4 claves para convertirse en el perfecto anfitrión

4 claves para convertirse en el perfecto anfitrión

Hay mucho que tomar en cuenta si tienes planeado hacer una cena formal durante estas fiestas. Y para organizar una velada inolvidable toma en cuenta estos consejo para no morir’ en el intento.

1.- Recibimiento de los invitados

Con el objetivo de esperar a que lleguen todos y para romper el hielo, lo mejor es servir un aperitivo, según recomienda Hola.

El anfitrión siempre hará el recibimiento de los invitados en la entrada de la casa; luego el aperitivo se llevará a cabo en un espacio que reservemos dentro del salón-comedor pero nunca sentados en la mesa.

Lo mejor es ir semi formal o elegante: aunque sea de carácter informal, no hay que olvidar que estamos en una fiesta.

2.- Ubicación de los comensales

Situaremos a los anfitriones en el centro o en las cabeceras de la mesa, dependiendo de lo cerca que queden estos sitios del acceso a la cocina, para facilitarles el trabajo. Al resto deberíamos colocarlos procurando generar un ambiente uniforme y evitar posibles incompatibilidades.

Ubicar a personas afines juntas siempre da buen resultado; es buena idea alternar a las personas según su sexo para evitar que se sienten todos los hombres en un bando y las mujeres en otro. Es aconsejable que las parejas se sienten separadas para que queden más integradas.

Es preferible habilitar otra mesa para los niños y que coman en otro momento.

3.- La mesa: Cada cosa en su lugar

El primer impacto visual que recibe el invitado al llegar es la forma en la que está colocada la mesa. La norma fundamental es que guarde una relación de proporcionalidad con el número de comensales, teniendo en cuenta que cada uno necesita como mínimo 70 cm y como máximo 100 cm.

Mantelería: el mantel debe ser de tejidos naturales y de colores claros. La servilleta debe estar doblada sencillamente y colocada sobre la mesa.

Vajilla: la vajilla adecuada es la que se ajusta al menú que vamos a degustar. Es recomendable el uso de una vajilla que dé color a la mesa siempre que sea con prudencia.

Cristalería: sólo se ponen las copas necesarias para el vino que se vaya a servir, además de la de agua que siempre tiene que estar. Las copas de cava o licores complementarios se sacarán sólo cuando se sirvan, nunca desde el principio.

Cubertería: las piezas de la cubertería se colocan de fuera hacia dentro en el orden en el que se vayan a utilizar y en el sitio donde está la mano con la que las vamos a usar.

Elementos decorativos: la mesa navideña admite muchos elementos decorativos, siempre y cuando éstos no entorpezcan la visión entre comensales. Las velas se usarán solo en las cenas y siempre encendidas, descartando las aromáticas.

4.- La sobremesa

En las fiestas navideñas la sobremesa toma un papel relevante ya que es, normalmente, el momento más distendido de la velada. Lo ideal es que la sobremesa dure entre media hora y una hora y media como mucho, pero el anfitrión nunca debe marcar el final.

EA

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