A todos los líderes políticos les interceptan las comunicaciones telefónicas y los correos electrónicos

Existen mecanismos que permiten controlar todas las comunicaciones. Un “gran hermano” nos oye y lee. Es un espionaje que violenta las libertades individuales y los derechos civiles de los ciudadanos, pero se hace de forma permanente. Existen sistemas complejos, que nada tienen que ver con micrófonos ocultos o “pinchazos” telefónicos.

El moderno espionaje permite seguir o rastrear las comunicaciones que pasan por satélite al “reconocer” la voz de la persona espiada. No se requiere pinchar ningún teléfono. No importa de cual teléfono se hable. El sistema se activa y graba es a “la voz” del investigado, desde cualquier teléfono que hable esta persona.

Esto se puede hacer con mayor facilidad en países donde todas las comunicaciones pasen por “rutas” bajo control del gobierno. La voz se reconoce a través de diagramas fonéticos que son como huellas digitales que tienen las voces. Otra forma de “escuchar” es que el sistema de intercepción cuenta con analistas que programan contenidos con palabras claves o conjunto de vocablos que al mencionarse activan los sistemas de grabación.

Esta pesquisa que ejecutan muchos gobiernos donde se destacan las agencias de espionaje de Estados Unidos, Inglaterra, Francia, Israel, China, Irán y Cuba, se usa para detectar terroristas y prevenir atentados criminales, pero igualmente algunos gobiernos los usan para identificar y espiar a líderes políticos o sociales con fines de control político de una sociedad o de mantenerse en el poder.

Estos dirigentes espiados deben entender que los teléfonos –móviles o fijos- no son seguros. Que le permite a los espías localizarlos y escuchar sus mensajes. Que ninguna computadora es confiable. Todos sus correos y archivos pueden ser “leídos”. Que cualquier mensaje electrónico, sea una reservación de vuelo, de hotel, de restaurant, de operaciones bancarias, de compras con tarjetas de crédito, cualquier operación en la red o la nube puede ser rastreada.

Por ello le recomendamos a los precandidatos Capriles Radonsky, Pablo Pérez, Leopoldo López, María Corina Machado, Diego Arria, y Pablo Médina, a los candidatos a gobernaciones y alcaldías y a los dirigentes de las agrupaciones políticas y sociales tomar las precauciones para no “informar” tanto al adversario. También exhortamos a los dirigentes del oficialismo que no se confíen. Muy probablemente también están siendo “escuchados” por el “hermano mayor”

Vladimir Gessen
Director General Informe 21

http://www.derechos.org/nizkor/eng.html
http://www.revistafusion.com/2000/agosto/temac83.htm

Categoria: