Gran programa nocturno: dos cometas en una noche

La regularidad de los tres primeros no pasó desapercibida a los astrónomos antiguos, quienes las incorporaron en sus sistemas del mundo.

Pero los cometas, con su inesperada presencia fantasmal sobre las cabezas de los hombres, arrastraron un halo de misterio aún después de la revolución científica del siglo XVII. Un misterio que, creo yo, se está desvaneciendo sólo porque sus tenues colas no pueden competir con las luces urbanas del siglo XXI.

Desde hace algunas semanas no uno sino dos cometas brillantes adornan nuestros cielos. Uno de ellos, hay que admitir, no es visible a ojo desnudo. Aun así, es lo que los astrónomos llaman un cometa brillante. Ambos se ven preciosos en binoculares y en fotos de larga exposición. Además están bastante cerca uno del otro en el cielo.

LA COLA DE UN COMETA

En la cola de los cometas, compuesta por polvo, este no brilla por fluorescencia sino que refleja la luz (blanca) del Sol. Además el polvo es más pesado que los átomos de la cola iónica; el viento solar lo empuja, pero la cola no apunta directamente en la dirección opuesta al Sol, sino que se curva a lo largo de la trayectoria que viene siguiendo el cometa.

Quienes puedan verlo en estos días, o durante las próximas semanas si están en el hemisferio norte, no dejen de aprovechar la oportunidad. Si tienen que irse a un lugar más oscuro, háganlo. No hay luna estos días, así que las circunstancias son óptimas.

Un cometa brillante es un fenómeno hermoso e inspirador. Johannes Kepler, el gran astrónomo del siglo XVII, relataba que su madre lo sacó de la cama una noche, cuando tenía 6 años, y lo arrastró hasta una colina para que pudiera ver el Gran Cometa de 1577. Uno no puede dejar de imaginar que el hermoso espectáculo fue en buena medida responsable indirecto de las leyes del movimiento planetario.

Fuente. http://es-us.noticias.yahoo.com/programa-nocturno-cometas-noche-12281560...

DJ

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