Revelan los trastornos y errores que cometía Da Vinci

Encontró que el pintor tenía una mente imaginativa pero maníaca y exaltada. Una detallada biografía sobre Leonardo Da Vinci, publicada hoy por el historiador Walter Isaacson, cuenta algunos detalles sobre el genio de la pintura. El artista realizó dos de las pinturas más célebres de la historia: la Última cena y la Mona Lisa; pero también se consideraba asimismo, y por igual, ingeniero y científico.

"Con una pasión lúdica y obsesiva, realizó estudios innovadores de anatomía, de fósiles, de pájaros, del corazón humano, de máquinas voladoras, de óptica, de botánica, de geología, de corrientes de agua y de armamento. Así se convirtió en el arquetipo del hombre del Renacimiento", comenta el Isaacson.

Sin embargo, el estudioso descubrió, al principio "con estupor y luego con satisfacción, que Leonardo no siempre era un gigante. Cometía errores. Se iba por la tangente, en sentido literal, enfrascado en problemas matemáticos que no consistían sino en un mero pasatiempo. No hace falta recordar que dejó muchos cuadros inacabados, en especial la Adoración de los Reyes, San Jerónimo y la Batalla de Anghiari".

"Aunque la mayoría de sus contemporáneos lo considerasen amistoso y afable, Leonardo se muestra a veces oscuro y angustiado. Sus cuadernos ofrecen una ventana a su mente febril, imaginativa, maníaca y, en ocasiones, exaltada. Si hubiera sido un estudiante de principios del siglo XXI, podrían haberle recetado medicamentos para aliviar sus cambios de humor y su trastorno de déficit de atención", comentó el historiador.

Fuente: derf / MF