Trasplante Renal: Una opción para mejorar la calidad de vida

Esto limita de manera muy importante las actividades cotidianas del paciente renal y llega a comprometer incluso su jornada laboral y de estudios. Sus rituales personales y relaciones sociales se modifican en función de esta cita constante con el procedimiento de limpieza sanguínea.

El doctor Gildardo Guerrero, cirujano adjunto de trasplante renal y jefe de la Unidad Quirúrgica de Trasplante Renal del Hospital Miguel Pérez Carreño, explicó que con la diálisis se intenta reemplazar la función perdida de los riñones enfermos. Este es un procedimiento delicado, que requiere ser cuidadoso con las condiciones sanitarias al realizar estos procedimientos, y así prevenir infecciones, enfatizó.

El especialista en cirugía opinó que el trasplante renal mejora significativamente la calidad de vida de las personas, ya que se evita el largo e incómodo tratamiento de diálisis, al mismo tiempo que se disminuyen los riesgos cardiovasculares. El índice de mortalidad en pacientes sometidos a diálisis, a la espera de trasplante, es superior al de quienes fueron intervenidos quirúrgicamente para trasplantarlos, señaló.

También comentó que, si bien los pacientes trasplantados deben mantener un tratamiento de por vida con fármacos inmunosupresores para evitar que el organismo rechace el injerto, luego de su recuperación pueden practicar actividades deportivas, realizar ejercicios físicos moderados y mantener una dieta como la de cualquier otra persona, buscando que sea saludable y balanceada.

El paciente trasplantado debe mantener su sistema inmunológico controlado, para prevenir que no ocurra el rechazo del órgano trasplantado. Opciones farmacológicas como el micofenolato de sodio, ayudan a manejar la actividad del sistema inmunológico del paciente, brindando altos niveles de tolerabilidad y disminuyendo efectos gastrolesivos, ya que viene en una gragea de capa entérica, que evita el contacto directo con los ácidos del estómago.

Tipos de diálisis

Diálisis peritoneal: se prepara una solución estéril especial que corre a través de un tubo a la cavidad peritoneal -cavidad abdominal alrededor del intestino-. El líquido se deja allí por un período de tiempo para absorber los residuos, y después se elimina siguiendo un procedimiento estéril.

Hemodiálisis: la sangre del paciente se conduce hasta una máquina llamada riñón artificial, donde se pasa a través de un filtro en el que se produce el intercambio entre el líquido del dializador y la sangre, recogiendo las sustancias tóxicas y aportando otras beneficiosas, para finalmente devolver la sangre limpia al cuerpo.

Un cambio radical

El señor Manuel Margiotta, presidente de Fundación Ayuda al Paciente Renal y paciente sometido a trasplante renal, destacó que desde que fue trasplantado su calidad de vida ha cambiado trascendentalmente, a tal punto que antes no sabía lo que era sentirse bien. Esto debido a las molestias ocasionadas por las sesiones de diálisis, que ocupaban gran parte de su tiempo, lo mermaban y su ánimo decaía.

“Mi vida ha dado un vuelco radical desde el momento en que me hicieron el trasplante, ya que ahora puedo viajar sin problemas, tengo más energía y vitalidad, puedo realizar actividad física, me levanto a las cinco de la mañana todos los días para ir a trabajar, no tengo malestar general, por lo que me siento como nuevo”, comentó.

La donación es un regalo de vida para todos aquellos pacientes, hoy en diálisis, que se han colocado en lista de espera para trasplantarse.
Done vida después de su vida. Llame hoy mismo al 0800 Donante para más información sobre cómo usted, familiares y amigos pueden darle una nueva oportunidad a los miles de pacientes que esperan este gesto altruista de apoyo. NP

EA

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