Supervivencia empresarial en tiempo de Covid19

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El aislamiento social se presenta como una medida necesaria para contener la pandemia, pero indudablemente profundiza la crisis que venía atravesando el país al afectar las operaciones de las empresas. Muchas organizaciones han optado por el teletrabajo, otras por reforzar sus protocolos sanitarios para poder continuar con el trabajo presencial. Sin embargo, un gran número de empresas ha tenido que reducir o paralizar sus operaciones, lo que afecta los niveles de ingreso de empresarios, comerciantes y trabajadores que han tenido que reinventarse para poder sobrevivir.
Las restricciones que ha impuesto la existencia de la pandemia, sumada a las medidas para prevención de contagio y limitaciones de movilidad, se presentan como un nuevo reto para los sectores productivos del país.
En julio pasado, Adán Celis, presidente de Conindustria, dijo que con el impacto de la pandemia se agudiza la problemática del sector industrial y advirtió que si no se toman medidas urgentes se pudieran estar perdiendo 1.000 nuevas industrias. La producción industrial se ha reducido en 18 por ciento desde el inicio de la cuarentena. De 12.800 empresas que existían en Venezuela en 1999, hoy sobreviven menos de 2.200.
A partir del mes de junio se inició un protocolo de flexibilización, denominado 7x7, que ha sido modificado en varias ocasiones , dicho plan tiene como finalidad permitir que los sectores productivos no prioritarios puedan reactivar de manera parcial sus actividades de manera segura, pero dado el incremento del número de contagios de coronavirus en algunos estados , se implementó una flexibilización diferenciada en distintos niveles.
En 2019 la flexibilización en los controles de precio y del nivel cambiario, asi como también la eliminacion de los aranceles de importación y la dolarización transaccional, registraban un efecto oxigenante en el sector empresarial. El abastecimiento pasó a manos de los privados y los niveles de escasez se redujeron de manera significativa.
Sin embargo, el 24 de abril de 2020 , se anunciaron controles de precio para 27 productos de la canasta básica y un procedimiento de “ventas supervisadas” para tres grandes empresas nacionales, lo que reavivó el temor ante una nueva ola de intervencionismo, que hasta la fecha no se ha materializado.
La situación actual ha impulsado el surgimiento de nuevos modelos de emprendimiento enfocados en la atención directa de los consumidores de manera sectorizada para paliar las dificuldades de movilidad. En muchos casos se reducen a urbanizaciones e incluso calles y edificios, lo que crea pequeños ecosistemas económicos a escala que permiten generar el intercambio de bienes y servicios y algunos ingresos para sobrevivir. Un ejemplo de esto son los emprendimientos relacionados con servicios estéticos, repostería y comidas preparadas. Otro modelo de negocios que se ha visto favorecido son los despachos a domicilio, conocidos como “delivery”, que le presentan a los consumidores un alternativa que les permite recibir sus compras en sus hogares, disminuyendo el riesgo de contagio y las dificultades de movilidad.
Venezuela recibió al COVID-19 con una serie de patologías previas y una economía profundamente debilitada. Ante la crisis, la flexibilidad, creatividad y capacidad de reinvención, son cualidades necesarias para poder sobrevivir. Quienes buscan emprender, deben tener la capacidad de entender las necesidades de sus clientes potenciales y de replantear constantemente sus estrategias para adaptarlas a los cambios de un entorno incierto, asi como generar las redes de alianzas que les permita acercarse a los consumidores finales y de esa manera continuar en un mercado cada día más competitivo y deprimido. @rudi_cressa

Rudi Cressa