¿Era la nariz de los neandertales la de los actuales europeos?

Lo mismo ocurre con los huesos de especies humanas anteriores a la nuestra. Orejas y narices, en formas y tamaños, son difíciles de reconstruir y solamente pueden estimarse, dado que, al contrario que los músculos sobre los huesos no suelen dejar huella en la morfología ósea. La fortaleza de un tendón, por ejemplo, graba una especie de impronta en la zona del hueso en la que se ancla, una zona áspera de la que partían.

Hoy se sabe que los neandertales se llegaron a emparentar con el homo sapiens y que una parte de nuestro código genético, entre un 3 y un 7% según zonas desde Gibraltar hasta más allá de los Urales, están mestizadas de esta antigua raza humana. También una parte de los asiáticos está mestizada de neandertal, incluyendo la zona del mundo con mayor concentración de material genético neandertal: una zona al norte de Birmania contiene por encima del 6% de genes neandertales entre una parte de su población. Este material genético birmano puede proceder de una migración muy concentrada de neandertales que huyeron desde Siberia hacia el Sur durante los periodos de glaciación.

El avance del “proyecto genoma neandertal” del Instituto Max Planck y los estudios de los equipos de lo científicos Richard Green y Noonan van en estas direcciones.

Se ha demostrado que la raza negra no posee este mestizaje con el neandertal. Es decir, que Homo Sapiens Sapiens puro, solo es el de raza negroide africana, quedando excluidos los individuos mulatos de América. Todas estas controvertidas novedades en la investigación del origen del hombre actual han llevado a concluir a algunos estudiosos que la nariz del neandertal poseía una mutación que la hacía más grande y prominente que la de los africanos, mucho más chata y con un puente hundido de mucha menor prominencia. Parece que la nariz del neandertal revestía ese mayor tamaño debido a que calentaba mejor el aire frío que le llegaba en aquellas eras glaciares.

Podría concluirse, por tanto, que la nariz de las razas caucásicas e indoeuropeas actuales procedería de un mestizaje con la de los neandertales y, consecuentemente, con un puente más largo y prominente que la del resto de las demás razas del mundo. Esto concuerda bastante con la realidad actual, donde dicho tipo de nariz queda excluido en la mayor parte de las razas del mundo, no siendo las de origen caucásico o indoeuropeo.

La imagen romántica del hombre prehistórico

Hay algunos otros rasgos neandertalienses en la configuración de la raza blanca, como su mayor pilosidad o hirsutismo cutáneo, excluido también tanto en los individuos de raza negroide como en los de raza amarilla.

Suele representarse a los prehistóricos con narices achatadas, pero esto es un error de bulto, igual que cuando se les representa con taparrabos de pieles. Responde a una imagen romántica del hombre prehistórico que en nada debe corresponderse con la arcaica realidad. Hoy se sabe que los neandertales tenían su propia cultura y algo parecido a un lenguaje que les hacía perpetuar algunas costumbres y ritos, como por ejemplo, enterrar a sus parientes con ramos de flores.

Sus herramientas no eran muy sofisticadas, pero requerían transmitir algunos conocimientos de padres a hijos y su encuentro con los Sapiens tuvo que ser realmente conmovedor. ¿Cómo sería aquella primera relación entre neandertales y sapiens? ¿Eran negros aquellos primeros sapiens europeos que procedieron de una corriente migratoria africana?

Lo podemos imaginar, pero aún hoy en día no tenemos información suficiente para especular acertadamente.

Fuente: http://www.hechosdehoy.com/articulo.asp?idarticulo=27363

DJ