¿Por qué somos “adictos” a cosas que nos generan miedo?

¿Alguna vez te has preguntado por qué eres “adicto” a cosas que te generan miedo? Las razones por las que eres aficionado a entrar a las llamadas “casas de terror” o ver las películas más espeluznantes a media noche, sí tienen una explicación.

De acuerdo con Margee Kerr, socióloga profesora de la Robert Morris University, quien ha estudiado el miedo durante años, afirma que no todo el mundo disfruta de sentir miedo, pero hay quienes se sienten bien con la respuesta natural a la huida o la lucha.

Para que lo entiendas de manera más clara, Eduardo Calixto, neurobiólogo del Instituto Nacional de Psiquiatría, te explica en el siguiente video por qué nos atrae sentir miedo (aunque lo odiemos al mismo tiempo).

Escala de tolerancia al miedo

Las personas buscan sentir miedo porque, en el fondo, saben que no están ante ningún peligro real, pero algunos adultos y niños no son capaces de evaluar correctamente una amenaza y la perciben mayor de lo que en realidad es.

David Rudd, profesor de la facultad de ciencias sociales y del comportamiento de la University of Utah, explica que la experiencia del miedo “real” es cuando la evaluación de la amenaza es mayor que la de la seguridad.

Por ejemplo, las personas que tienen miedo a volar, evalúan la amenaza de un accidente de manera realista pero desproporcionada (ya que en realidad es más seguro que conducir), como resultado de una evaluación defectuosa, experimentan pánico”, añade.

Esto explica por qué los niños, y algunos adultos, tienen un miedo descomunal ante ciertas cosas. Los pequeños suelen olvidar, por ejemplo, que es sólo una película de terror y su evaluación del riesgo los lleva sentirse amenazados en la vida real.

Amantes felices del miedo

De acuerdo con un estudio publicado en el Journal of Consumer Research, los amantes del cine de terror sienten felicidad además de miedo cuando ven una película de este género, en comparación con aquellos a quienes no les agrada, que sólo perciben el primer sentimiento.

Ser “adicto” a cosas que generan miedo no es para nada un problema, disfrutar de las emociones fuertes puede tener su lado bueno, siempre y cuando no te pongas en mayor riesgo del necesario.

Fuente: /bienestar.salud180

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