrocarburos', bisagras del negocio

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Durante los más de cien años de la historia del petróleo, las modalidades utilizadas por los países productores para relacionarse con el negocio han variado: Dirección de Hidrocarburos, Empresas Estatizadas y Agencias de Hidrocarburos, entre otras.

En la etapa donde privaron los concesionarios, los estados productores se relacionaban con las empresas a través de equivalente a la Dirección de Hidrocarburos de sus ministerios de petróleo. Eran los años de las siete hermanas que ponían los precios, los niveles de producción, los impuestos. Colocaban y quitaban gobiernos, provocaban guerras.

Con el tiempo y la experiencia, los países petroleros se fueron alargando los pantalones. Fundaron la OPEP, que inicialmente fue una tímida asociación con muy poca influencia, potenciada una década después por eventos como la guerra de Yom Kippur que cuadruplicó los precios del petróleo, o como la revolución iraní que también los impulsó significativamente. Los gobiernos de los estados petroleros incrementaron su poder y los años setenta fueron los de las nacionalizaciones de las empresas. El hidrocarburo nacionalizado se operó mediante gigantescas empresas estatales, en el caso venezolano Pdvsa. Se generaron los petroestados con todas sus riquezas, progresos, altibajos, despilfarros y malas administraciones generadoras de deudas.

Paralelamente las tecnologías de punta hicieron rentables campos petroleros como el Mar del Norte, Alberta en Canadá, la Faja Petrolífera de Venezuela y así hasta llegar al petróleo de lutita. Las reservas petroleras alcanzarían para mucho más de los eternos veinte años a que nos habíamos acostumbrado, y se fue generando sobre oferta del producto. Además las energías alternas comenzaban a competir seriamente con el negocio.

En este escenario los negocios petroleros de esos países requirieron de muy altas inversiones privadas para crecer. Así, asistimos en los noventa a la Apertura Petrolera venezolana, países árabes venían a observarla con la intención de replicar. Recientemente Arabia Saudita ha ofrecido colocar parte de Aramco en la bolsa de valores. México logró romper serios paradigmas para abrir su petróleo al capital internacional. Los tiempos han cambiado y hoy el capital privado en el negocio petrolero no es una opción, es una necesidad. Ante esta realidad…

…AMÉRICA LATINA OPTA POR LAS AGENCIAS DE HIDROCARBUROS

En Latinoamérica, los países petroleros se han lanzado a la cacería de inversiones para dinamizar su negocio. En casi todos, las bisagras para facilitar que las reservas de hidrocarburos se transformen en beneficios, han sido las Agencias Nacionales de Hidrocarburos, que por cierto ya había adelantado Noruega. Las estrategias de estos países para atraer capitales y hacer alianzas que generen beneficios, se orientan hacia la creación de Agencias o entes reguladores. Veamos algunos ejemplos:

- México… que con su campo Cantarell llegó a tres millones y medio de barriles por día, disminuyó de manera creciente y significativa su producción. Para recuperarla se hizo imperiosa la captación de capitales, aspecto que requería romper paradigmas en esa nación. Se impuso la necesidad y en 2013 se aprobó la Reforma Energética, que fue el quid de la campaña presidencial de 2010 entre Peña Nieto y López Obrador. La parte petrolera de la Reforma contempló dos aspectos: la creación de la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH), con la misión de “Regular de manera eficiente y confiable las actividades de exploración y extracción de hidrocarburos, para propiciar la inversión y el crecimiento económico en México”. Igualmente se diseñaron las Rondas de Licitación para atraer inversiones petroleras bajo la modalidad de Contratos de Producción Compartida, Contratos de Riesgo y Utilidades Compartidas, y de Contratos Servicios. Hicieron cinco rondas que asignaron decenas de áreas y lograron la promesa de inversiones de más de 150.000 millones de dólares por parte de empresas de veinte países. La llegada de AMLO al poder ha afectado la dinámica de ese proceso.

- Colombia… en el año 2003, con la misma meta de atraer capitales crearon la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH), establecieron las rondas de licitación permanentes, bajo modalidades empresariales similares a las mexicanas. También han logrado licitar áreas y captar inversiones, a pesar de las serias limitantes que tienen en sus reservas de hidrocarburos, que en buena parte dependen de la decisión que deben tomar pronto en cuanto a explotar o no el petróleo de lutita en su territorio.

- Brasil… desde 1997 existe la Agencia Nacional de Petróleo, Gas Natural y Biocombustibles (ANP). Este organismo regulador supervisa las actividades realizadas por las industrias del petróleo, gas natural y biocombustibles en el país. Al igual que México y Colombia, la ANP se maneja con Rondas de Licitación y modalidades empresariales similares a las de México. El gran descubrimiento del campo Presal en el Océano Atlántico ha elevado significativamente la producción de Brasil, siendo hoy el mayor productor de América Latina.

- Ecuador… de dimensiones mucho más modestas, con su proyecto Petróleo con Rostro Humano, creó el Comité de Licitación Hidrocarburífera (COLH), para fines similares a las agencias anteriores.

