Las redes sociales, una herramienta contra los excesos de los hinchas

Las redes sociales, una herramienta contra los excesos de los hinchas

Entre infracciones y actos sexistas, algunos hinchas del Mundial-2018 han visto cómo las redes sociales han hecho virales comportamientos de dudoso gusto o directamente contrarios a las normas, mostrando cómo este tipo de acciones son cada vez más fáciles de detectar en la era de las redes sociales.

¿Se puede perder un trabajo por un mal comportamiento en la grada de un estadio a miles de kilómetros de casa? La respuesta es afirmativa para un empleado de la aerolínea colombiana Avianca, que fue grabado mientras bebía alcohol en el estadio, que había camuflado en unos prismáticos junto a unos amigos, el día de la derrota 2-1 de los cafeteros contra Japón en Saransk.

El vídeo fue muy comentado en las redes sociales y en la prensa, lo que llevó a Avianca a decidir rescindir el contrato de su empleado.

Algo similar le ocurrió a un hincha brasileño, que se mofó de una joven mujer rusa a la que le hizo repetir palabras obscenas en portugués, aprovechando que ella no conocía la lengua y no sabía lo que estaba diciendo.

"Ya no forma parte del personal", sentenció otra compañía aérea, Latam, que "repudia firmemente todo tipo de ofensa o de práctica discriminatoria".

- Instrumentalización -

Esas decisiones empresariales y el hecho de comunicarlo públicamente de manera rápida "tiene claramente una lógica de instrumentalización en este momento de fuerte visibilidad mediática, como es un Mundial", analiza en declaraciones a la AFP Jean-Christophe Alquier, un especialista en comunicación de crisis.

"Eso parece casi responder a un totalitarismo corporativo, que exigiría una actitud irreprochable" a los empleados, tanto dentro de la empresa como en su tiempo fuera de ella.

Otros incidentes han suscitado también una gran indignación.

Es el caso por ejemplo del denunciado por la cadena de televisión alemana Deutsche Welle. La reportera colombiana Julieth González Theran, que trabaja para su servicio en español, estaba haciendo un directo en Saransk cuando un hombre ruso irrumpió de repente, le tocó un pecho y le besó en la mejilla.

Deutsche Welle hizo una dura condena de lo sucedido, hablando de "agresión sexual". El hincha ruso, ante el revuelo generado, explicó que había sido "una broma desafortunada" por una apuesta realizada con un amigo y fue grabado pidiendo disculpas directamente a la periodista en una videoconferencia.

"La participación en el espectáculo del fútbol es un momento de relajación de los controles, un momento en el que alguien se autoriza a usar palabras o tener comportamientos sin medida", recuerda Ludovic Lestrelin, profesor de Ciencias Sociales y Deporte en la Universidad de Caen, en la región francesa de Normandía.

"Es una cuestión bastante compleja ya que es siempre es difícil saber hasta qué punto creen lo que dicen en el estadio", apuntó.

- Gritos homófobos -

Otro ejemplo que ha generado comentarios desde el inicio del Mundial: los cánticos homófobos en los estadios.

La asociación francesa Foot Ensemble destacó a mediados de mayo como el 40% de hinchas del fútbol considera una serie de palabras como insultos contra los homosexuales pero sólo un 12% las considera "homófobas". En el mundo del fútbol, esos términos "son desdramatizados" y asociados al "folclore", destaca la empresa de sondeos Ipsos.

Ya en el primer partido ganado por México a Alemania, la victoria 1-0 del Tri quedó en parte empañada por un hecho, la utilización de "Puto" (término despectivo para referirse a los homosexuales) contra el portero Manuel Neuer.

La FIFA multó de nuevo a México por ello, como ya hizo en varias ocasiones en el pasado, y ese comportamiento colectivo de la hinchada generó también reacciones desde diversos ámbitos.

"Creo que es buen momento para invitar a la gente a que no lo haga", afirmó el centrocampista mexicano Marco Fabián en una rueda de prensa.

EFE/OS

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