ANC aprueba presupuesto 2021

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El jueves 29 de octubre de 2020, la Asamblea Nacional Constituyente aprobó la Ley de Presupuesto 2021 para el Ejecutivo Nacional. El pasado 14 de octubre, el Ministro de Planificación, Ricardo Menéndez, había presentado un anteproyecto de ley, que a su juicio, se ajustaba a la realidad venezolana y que además se enmarcaba en los planes estratégicos diseñados para combatir el llamado bloqueo producto de las sanciones.
Según palabras de la vicepresidente Delcy Rodríguez, este presupuesto forma parte de la estrategia antibloqueo que ha emprendido la Administración de Nicolás Maduro, destinado más del 75 por ciento de los recursos aprobados a la llamada Inversión Social, que representaría más del 10 por ciento del PIB proyectado para 2020.
De acuerdo a lo establecido en la Constitución Nacional la Ley de Presupuesto debe ser discutida y aprobada por la Asamblea Nacional, pero dado el conflicto de poderes, desde 2016, el gobierno de Maduro no presenta el anteproyecto de ley ante esa instancia.
El presupuesto aprobado representa un incremento de casi 50 por ciento respecto al presentado a finales del año 2019, que estimaba un requerimiento de 5.439 millones de dólares para el año 2020. Llama la atención, la considerable magnitud de este aumento, debido a que en el mes de septiembre, Nicolás Maduro destacó que desde el año 2013, el país ha dejado de percibir el 99 por ciento de sus ingresos petroleros. A esto se le suma una contracción sostenida del PIB, que supera el 70 por ciento durante el mismo período.
En los últimos años el país ha experimentado una reducción considerable en sus ingresos, pero el gobierno de Maduro se ha mantenido renuente a aplicar políticas de consolidación fiscal y disminución presupuestaria. Ante la merma de la recaudación y de los recursos provenientes de la renta petrolera, el gasto ha sido financiado consistentemente a través de la emisión monetaria y el consecuente impuesto inflacionario, que mantiene al país en una hiperinflación desde hace ya 35 meses.
Un aumento en los niveles de gasto público, bajo las condiciones actuales, tiene efectos negativos que ocurren de forma casi inmediata. Una muestra de esto es el efecto que tuvo el inicio de la entrega del llamado Bono 7x7, en el valor de la tasa de cambio, que esta semana superó la barrera de los 500.000 bolívares. El anuncio del pago de bonos y los decretos de aumento salarial, se han convertido en una suerte de indicador de liquidez monetaria, como consecuencia de su financiamiento a través de la emisión, lo que impacta de forma directa el valor de la moneda nacional y los niveles de precios.
Lo que se anuncia como una medida para garantizar la defensa de un modelo de equidad, justicia e igualdad social, no parece ser más que la insistencia en la aplicación de políticas económicas erradas, que han conllevado a un proceso de empobrecimiento general sin precedentes en nuestra historia moderna.
Hoy más que nunca, Venezuela requiere de la recuperación de la institucionalidad e independencia de poderes y de la implementación de un set integral de políticas públicas y económicas para poder iniciar el tránsito hacia un proceso previo de estabilización que genere las condiciones requeridas para la recuperación del país. @rudi_cressa

Rudi Cressa