El gran tiburón blanco vive completamente aterrorizado por otro depredador

El gran tiburón blanco vive completamente aterrorizado por otro depredador

Bajo la creencia popular sobre su peligrosidad, el tiburón blanco es el depredador más temido por los humanos. La imagen que tenemos de este animal acuático es realmente aterradora pero, por el contrario, el tiburón blanco se la pasa muerto de miedo bajo el agua por la presencia de uno de los verdaderos animales más peligrosos de este entorno: las orcas.

Estos cetáceos, conocidos como ballenas asesinas, son la pesadilla viviente del tiburón blanco gigante y su comportamiento lo demuestra.

Las orcas son las únicas capaces de asustar a los tiburones blancos

El máximo depredador del océano ha sido desplazado y se ha transformado en una presa más. En una investigación publicada en la revista Nature, los científicos hallaron que los tiburones blancos no solo huyen de las orcas cuando estas se acercan a un santuario marino cerca de San Francisco conocido como Islas Farallon, sino que se ausentan del lugar hasta la siguiente temporada de caza.

¡Son capaces de desaparecer hasta por un año del lugar que tanto alimento les da! ¿Sacrificar un banquete de elefantes marinos? Eso sí es tener miedo. Las ballenas asesinas les han enseñado lo que es esconderse para no ser encontrados, y así demostrar que saber cuándo retirarse también es parte de ser un buen depredador.

Las orcas pueden nadar tan rápido como los tiburones blancos, pero la diferencia más notoria está en su tamaño: son mucho más grandes y pesadas. Además, estos cetáceos cazan en grandes grupos y su menú es tan amplio que, incluso, incluye animales terrestres que puedan estar en la orilla del mar.

Por otra parte, las orcas suelen alimentarse de los hígados de los tiburones, por ser importantes fuentes de nutrientes y proporcionarles mucha energía. Y si bien se desconoce si las ballenas acosan a los tiburones de las Islas Farallon para alimentarse de sus órganos o para echarlos y que no sean una competencia a la hora de atrapar comida, lo cierto es que los filosos depredadores tienen motivos de sobra para salir nadando despavoridos.

Fuente: VIX

SP