Cómo entender la ciencia a través del humor y el entretenimiento

Cómo entender la ciencia a través del humor y el entretenimiento

Quién no ha sentido curiosidad sobre la Teoría de Cuerdas después de ver The Big Ban Theory o ha soñado con tener la mente de Walter O'Brien de la serie Scorpion o ha buscado en Internet explicaciones sencillas y con humor de lecciones de clase imposibles. Estas series y el acceso que nos da Internet a espacios en donde se abordan conceptos sumamente complejos desde la perspectiva del humor como es el caso de la nueva web de Marujer, no solo nos ayudan a comprender mejor algunos apartados de la ciencia, sino que también despierta nuestras ganas de saber más y entender mejor el mundo que nos rodea.

Una de las primeras películas, en este caso trilogía, que marcó a generaciones fue Regreso al Futuro y nos hizo envidiar a Michael J. Fox que contaba con un profesor particular tan entregado a mejorar los conocimientos de su alumno que le fabricó un coche volador y además con una máquina del tiempo integrada. Regreso al Futuro es de esas películas que ha marcado un antes y un después en la divulgación científica, mostrando que se podía motivar a generaciones para despertar su curiosidad, aumentar la compresión de estas materias a nivel global y a la larga, potenciar los avances de la sociedad.

Otro ejemplo como crítica social, siempre desde el humor, y con connotaciones científicas es la serie Breaking Bad, que con la crisis económica de trasfondo y la necesidad de supervivencia realiza una radiografía maravillosa de los laboratorios de las drogas y el mundo del narcotráfico.

Siguiendo la estela de grandes maestros, se encuentra el Doctor Bishop de la serie Fringe, que nos enseña con acidez y ternura lo importante que es la ciencia en nuestra sociedad y las terribles consecuencias cuando no se practica con respeto.

Hay otras series como Scorpion donde los avances están a disposición de la lucha contra el mal y por supuesto la serie reina de todos los científicos (locos y frikis), The Big Ban Theory, y que tras doce años con nosotros, a muchos les ha hecho replantearse la elección de una carrera de letras.

Aunque los grandes ejemplos se encuentren en el mundo del cine o la televisión, existen libros como “Todo es cuestión de ciencia”, espacios radiofónicos e incluso blogs que entretienen al mismo tiempo que divulgan, ayudando a quien se acerca a ellos a comprender y memorizar mejor los conceptos porque atraen y potencian la atención.

Estos espacios en donde se combinan el humor con el saber se han convertido en un puente entre el mundo de la ciencia y la sociedad. También son un caldo de cultivo que motivan a las generaciones más jóvenes a descubrir conceptos que posiblemente mostrados en una clase no sentirían ningún interés. Y esto es parte de la evolución del ser humano y de la sociedad, ya que la ciencia ha salido a las calles y poco queda de aquellas lecciones encorsetadas que más que aburrir espantaban y hacían odiar la materia a quienes las oían.

NP/MA