Verónica López Durán: De la USB a Estocolmo con sus locas ideas

Verónica López Durán: De la USB a Estocolmo con sus locas ideas

En el 2010 Verónica López Durán comenzó un periplo por universidades europeas: Barcelona, Francia y Suecia, donde hizo su última parada y obtuvo su doctorado.

Hoy Verónica es doctora en química y feliz madre. La investigación para su doctorado la realizó en KTH, Universidad Técnica de Estocolmo. El objetivo: Desarrollar nuevos materiales con la pulpa de papel, industria que en Suecia “es súper importante”.

"Hice mi doctorado en la Instituto Real de Tecnología KTH en Estocolmo, Suecia. Durante mi doctorado estuve trabajando con biopolimeros extraídos de la madera. Justo después de terminar mi doctorado estuve de permiso maternal por un año y hoy en día trabajo como investigadora en RISE (Research Institutes of Sweden) el instituto de investigación más grande de Suecia."

-Suecia siempre ha vivido de la industria del papel, especialmente del papel periódico. Esta industria ha sido muy afectada por el desarrollo de las tablets y de los periódicos por internet, por eso buscan nuevos productos elaborados con las mismas celulosas que se obtienen de los árboles. Por ejemplo, material aislante, partes de baterías, filtros antibacteriales.

Una de las industrias más importantes para Suecia es la forestal, ya que produce el 10% de la pulpa y el papel que se consume a nivel mundial. Además se está apostando por el desarrollo de nuevos materiales a partir de la madera. Esto no sólo crea nuevos ingresos para Suecia sino que se contribuye con materiales renovables que reemplacen el plástico.

Verónica no oculta la buena impresión que le causa los recursos que ofrece Suecia para la investigación: “Es increíble, increíble”.

Y no es la única grata impresión que ha recibido.

El amor tocó su puerta

En el 2014 Verónica conoció a su pareja, el padre del pequeño Noel, que nació en marzo de este año. Él es biólogo, nacido en Finlandia. “Entre nosotros hablamos inglés, al niño él le habla en finlandés, yo le hablo en español y el idioma oficial de aquí es sueco. De manera que no sabemos qué idioma hablará el pobre niño”.

Altos impuestos pero…

Otra grata impresión que recibió esta venezolana fue la atención prenatal, durante el parto y después del parto.

-Aquí los impuestos son muy altos pero todos los servicios de salud son públicos. ¡Y son clínicas muy modernas que parecen hoteles cinco estrellas y la atención es increíble, increíble, increíble… Yo me sentía como en casa.

La atención durante el embarazo y en el parto fue una grata experiencia para Verónica:

-En los meses de embarazo tuve control. Al padre lo incluyen en todo el proceso. Aquí hay enfermeras especializadas en el control prenatal del bebé y del parto se encargan parteras muy dedicadas al cuidado de la parturienta. Como reposo postnatal dan 480 días que los podemos repartir entre mi pareja y yo con pago de 80% del sueldo. Además, el bebé recibe 150 dólares mensuales hasta que cumpla 16 años.

Cero relajitos

Si un venezolano tiene como objetivo viajar en Suecia, la primera recomendación es tener buen dominio de inglés. “Aunque el idioma oficial es el sueco, hay muchas multinacionales y en las universidades el inglés es el idioma más usado. Eso es súper importante”.

Verónica considera que la principal barrera cultural que encuentra el Venezolano en Suecia es que “nosotros somos muy alegres y los suecos muy tímidos. Ellos son muy buena gente y cuando uno se gana el corazón de un sueco me parece que es muy honesto y muy duradero. Aquí eso de mamita no cuadra”.

La primera vez que Verónica notó esa diferencia fue cuando su pareja (“y los finlandeses son más tímidos aún”) le advirtió que él no le caería a labia, le precisó, “yo estoy contigo y prometo respetarte. No soy latino para andar con cuentos”.
Entendió que el silencio también puede ser una expresión de amor.

En lo laboral....esto es primer mundo

En mi trabajo estoy involucrada en diferentes proyectos y he podido utilizar todo lo que aprendí durante el doctorado y mis estudios de química. La aplicación de los materiales que estamos desarrollando es muy variada, desde reemplazar el plástico en paquetes hasta el desarrollo de nuevas baterías. Me apasiona lo que hago, estoy rodeada de gente muy inteligente y muy agradable además tengo la oportunidad de poner mi granito de arena para un mundo mejor.

Todavía me falta mucho por aprender, pero sueño con volver y ayudar a reconstruir a Venezuela.

Si de verdad queremos un país mejor, necesitamos empezar por educar. @erondoni

@somosarepa/Enrique Rondón Nieto