Conviene comprar bienes

La frase célebre de Arturo Úslar Pietri ‘sembrar el petróleo’ no tuvo mayor resonancia. El país siguió sólo vendiendo oro negro, recogiendo los dólares e importando el 50% de la comida. Tampoco se ha visto en la era de la Revolución Bolivariana los efectos de la soberanía alimentaria. Mercal y Pdval atienden a una parte de la población, pero no todos se benefician, ni todo lo que se vende es nacional. Basta con oír a las señoras que especulan acerca de cuánto estará el pollo de Brasil, la papa de Colombia, y la lista continúa.

A la economista Di Leo le preocupa la merma de los recursos por ingresos petroleros, pues de ello se vale el Ejecutivo para subsidiar alimentos de consumo, que tienen precios más altos en los mercados internacionales y que en Venezuela se pagaban más baratos, tal es el caso del trigo.

Si en la época de bonanza (2004 - hasta julio 2008), con una cotización de 100 y 120 dólares, las arcas gubernamentales recibían 100 mil millones de dólares, hoy podrían obtener 22 mil millones de dólares con un barril en 30$ y si llega a los 40 mil millones también estarían en dificultades. En un año van a perder 80 mil millones de dólares. Por eso, es previsible que la nevera esté semi-vacía y en los sectores populares, una vez más las madres se ingeniarán para combatir el hambre.

Si alguien cree que es intocable a la crisis económica mundial, deberá despertar del sueño porque se avecinan tiempos difíciles. Y para los confiados en que un país petrolero sale adelante, por sus reservas de crudo, no deberían estar tan seguros. Si no hay pedidos de clientes, nos quedaremos sentados sobre nuestro barril. Ana María Di Leo, la invitada del Foro dominical le explica a los lectores, las proyecciones.

Sortear la devaluación y la inflación
Teniendo en cuenta que los alimentos aumentaron 60% en el último año y que la mayoría de la gente invierte más de la mitad de su salario en ese rubro. ¿Qué recomendaciones le ofrece a una familia para que el dinero rinda más?
El problema es de qué tipo de familia estamos hablando. Si es de un estrato bajo, es difícil recomendar porque la mayor parte del dinero se va en alimentos y es gente que no tiene capacidad de ahorro. También lo poco que tienen lo invierten en la vivienda y en tratar de asegurar la educación de sus hijos. Pero, si es una familia de clase media le diría que trate de ahorrar en bienes durables. Nosotros tenemos un control de cambio y no tenemos acceso a las divisas y cuando tenemos acceso es a través de un mecanismo enrevesado como la compra de bonos, luego mandarlos a vender y depositarlos en una cuenta en el exterior.

Es una forma de escapar de la devaluación, con la moneda dura, en dólares. Ahora, si no se puede hacer, insisto en la adquisición de bienes durables que no comprometan el presupuesto familiar, me refiero a comprar una lavadora, una secadora, un carro, si es que se consigue. En todo caso, es buena la estrategia porque si compras la nevera con el dólar a 2,15 (cambio oficial) mañana puede estar en 4,5 por la depreciación del bolívar.

Estamos en una crisis económica mundial, con menos bolívares para importar el 50% de alimentos de consumo, ¿cómo afecta la cesta de productos básicos? ¿Habrá escasez?
Mira, yo cada vez lo veo más grave. La productividad nacional se ve más reducida por la invasión de las haciendas. Han destruido los sembradíos de azúcar. Es uno de los casos más sonados. Le sigue el arrase de las haciendas de maíz, de carne, además de la situación que ya venían enfrentando los productores con los secuestros y todas estas cosas, te indican un panorama complicado. Se habla de una devaluación. Ahora ¿qué puede significar esto? Bueno, que no habrá dinero suficiente para comprar alimentos importados o subsidiar otros como el trigo. Poco a poco, el venezolano notará la escasez en los anaqueles.

¿Si hay menos recursos por ingresos petroleros, se supone que el Gobierno buscará otras fuentes de dinero para campear la situación?
El Presidente va a tratar de no afectar a su target electoral, a su público. Pero, vendrán impuestos a las empresas, a la clase media con el débito bancario. Serán impuestos de todo tipo. Cuando eso no le alcance, va arreciar, como ya empezó en enero y febrero de este año, con los controles sobre los alimentos, la producción y sobre lo que se está importando. Va a llegar un momento, en que la escasez va a ser tal, que tendrá que devaluar o estimular la producción nacional. De lo contrario, aquí va a haber una hambruna de proporción gigantesca.

Pareciera que Chávez está apostando a quemar todas las reservas que tiene para no afectar su popularidad. Apuesta a que los precios del petróleo suban en el próximo año. También hay otra tesis que dice que si la cosa está muy apretada, aplicará el método Robin Hood, “quitarle a los ricos para darle a los pobres”. ¿Cuál de los dos caminos podría elegir para sobrevivir?

