Los marines del senador Corker

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Recuerdo un pasaje en el libro de Michael Ignatieff “El honor del guerrero”, lo leí en al año 2002, cuando en calidad de periodista en un país africano, acompañó al Secretario General de la ONU a una reunión entre los bandos en conflicto. En la masacre, la oposición había sido literalmente desmembrada y con esto me refiero a un ataque donde los descuartizaron a machetazos. En aquel momento el liderazgo, le reclamó al representante de la ONU una “mayor ayuda de la comunidad internacional”. Fue entonces cuando el Secretario General, para ese momento otro africano, meditó muy bien sus palabras y les dijo alto y claro, que todo dependía de ellos, porque la “sociedad de donantes” ya estaba harta de aquellos países que eran incapaces de ponerse de acuerdo.

Pero eso no solo sucedió en África. Un buen amigo me recordó por estos días lo ocurrido en la Guerra de Bosnia cuando en 1993 el general Francis Briquemont de los Cascos Azules presente en el lugar, harto de las resoluciones políticas de la Comunidad Europea y de la ONU, todas abultadas de sanciones inefectivas y pomposas advertencias tales como: “No permitiremos lo que esta sucediendo” dijo: “Existe una fantástica brecha entre las resoluciones, la voluntad para ejecutarlas y los medios a la disposición de los comandantes militares sobre el terreno”[i] apenas tenía unos pocos hombres en Srebrenica y se había desgarrado pidiéndole a la “comunidad internacional” que cumpliera siquiera la mitad de sus compromisos.

El general tenía razón, la Comunidad Europea gritaba consignas de “no permitir más salvajismos” mientras negaba por otro lado toda ayuda necesaria que no fuera simbólica. La ayuda nunca llegó y cuando apenas año y medio más tarde las tropas de los radicales serbios rodearon la ciudad, el jefe de la misión de la ONU bloqueó toda intervención de la OTAN, prometiendo que no serían bombardeados y obligaron a los cascos azules a no disparar. Delante de las dos compañías de militares de la ONU los radicales separaron a las mujeres de los hombres y en menos de una semana, ocurrió el famoso genocidio impunemente.[ii]

Por eso la invasión de los Marines solo está en las mentes de quienes viven en el siglo pasado. Y no lo harán por muchas razones, pero entre estas, como dijo la representante Ileana Ross-Lethienen porque “ya no estamos en el siglo XX”, además no lo harán porque el continente y su increíble doble moral no lo permitirán. No vendrán porque el gobierno es muy hábil en su estira y encoge, no lo harán porque en el Congreso de los Estados Unidos no hay votos para la aventura y porque consideran que la oposición no existe, ni puede tomar las riendas de nada, pero sobre todo porque los Castro le enseñaron al régimen local, como jugar con los estadounidenses.

Como dije a algunos de la oposición en su momento, lo más peligroso de los Castro no es que sean revolucionarios, sino que son como sostenía Fidel es que son “revolucionarios con experiencia”. Por eso quien si llegó a Venezuela es la diplomacia del Senador Corker, que no es otra cosa que la reafirmación de que se está negociando asuntos de Estado a los tiempo que les enseñaron “los Castro”. Hoy a las siete de la noche en la Casa Blanca nos informaran que las sanciones están funcionando y para muestra le darán al “rehén” sus cinco minutos de televisión, que le dirán al pueblo estadounidense y al mundo que la política del garrote y la zanahoria dan frutos y no debe ser tan hostil. Por eso esos 5 minutos serán quince de fama para Maduro así como un tremendo logro para él, porque le demostrará al mundo que no hay que ser tan duros y que a través de los canales diplomáticos secretos, evidentemente abiertos con Estados Unidos, se puede “lograr mucho” para la Paz en el país.

