Estudio revela que Venezuela es el único país latinoamericano que no superará crisis este año

Cada mes, la realidad se distancia más del objetivo del gobierno que contempla que el incremento de precios en el país para finales de 2010 se sitúe entre el “20% y el 22%”. Las medidas equivocadas del gobierno, en materia de inflación, le están saliendo muy caras al bolsillo de los venezolanos. Esto deja ver que el gobierno no ha tenido resultados positivos en el control de la inflación y pareciera no encontrar las medidas adecuadas que permitan que el poder adquisitivo de los venezolanos no siga perdiendo valor ante la arremetida del alza de los precios.

Y es que a esta alza en la inflación se le une un problema de escasez energética a lo largo del primer semestre, caída del consumo, de las inversiones y dificultades para el acceso a las divisas que podrían provocar, para el 2010, una contracción de hasta 5 puntos en el Producto Interno Bruto (PIB). Y a pesar de esta realidad el gobierno sigue manteniendo la tesis que para mejorar la situación de la economía venezolana y, como consecuencia, el empleo, la inversión y el ahorro, el papel del gobierno en el mundo empresarial se debe acrecentar.

Todas las decisiones, que conduzcan a este objetivo, siguen el camino del despilfarro del dinero público. Allí tenemos claramente, como un ejemplo muy puntual, el escándalo de las 130.000 toneladas de comida podrida de Pdval, la filial de Pdvsa, Inclusive se estima que hay muchas más toneladas ‘extraviadas’. Se está hablando de una pérdida superior a los US$ 2.500 millones.

Está demostrado que la creciente presencia del gobierno en la economía privada, no necesariamente es garantía de progreso, generalmente es el camino a la pobreza, al despilfarro.

Por que insistir en darnos más de lo mismo, de las economías que no tienen y no han tenido nada positivo que mostrar en su gestión económica. El gobierno no se debe proponer reemplazar al sector privado, a no ser que queramos repetir las experiencias fracasadas del último siglo, en economías que han seguido el modelo de centralización económica y que a la vez viene acompañado de una centralización política.

Recordemos que el sector privado en Venezuela, hasta el momento, representa aproximadamente el 70% de la tasa de ocupación y de la actividad económica. Tenemos bastantes ejemplos, si quisiéramos recordar algo de historia, donde el dominio de los gobiernos de sus economías no solo llevó a la pobreza de la oligarquía si no a la de todos sus habitantes.

En vez de ayudarnos a salir de los problemas que estamos viviendo, el modelo intervencionista del gobierno está y seguirá haciendo más difícil nuestra salida. Por lo tanto no nos debe sorprender que veamos aumentar la tasa de desempleo a cierre del año a niveles del 10%, lo que vendría a significar más de 1.350.000 venezolanos desocupados o mejor dicho desempleados.

Vemos como al cierre del primer trimestre 2010, la economía venezolana se contrajo 5,8%, observándose una fuerte disminución en las principales actividades económicas del país.

Y esta contracción se produce en un trimestre en que los precios del petróleo venezolano, evidenciaron un fuerte crecimiento en comparación al mismo trimestre del año pasado, lo que nos permite señalar que al modelo de gestión del gobierno ya ni el alza en los precios del petróleo le son suficientes para dinamizar la economía.

Venezuela necesita estimular la venida de inversión nacional y extranjera, con la finalidad de lograr un crecimiento de forma sostenida y poder generar la plataforma económica necesaria para mantener los puestos de trabajo actuales y crear las condiciones para fomentar las plazas de casi 500.000 venezolanos que cada año se incorporan a la fuerza laboral del país.

Hoy más que nunca se hace necesario, en nuestro país, recuperar la confianza, revalorizar las instituciones y los bienes públicos. Hoy más que nunca conocemos de la importancia de la seguridad urbana, de una educación que funcione como instrumento de cohesión y ascenso social, de una administración austera y transparente.

Estos hechos son imprescindibles para permitirle al país preservar una dinámica de desarrollo sustentable. El gobierno debe estar consciente que su política económica, ha dado origen a preocupantes señales de recaída de la dinámica económica y la persistencia de la desconfianza, lo que impide que la economía venezolana tenga una dinámica positiva.

Fuente: http://www.elimpulso.com/pages/vernoticia.aspx?id=105494

DJ

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