Yo creo que los dos escenarios son factibles y en la cabeza del Gobierno todo es posible. Ahora, por lo que yo he visto en la actuación de ellos, el Gobierno tiende a favorecer a su público. Siempre está pensando en unas elecciones, y tiene la elección de la AN, el año que viene, que parece que las van a pegar con las municipales. El Gobierno pensaba hasta hace un mes que los precios del barril de petróleo iban a repuntar y que podía gastarse todo en la fiesta. Yo los noto ahora más preocupados. Pero, todavía no van a empezar a atacar con la devaluación, porque tiene cierto costo político y se van a ir por el lado de apretar al más rico, para repartir al más pobre. Pero, el asunto es ¿hasta dónde podemos apretar al sector más rico de la población, si ya las empresas están descapitalizadas, sin inversión, venidas a menos?

¿Es decir, que ya no hay ricos en Venezuela?
Bueno, fíjate que nosotros no tenemos el mismo capital productivo, de hace tres o cuatro años porque nadie ha invertido en capital de trabajo y menos con estas leyes que te dicen que si tú produces alimentos básicos, de primera necesidad, tú estás sujeto a expropiaciones de facto, a tomas preventivas, donde primero te toman y luego te pagan. En el caso de algunas plantas deben afrontar los conflictos con los sindicatos bolivarianos. Además, muchos de los empresarios ya no están teniendo acceso a créditos. Si hay menos ingresos petroleros, los bancos disponen menos liquidez para préstamos. Eso los lleva a trabajar al mínimo y es probable que despidan personal, pero tienen la inamovilidad laboral hasta final de año. De hecho, ya Fedecámaras anunció el cierre de empresas por esta coyuntura.

La gente hace mercado con la tarjeta de crédito, la usa como un complemento del sueldo. ¿Qué riesgos ocasiona esto? ¿Es conveniente pagar las deudas de la tarjeta, en este momento?

Mira, las tarjetas de crédito no se deberían usan para comprar alimentos. Tú no puedes usar los ingresos extraordinarios en gasto corriente, es una premisa macroeconómica. Si tienes ingresos extraordinarios (TC) debes usarlos en gastos de capital. Si tú te vas a endeudar con la tarjeta deberías comprarte una nevera, un carro. Tú deberías comprar bienes que valen esa inversión. Si compras comida, te la comes hoy y te quedas con la deuda. Y ya mañana, no puedes utilizar la tarjeta. Igualmente recomiendo pagar las deudas, antes del corte para no afectar tu récord crediticio. Ahora, si tienes una deuda grande, la puedes financiar, recuerda que los intereses están en 23 y 28% y ya no te pueden cargar intereses por sobre intereses, por una ley que está vigente.

¿Conviene ahorrar en los bancos sin ningún nerviosismo?
El banco que fue afectado es el Stanford Bank que se dirigía al sector AB (pudientes). Los más afectados fueron los venezolanos que tenían su dinero depositado en Antigua, en divisas, con bonos que compraron y los cambiaron fuera del país. Ya ese banco fue intervenido y no tiene por qué repercutir en las otras entidades. Mira, para ahorrar debes sacar la cuenta. Si la inflación está en 40%, y una cuenta de ahorro te ofrece un 12% y 13%, no vale la pena. Lo mejor es pagar las deudas con esas tasas de 23 y 28%. Aunque, siempre es bueno tener un dinero en el banco y no debajo del colchón que se deprecia cada día.

Generalmente, uno habla de la crisis mundial y que las acciones de Google o Microsoft cayeron en las bolsas. Pero, ¿cómo afecta esto al bolsillo del venezolano común? Nos afecta por la vía del petróleo. Es el canal de la crisis mundial, pues de allí vienen nuestros recursos. Si la gente en el exterior es pobre ya no demanda energía. Fíjate que ya han cerrado fábricas, están rematando las propiedades, y ¿qué significa eso? Pues que requieren menos energía. Entonces, bajan los precios del crudo y bajan nuestros ingresos. Los estratos más pobres verán restringido sus ingresos porque las becas - misiones ya no van a estar disponibles. Y si a lo mejor, trabajan con una empresa contratista del Gobierno, la misma va a tener menos demanda. Lo que se puede esperar es que los boten o que les recorten el sueldo.

Luego de ese panorama sombrío ¿qué le recomienda al Gobierno?
Te diría que el Gobierno debe revertir las políticas anti- empresas privadas, estimular la producción nacional, llamar a la inversión extranjera, firmar condiciones favorables, en los que los litigios puedan ser celebrados en tribunales internacionales. En el corto plazo, tendría que recortar los gastos, en todos los proyectos faraónicos de ayuda a otros países, la compra de armas. Todo eso deben recortarlo y ahorrar el dinero que queda, porque nosotros también estamos necesitando...

Fuente: http://www.diariolavoz.net/seccion.asp?pid=18&sid=424&notid=287470

Y.U.

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