Alertan de estallido social en Ciudad Guayana por la crisis industrial

El presidente de Fedecámaras Bolívar, Guido Fratini, indicó que la inclusión política podía dar pie a la descalificación, pero sostuvo que reconocen el trabajo de estas organizaciones y el objetivo común.

El acuerdo social se sustenta en el deterioro económico, productivo y social del estado Bolívar.

Señala el documento que “en estos últimos años, el estado Bolívar y la región de Guayana han venido sufriendo un rápido y generalizado deterioro. Los desalentadores resultados económicos que vienen arrojando los diferentes sectores de nuestra economía, los cuales para el cierre del 2010 produjeron un decrecimiento del PIB de 15%, han agudizado la problemática social de la región, principalmente por la pérdida de puestos de trabajo, así como por el incremento de la inseguridad ciudadana”.

El acuerdo resalta que “los sectores de la economía que según los datos del mismo gobierno son los de indicadores más negativos son muy preponderantes en Guayana, dando como resultado que tengamos el mayor desempleo del país (11%), dos puntos por encima de la medida nacional de 9% y el decrecimiento del superávit comercial en 23,6%”.

Además, destacan, han desmejorado muchos de los servicios públicos y privados tales como la infraestructura médico-asistencial, educativa, vialidad, energía eléctrica, servicio de aseo urbano, seguridad, entre otros; afectando la calidad de vida de los habitantes de esta región.

“El complejo industrial de Guayana, que representa la alternativa económica no petrolera del país, conformado por las empresas básicas del estado y las empresas privadas denominadas pymes, se encuentran al borde del colapso, atravesando la mayor crisis de su historia.

Con las empresas de Guayana se han ensayado diversas fórmulas sin que ninguna de ellas haya funcionado a los efectos de productividad y calidad de vida de sus trabajadores”, indica el acuerdo, que resalta que ha crecido el empleo improductivo y el abultamiento de las nóminas de las empresas del estado, “que duplica y en algunos casos triplica su capacidad empleadora”.

El documento señala que “el deterioro de las empresas de Guayana se expresa así mismo en la asfixiante mora de obligaciones financieras con las empresas del sector privado que les prestan servicios y suministros, y que en un claro efecto dominó han arrastrado en su caída a centenares de empresas, pequeñas y medianas asentadas en Guayana y en otras regiones del país”.

Consideran que las expropiaciones en la región han agravado aún más la difícil situación.

“Ese cuadro a grandes rasgos, es el que nos ha convocado hoy a todos los sectores que hacen vida en nuestra región -trabajadores, gremios empresariales, colegios profesionales, universidades, consejos comunales, instituciones culturales y de salud, ONG, estudiantes, iglesia-; para pronunciarnos sobre la difícil situación que estamos viviendo, y para llamar la atención del país y del Gobierno nacional de un posible estallido social, de no tomarse las medidas con la urgencia que la situación lo amerita”.

Plan de desarrollo

En ese sentido, los firmantes del acuerdo exigen que se establezca un Plan de Desarrollo Socioeconómico Sustentable que busque, en primer lugar, el rescate de las empresas básicas a su capacidad instalada y niveles de productividad y competitividad idóneos.

Asimismo, la creación de una red de pequeñas y medianas empresas que agreguen valor a los productos primarios y semielaborados, generando una gran cantidad de nuevos empleos dignos y sustentables.

Solicitan, además, diversificar la economía creando nuevos proyectos en áreas de gran potencial en la región como turismo, madera y minerales no metálicos.

“Nos preocupa una explosión social y que se paralicen grandes proyectos como Tocoma, sobre todo cuando la capacidad empleadora de las pymes ha disminuido”, indicó el presidente de Fedecámaras, Guido Fratini.

Proyecto socialista

En el gobierno del presidente Hugo Chávez Frías han sido estatizadas 11 empresas del corazón industrial de Guayana, incluidas no sólo las del sector hierro y acero, sino también relacionadas con el ámbito petrolero, cementero y alimentos.

Las estatizaciones iniciaron en abril de 2008 con la Siderúrgica del Orinoco Alfredo Maneiro (Sidor), que se encontraba en manos de la trasnacional argentina Ternium del grupo Techint. Este mismo año, se nacionalizó Cemex, con filial en Guayana.

En el 2009, correspondió el turno a las briqueteras Orinoco Iron y Venezolana de Prerreducidos Caroní (Venprecar); Complejo Siderúrgico Guayana (Comsigua); Materiales Siderúrgicos, S.A. (Matesi); Cerámica Carabobo y Tubos de Acero de Venezuela, S.A. (Tavsa).

En el 2010, fueron nacionalizadas la productora de proppants Norpro de Venezuela. El sector alimentos fue abarcado con la expropiación de Frigoríficos Ordaz, S.A. (Friosa) en septiembre de 2010, luego de una ocupación temporal por más de tres meses.

Este mismo año, fue nacionalizada Sidetur, filial de Sivensa.

“Guayana sí tiene solución”

El dirigente del sector industrial, Fernando Goyenechea, manifestó que las empresas están llegando a “un punto de crisis final”, pues “la caja que generan no da ni para la nómina, mucho menos para el pago de pasivos atrasados”.

“Desde la sociedad civil estamos tendiendo nuevamente una mano, diciendo que Guayana sí tiene solución, tenemos propuestas de desarrollo sustentable que haremos llegar a la Asamblea Nacional”, indicó.

Goyenechea reiteró que Guayana ha sufrido bastante y cargó en el 2010 con la mayor restricción eléctrica del país. “El rescate necesita el concurso de todos, es imposible un plan sólo con el sector oficial, se requiere del sector privado”.

Fuente: María Ramírez Cabello / http://www.correodelcaroni.com/content/view/172326/149

YU

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