Lo que se obvia en el caso del senador Bob Corker, es que desde que Kissinger llevó las primeras negociaciones largas de alto nivel durante dieciocho meses a partir de Junio de 1974, (y antes Kennedy y Johnson) pasando por las negociaciones de Ford y su senador o Carter y sus senador, los ofrecimientos secretos de Ronald Reagan hasta las ultimas negociaciones de Obama y su senador que también duraron dieciocho meses, todos los presidentes estadounidenses y sus “senadores” han hecho exactamente lo mismo. En todas esas negociaciones los Castro realizaron incontables “gestos” que en estos sesenta años permitieron a todas las administraciones, soñar con cambios y que además iban por buen camino. Estas demostraciones iban desde la liberación de presos y rehenes, hasta la visita de familiares, solo que los estadounidenses nunca entendieron que los Castro habían aprendido rápidamente que a través de esas negociaciones secretas, lograron encontrar nada menos que la supervivencia en el tiempo del régimen.

Y es que Bob Corker hace relativamente poco dijo que era necesario revisar el asunto del Embargo porque “no había dado los resultados esperados” (USA Today). Lo que muy probablemente desconoce el senador, es que los Castro, supervivientes expertos, le “encontraron la caída” al modelo estadounidense y supieron aprovecharse constantemente de estos y sus profundas contradicciones, pero sobre todo de sus debilidades. No fue el bloqueo el que no funcionó, sino la increíble cantidad de políticas incoherentes estadounidenses las que paradójicamente sostuvieron a Castro en el poder. Del “bloqueo” extrajeron la solidaridad mundial, de la Ley de Ajuste Cubano que sus jóvenes fantasearan con el sueño americano y no buscaran otra cosa, acabándose con esto la olla de presión interna. De las remesas la tranquilidad de millones que estimulaban aun mas el sueño y de las negociaciones secretas, nada menos que la supervivencia política.

Aprovecharse de las debilidades estadounidenses fue para Castro la cosa más fácil. Bastó con atrapar a un estadounidense promedio y acusarlo de espionaje en un Reality espantoso. De esta manera en vez de atrapar a un peligroso espía, en una Isla que carece de algún secreto de valor, lo que hicieron fue causar sensación en la sociedad estadounidense, al atrapar a Average Joe y exponer sus vicisitudes mensualmente, desde los dientes que perdió por mala alimentación, hasta querer suicidarse. A partir de allí toda política real, pasó a un segundo plano y el público suspiró aliviado al verlo junto a sus familiares y aplaudir a su héroe, un senador demócrata que logró su rescate.

Por eso Castro sobrevivió a todos los gobiernos estadounidenses. No solo porque sabe jugar mejor que nadie el juego con un equipo contrario predecible, a tal punto que saben que ningún presidente estadounidense hace nada, sino ha traspasado su segundo mandato o a ganado en las elecciones de mitad del periodo (Mid-term) o jugar en los medios y obrar magia con su política del garrote y la zanahoria. Hoy los cubanos demostraron que Trump no es tan impredecible como parece, sino muy probablemente todo lo contrario.

Al parecer todos los dictadores locales se quieren ver reflejados en la carta de Trump al “honorable” dictador coreano porque hace del sueño revolucionario una posibilidad evidente, ese “diálogo maravilloso, diciéndole que espera “con ansias conocerle” mientras le agradece el “gesto hermoso y muy apreciado” “por la liberación de los rehenes que ahora están en casa con sus familias”, parece ser la ahora la hoja de ruta de Castro y su combo, sobre todo cuando les ofrecen quedarse en el cargo y grandes riquezas, con tal de dar señales, que ayuden a ganar las elecciones de mitad de periodo.

Como dijo el general Francis Briquemont en Bosnia meses antes del terrible genocidio y refiriéndose al tremendo interés de la Comunidad Internacional:
“Ya no leo más”. @thayspenalver
Thays Peñalver

Ref: [i] El País, El jefe de los “cascos azules” en Bosnia arremete contra las Naciones Unidas y la UE. Reuters Sarajevo 31 DIC 1993
[ii] El País, La ONU admite su responsabilidad histórica en la matanza de miles de civiles en Srebrenica, Agencias, Nueva York / Amsterdam