Sacar fotografías arruina la memoria, revela un estudio reciente

Paradójicamente, la obsesión por registrar cada momento de la vida podría estar dañando nuestra habilidad para fijar los recuerdos.

Recitales, cenas románticas, cumpleaños, casamientos y hasta funerales. En la era de Instagram y de selfie-sticks, ninguna experiencia parece estar completa hasta que sacamos una foto y la subimos a las redes sociales.

Este hábito, que se ha convertido en un acto reflejo para todo aquel que anda por la vida con un smartphone en el bolsillo, ha sido estudiado por investigadores de la Universidad de Fairfield (Connecticut, Estados Unidos), que le dieron el nombre de photo-taking impairment effect o "efecto de discapacidad fotográfica".

Si bien es normal querer sacar fotos de tu nene soplando las velitas en su primer festejo de cumpleaños o de tu mejor amiga dando el sí, a veces nuestra obsesión por registrar cada detalle de la vida puede dañar nuestra habilidad para recordarlos, concluyó el estudio, publicado por la organización Psychological Science.

De acuerdo con la Dra. Linda Henkel, —la investigadora a cargo del estudio—, el acto de sacar fotografías evita que nos concentremos por completo en los eventos que están ocurriendo frente a nuestras narices, lo cual impide que los recuerdos se fijen con profundidad en nuestras memorias: "La gente suele lanzarse con sus camaritas a capturar los momentos, al punto de que, de hecho, se pierden de lo vivir la experiencia plenamente".
"Para recordar algo, tenemos que involucrarnos e interactuar con lo que está pasando. La fotografía nos distancia", explica Henkel. Para demostrarlo, ella y su equipo llevaron a cabo el siguiente experimento: llevaron a un grupo de estudiantes universitarios al Museo de Arte Bellarmine y les dieron a elegir entre sacar fotografías o simplemente observar y tratar de recordar las obras de la exhibición.

Al día siguiente, pusieron a prueba sus memorias con un test. Los resultados arrojaron que las personas que habían sacado fotos tenían menor capacidad para reconocer correctamente las obras que habían visto, mientras que los que se habían limitado a apreciar el arte sin un lente de por medio, recordaban con mayor detalle cada objeto.

Este podría ser el motivo por el que músicos como Beyoncé, Prince y Bjork insisten en prohibir que se saquen fotos en sus recitales.

¿No puedes evitarlo? La Dra. Henkel sugiere que volver a mirar las fotos luego de un tiempo de haberlas sacado, puede evitar que olvidemos tan fácilmente las experiencias vividas, pero... ¿alguien tiene tiempo o ganas de revisar y organizar los cientos de fotos de las últimas vacaciones?

Fuente: Rumbos Digital

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