Sex Toys

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Recibo una consulta: ``Me dijeron que los sexólogos recomiendan con frecuencia el uso de juguetes sexuales. Usted, doctora, ¿los recomienda?''. Sí, los recomiendo, sobre todo cuando el orgasmo es muy difícil de lograr. Como los vibradores permiten estímulos más intensos, pueden fácilmente de-sencadenar el primer orgasmo de una mujer. Una vez vivida una experiencia tan intensa física, emocional y afectiva, es más sencillo volver a repetirla durante la masturbación o la cópula. Aunque la presencia del objeto erótico pueda hacer trastabillar el orgullo masculino, a todo hombre le gustará ver gozar a su pareja. Una mente abierta y buen humor son condimentos sexuales que puedes llevar a tu cama y compartirlos.

Bondades del vibrador:

Te permite descubrir nuevas sensaciones en un entorno suficientemente seguro.

Si nunca has experimentado un orgasmo, las vibraciones pueden ser un camino rápido para descubrirlo.

Cuando el sexo se ha hecho rutina y la exploración erótica se ha esfumado, el sex-toy puede hacer magia.

Si los cambios hormonales apagan la sensibilidad genital, los sex-toy pueden encenderla.

Cuando tienes cansancio pero buscas placer, el vibrador hace ``esa parte del trabajo''.

Puede ser un invitado divertido.

Si el vibrador te resulta ``inadecuado'' puede tranquilizarte saber que, según una encuesta de Michael Reece y Herbenick Debra (Universidad de Indiana 2009), casi el 50 por ciento de los encuestados reportaron haber usado un vibrador en algún momento: mujeres, el 52 por ciento; hombres, 45.

El 46 por ciento de las mujeres lo usó durante la masturbación, el 37 por ciento durante la relación sexual. El 40 por ciento de los hombres lo utilizó con la pareja durante el juego sexual. Todos aquéllos que jugaron con sex-toys reportaron menos problemas en el funcionamiento sexual.

Los masajeadores, vibradores o sex-toys son tan antiguos como la historia misma.

Ya alrededor del 2500 AC, los frescos egipcios mostraban mujeres llevando grandes penes en honor al dios Osiris.

Sigue la historia, con variados adminículos estimulantes, y saltamos a 1860, cuando debuta el primer vibrador para curar la ``histeria femenina''; con el vibrador, el médico masajeaba la vulva hasta que la paciente experimentaba un ``paroxismo'', léase orgasmo. Como la histeria era recurrente, el tratamiento era un hábito.

En 1900 se populariza en Estados Unidos el vibrador casero, con el eslogan ``Todo el placer juvenil palpitará en tu interior''.

Y llegamos a 1998, cuando Charlotte, la más tímida del cuarteto de Sex and the City, descubre el orgasmo gracias a Rabbit (conejo), un vibrador que estimula el clítoris y la vagina conjuntamente.

Rabbit fue un rotundo éxito de ventas y los juguetes sexuales dejaron de llamarse ``masajeadores'', para convertirse abiertamente en vibradores.

Existen vibradores de toda forma, tamaño, color, textura. Pueden ser tan discretos que se confundan con un lápiz labial, o tan pequeños que parezcan un anillo. Para disfrutar a solas o en compañía.

¿Cómo llegar a ellos? Internet es el camino más privado, y los envíos a domicilio no son identificables. También los encontrarás en el sector de medicina deportiva de las farmacias o en las tiendas especializadas, donde conviven con variados lubricantes, ropa íntima y pinturas de chocolate.

Muchos tienen una sexualidad plena sin jamás haber probado un sex-toy.

Para todos, mujeres y hombres, los sex-toys pueden ser una opción a descubrir. •

(La autora es médico, sexóloga y psicoanalista, y autora de `Camino al orgasmo' y `Menopausia, una etapa vital').

http://hablemosdesexodoctorasoniablasco.blogspot.com/