Grave: El Lago de Maracaibo agoniza entre desechos industriales

El mismo Lago da manifestaciones de su estado: su capacidad de procesar la materia orgánica (eutroficación)se agotó, y los 600 mil litros de agua de lluvia, residuales y desechos industriales que caen a diario alteraron su composición química original. Por eso su estado es crítico, severo, advierte Nerio Romero, ingeniero y miembro de la Asociación para la Conservación del Lago de Maracaibo (Aclama).

Hay toneladas de basura y capas de sipa. Hace 20 años, si lanzaba algo a estas aguas, el oxígeno y productos químicos que había allí actuaban sobre lo que cayó, y lo degradaban. Pero ya no es así.

"Estamos en un período en que el Lago no puede procesar tanta materia, lo que ocasiona problemas que se relacionan". Por ejemplo, la cantidad de contaminantes oscurece el agua y mata a los peces, entonces estos se descomponen porque necesitan oxígeno. Es una reacción en cadena.

Más contaminantes

"El desarrollo de las actividades económicas alrededor del Lago, produjo una fuerte contaminación, y esto repercute en el uso de recursos como fuente de recreación. Elimina flora y fauna, además desencadena el excesivo crecimiento de factores epidémicos".

Los ríos que desembocan al estuario marabino pasan por zonas agrícolas y arrastran insecticidas, herbicidas y heces animales. "Eso agrava la contaminación". El respiro que le queda al Lago, según Romero, es el ingreso de aguas dulces a través del río Catatumbo, que viene de microcuentas colombianas, pero trae contaminantes desde Colombia, aunque en menor grado. "Entonces, por todos lados hay consecuencias".

El canal de navegación introduce agua salda al reservorio. Entre esta y la dulce forman dos capas que se mueve por la superficie y arrastra todos los productos hacia el centro, lo que ocasionó la formación de un reactor que hace que los derrames petroleros le den la vuelta al Lago. "Sí, sí se puede recuperar el reservorio, pero dentro de 30 o 40 años".

De todo un poco

- Residuos petroleros: ocasionados por derrames, debido a fallas en las tuberías y en las actividades de extracción y transporte de crudo.

- Residuos petroquímicos: se generan en el área de El Tablazo. Muchos de ellos de tipo eutroficantes o de acción tóxica y persistente, como fenoles, mercurio, compuestos fosfatados y nitrogenados.

- Residuos orgánicos y fertilizantes: acarreados por los ríos y drenajes pluviales de las áreas agropecuarias de la región.

- Descargas térmicas de ríos: como el Paraguachón y el Táchira, cuyas aguas se usan para la producción de energía eléctrica.

- Residuos líquidos industriales: van directamente al Lago, provenientes de industrias localizadas en los márgenes y de otras que drenan sus despojos en los ríos de la hoya hidrográfica del Lago.

- Residuos líquidos domésticos: descargados directamente sobre sus tributarios.

- Descarga de aguas residuales: veintidós cauces, de las 86 que hay en Maracaibo, desembocan en el Lago a través de la cañada Morillo.

FUENTE: Asociación para la Conservación del Lago de Maracaibo (Aclama), la Universidad del Zulia, Protección Civil Maracaibo.

El Lago otrora

La cuenca del Lago de Maracaibo es una región geohistórica en función de la dinámica social que se dio en torno a este espacio. Lo ocupó originalmente las sociedades aborígenes de la región occidental del país, que habían establecido una red social y de intercambio con poblaciones del noreste de Colombia y del área andina de Venezuela.

Desarrollaron modos de vida y de trabajo; actividades de vegecultura, caza y pesquería, y usaban ríos afluentes y las aguas del estuario. Durante miles de años el Lago actuó como elemento unificador de estos grupos humanos.

Al llegar los españoles, se dinamizó la unidad geográfica y la unión de estos grupos étnicos aportó una rica diversidad cultural. Los nuevos actores le dieron al reservorio y a su cuenca una función comercial.

Beber agua directamente de él, formó parte del día a día de las primeras comunidades; lavaban ropa, limpiaban casas, lo que reflejaba el grado de dependencia y la estrecha relación vivencial y afectiva con el reservorio más grande de Suramérica.

Fuente: Isabel Cristina Morán / http://www.laverdad.com/detnotic.php?CodNotic=75713

YU

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