EL CASO VENEZUELA

Venezuela transita un escenario caracterizado por una industria petrolera destruida y como consecuencia, Pdvsa está en un estado de Emergencia que es imperioso atender. Por otra parte los estudios hablan de sobreoferta de hidrocarburos para los próximos años y un mercado, de acuerdo a los escenarios, que podría llegar a su pico en unos quince o veinte años y mantener un plató por unos diez años más. Para estos años se vislumbra una creciente importancia del negocio del gas, de la industrialización y de las energías alternas. Adicionalmente la necesidad de dinero en todos los países consecuencia de la pandemia, hará por un tiempo muy competitivo el proceso de búsqueda de capitales.

El proyecto de LOH sometido a la AN refleja el amplio consenso acerca de la organización empresarial del futuro. Pdvsa abriría paso a una industria petrolera con mucha participación privada y quedaría operando como una empresa de limitadas dimensiones, compitiendo como una más en el escenario nacional.

Tres factores conforman el modelo necesario de la futura industria petrolera venezolana:

- Despolitización, este aspecto va en línea con el rol del Estado.

- Captación de inversiones, que tiene que ver con confianza y eliminar la discrecionalidad, y con la creación de la Agencia Venezolana de Hidrocarburos (AVH), contemplada en la LOH. Y con la canalización hacia el desarrollo de Rondas de Licitación y particularidades de los modelos de nuevas empresas (ninguna contemplada en la LOH).

- Vinculación del negocio con el desarrollo del país, que hemos conversado en artículos previos y es de vital importancia para no repetir el mal uso de la renta y de los Beneficios de la industria para el desarrollo del país.

LA AGENCIA VENEZOLANA DE HIDROCARBUROS (AVH)

A objeto de cumplir con la Despolitización, la AVH debe ser autónoma del Ministerio de Petróleo. La autonomía se puede reflejar en la forma de selección del Directorio, y en las Competencias del ente.

En cuanto a la forma de selección del Directorio, las agencias latinoamericanas que comentamos están muy vinculadas al ministerio del sector. Algunas se dicen autónomas pero no lo son ya que los directores o representan al ministerio del sector, o dependen totalmente del ejecutivo. Aparentemente, el modelo que siguen para relacionarse con su negocio es similar al que asomamos al principio del artículo: Dirección de Hidrocarburos.

La excesiva politización de la industria petrolera venezolana, hace necesario que la autonomía vaya mucho más allá de la palabra. El actual proyecto de LOH propone cinco directores, de los cuales uno representa al ministerio de petróleo, otro al de planificación y tres… son electos por el ejecutivo. Realmente propone un apéndice del gobierno (¿Modelo Dirección de Hidrocarburos?) A objeto de dar una real autonomía en las decisiones de la AVH, hacemos la siguiente proposición:

Artículo 82. El Directorio de La Agencia Venezolana de Hidrocarburos estará integrado por cinco (5) miembros, uno de los cuales actuará en representación del Ministerio con competencia en los hidrocarburos, y de los cuatro (4) restantes, uno será Presidente de la Agencia Venezolana de Hidrocarburos y ocupará también la Presidencia de la Dirección Ejecutiva, siendo su responsabilidad la conducción, gerencia y funcionamiento de la Agencia Venezolana de Hidrocarburos. El Presidente de la Agencia será a tiempo completo y los demás integrantes del Directorio de la Agencia Venezolana de Hidrocarburos trabajarán a tiempo parcial. Los miembros del Directorio de la Agencia Venezolana de Hidrocarburos serán nombrados por decreto del Ejecutivo Nacional, luego de revisar unas listas públicas elaboradas por un equipo integrado por academias, gremios y personalidades. Durarán cinco (5) años sus funciones.

En cuanto a las Competencias, el proyecto de Ley contempla dos aspectos que colocan la operación en el gobierno. Uno es que al Ministerio corresponde el proceso de Planificación, eso no sucede ni siquiera en este esquema de la “revolución”. Y el otro es que el mismo Ministerio selecciona las áreas a licitar. De ser así, ¿la escogencia de esas áreas sería política o técnica? Lo que se busca es un trabajo técnico que corresponde a la AVH. En Colombia el modelo permite a la Agencia coordinar los planes y seleccionar las áreas, como creemos que debe ser. Proponemos para la competencia de selección de áreas:

A la AVH le corresponde Diseñar, promover, negociar, celebrar y administrar los contratos y convenios de exploración y explotación de hidrocarburos de propiedad de la Nación.

En cuanto a la Captación de Capitales, la LOH no especifica cómo se hará la selección de empresas. Asumimos que es posible que lo contemplen para algún reglamento; pero proponemos que cuando corresponda, al igual que todas las Agencias latinas comentadas, se incorporen las Rondas de Licitación y el Modelo de empresas de producción compartidas, de riesgo y de servicios.

Finalmente es preciso recalcar que la autonomía de la AVH es la columna vertebral de la nueva LOH, es imperioso que esa autonomía supere el papel y facilite decisiones técnicas, independientes de la rutina del gobierno para evitar caer en más de lo mismo, como está contemplado en el proyecto actual, y facilitar una industria petrolera próspera. Seguramente esta es la última oportunidad que tenemos los venezolanos para transformar el petróleo en prosperidad, y desligarnos de esa constante que nos ha tenido por décadas balanceándonos de boom en boom y de paquete en paquete.
Es hora de construir un país próspero. Depende de nosotros y de las leyes que nos demos.

Rafael Gallegos