Represalia política y desidia operativa arruinan a Carbonorca

Una vez más, los trabajadores de CVG Carbones del Orinoco (Carbonorca) se concentraron en el portón industrial. Dos quincenas pendientes reunieron al personal que, desde el sábado mantiene, al mínimo las operaciones de la fábrica en exigencia del 100 por ciento del salario.

Ayer esperaban que el presidente de la estatal, Juan José Méndez, asistiera a la asamblea tal y como se lo propusieron el domingo cuando el gerente fue a la planta.

Los trabajadores se quedaron embarcados, pero se mantienen firmes en la decisión de continuar la protesta hasta que la empresa pague.

Las operaciones mínimas comenzaron el sábado en la tarde, luego de que el patrón publicara un comunicado en donde anunciaba el pago de una de las quincenas adeudadas para esta semana.

Molestos, los sindicatos y trabajadores decidieron llevar al mínimo las operaciones de la fábrica, es decir, despachar sólo la mitad de los 180 ánodos que diariamente requiere CVG Aluminios del Caroní (Alcasa), su único cliente.

El secretario de finanzas del Sindicato de Trabajadores de CVG Carbonorca (Sutracarbonorca), William Hernández, informó que durante el primer semestre de 2012, la estatal produjo 40 mil toneladas, el 28 por ciento de su capacidad anual de producción.

Para suplir el déficit, Alcasa (que no paga las facturas pendientes por el despacho de ánodos de carbón) compró 600 carbones a CVG Venezolana del Aluminio (Venalum) para garantizar la producción de aluminio primario.

Aun con la intención de producir al máximo, los trabajadores no podrían cumplir con esa meta. Dos grúas que se requieren en la planta de Molienda y Compactación (donde se fabrica el ánodo verde) están dañadas y sólo hay 100 rollos de fibra de cerámica (insumo que requieren los hornos de cocción), que garantizan la operatividad por diez días si se elevan los ciclos de producción a 48 horas.

Nunca visto

Los trabajadores condenaron, una vez más, la desidia con la que están operando.

Hace casi un mes decidieron desconocer al presidente de la fábrica, y ni el Ministerio de Industrias ni la Corporación Venezolana de Guayana (CVG) se han pronunciado.

Hernández indicó que el domingo, después de un mes de ausencia, Méndez fue a la planta a prometerles pago a los trabajadores y a convencerlos de reanudar la producción; también se les descontaron varios días de salario.

Alfredo Figuera, con 24 años de servicio, señaló que “lo que tenemos es indignación. No hay una respuesta que satisfaga nuestras necesidades, de verdad, primera vez que veo un desastre así”.

El trabajador Juver Fuentes, con 13 de antigüedad en la planta, calificó de “autocrática” la conducta del presidente de la fábrica.

“Nos tiene contra el suelo, nos ha pisoteado como nunca. La solución a esto es sacarlo a él de aquí. Primero hay que sacar a ese carajo porque, él lo dijo, él vino a hacer política y nosotros no queremos política, queremos es que esto produzca porque este es el pan de nuestros hijos”, señaló.

La dirigencia está convencida de que la retención de los salarios tiene relación con la posición de los sindicatos, las recientes elecciones y la beligerancia de los trabajadores.

Fuente: Clavel A. Rangel Jiménez / http://www.correodelcaroni.com/index.php?option=com_content&view=article...

YU

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