La respuesta cantiflérica del CEO

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Nos ha llegado ayer la respuesta del General en Jefe Henry Rangel Silva, Comandante Estratégico Operacional (CEO) a nuestra comunicación del mes pasado en la, que ejerciendo nuestro derecho de acceso a la información, le solicitamos personalmente, los datos, elementos de información o de procesos administrativos o judiciales que le permiten aseverar públicamente que junto a tres periodistas: 1) Conducimos un esquema hipotético de ataque direccionado al Golpe de Estado en Venezuela. 2) Somos “actores tácticos-operacionales” en contra de la Fuerza Armada Nacional. 3) Desarrollamos operaciones psicológicas contra las Fuerza Armada Nacional. 4) Buscamos incidir de manera intrínseca en la promoción de la tesis de confrontación y Golpe de Estado. 5) Y somos parte integrante de un nuevo “EJE” de acción promotor de la sublevación militar. Todo lo cual quedo en evidencia en una publicación oficial del CEO, llamada “Ámbito Cívico Militar” de la cual el mencionado militar es editor.
El General en Jefe, en su “cantinflérica” respuesta, evadió el deber que le imponen los artículos 28 y 51 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela y afirma reservarse los archivos e informaciones de los integrantes de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana concernientes a las operaciones del CEO. Craso error General, pues no cita usted ningún artículo para afirmar esta premisa. Y no lo cita, pues no existe en Venezuela una norma legal que lo autorice a ello. Le informo que nuestro país no dispone de una ley para la clasificación de archivos o informaciones del Estado y por tanto no puede alegarlo. Pero hay más, la decisión de retener la información en la que se funda temeraria acusación, es arbitraria y discrecional como lo ha sido, sin duda, la de permitir que a través del órgano divulgativo del CEO, se me haya imputado en lo personal junto a otros tres periodistas delitos de acción pública y pretenda usted alegar ahora en su defensa “el derecho a informar”.

Ha escogido un camino equivocado general, el del cinismo, antes que el de la responsabilidad. Si usted no puede determinar “con exactitud” cuál es el objeto de nuestra solicitud, como alega para evadir sus obligaciones, le recuerdo que el desconocimiento de la ley no le excusa de su cumplimiento.

Por lo pronto General, le informo públicamente que es usted responsable directo e inmediato de las aseveraciones infundadas y sin prueba que se han hecho en mi contra desde el CEO, que además me imputan la comisión de delitos graves previstos en el ordenamiento jurídico nacional. Por lo cual, esta historia continuara…

Fuente: Tal Cual