La década kirchnerista: fuerte aumento del PIB, inflación y carrera por el dólar

El fallecido Néstor Kirchner parecía no inmutarse en 2003 ante el titánico desafío de "sacar a Argentina del infierno", como solía decir, y en una rudimentaria libreta que llevaba siempre consigo apuntaba datos clave de la economía.

Allí, según sus allegados, delinéo la estrategia para reestructurar 75% de la deuda en default por 100.000 millones de dólares en 2005, y el pago de 9.500 millones de dólares adeudados al FMI para cortar vínculos con un organismo al que acusaba de la crisis Argentina.

Su sucesora y viuda Cristina Kirchner, que asumió en 2007, ya no lleva esa libreta pero siguió la política de desendeudamiento de su marido y en 2010 elevó a casi 93% el canje de bonos, con una fuerte quita. Pero ese escaso 7% que no adhirió a la operación le está dando un fuerte dolor de cabeza y el pleito podría terminar en la Corte Suprema de EEUU, con consecuencias difíciles de prever para el país.

La reestatización de la petrolera YPF, la más importante empresa de Argentina que estaba en manos de la española Repsol, fue uno de los hitos más polémicos de su gestión, así como la estatización de los fondos de pensión.

Ambas decisiones se alinearon con la decisión de los Kirchner de ampliar el peso del Estado en la economía, luego de las privatizaciones de la década de los 90. También permitieron al gobierno engrosar las arcas públicas en un contexto de fuerte fuga de divisas, en un país que tiene cerrados los mercados de capitales desde la moratoria de 2001.

Sin embargo, analistas desechan la idea de la "década kirchnerista" o la "década ganada", expresión del gobierno que se contrapone con la de la "década perdida" para referirse a los años 80 en América Latina, y consideran que ese período está dividido entre la primera etapa de florecimiento económico de Néstor Kirchner y una actual de estancamiento.

"No hay tal cosa como la década kirchnerista, salvo en el calendario. De hecho hay dos períodos muy marcados, con políticas claramente diferentes y también los resultados", dijo a la AFP Roberto Lavagna, ministro de Economía al inicio del gobierno de Néstor Kirchner y artífice del primer canje de la deuda en mora.

Según Lavagna, opositor a la actual mandataria, en la primera etapa hasta 2006 en la que él actuó "el PIB (producto interno bruto) creció 8,9% promedio" anual, mientras que en la siguiente, a partir de 2007, "el período de los Kirchner" según señala, la economía "subió el 3,8% al año".

"El rechazo a las presiones del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el inicio de un período de fuerte reducción de la deuda, incluyendo una quita del 75% (en 2005), fueron esenciales para alcanzar la recuperación y el crecimiento del 8,9% en los años iniciales", sostuvo.

Similar concepto aduce la consultora Abeceb.com en un informe enviado a la AFP en el que sostiene que "la primera etapa se caracterizó por un alto crecimiento en un ambiente de baja inflación" y ahora se vive "la etapa de la escasez" cuyos rasgos salientes, añadió, son "el cepo cambiario, las restricciones a las importaciones y elevada inflación".

Según los sondeos, el mayor problema que enfrenta la presidenta de cara a las legislativas de octubre, a mitad de su segundo mandato, es la elevada inflación, de 25% anual según datos privados, y poco más de 10% según un cuestionado indicador oficial.

Es uno de los guarismos más altos de América Latina, .

A cinco meses de esas cruciales elecciones, la mandataria llamó el miércoles a que sus militantes controlen en los supermercados los precios que se mantendrán sin variantes de unos 500 productos de primera necesidad, tras un congelamiento general de precios de alimentos que no revirtió la tendencia alcista del costo de vida, de 1,5% en abril, según estudios privados.

En su segundo mandato desde finales de 2011, y en un contexto de fuerte necesidad de divisas para financiar al Estado, la presidenta puso en marcha duras restricciones a la compra de dólares que tradicionalmente los argentinos de clase media utilizan como ahorro para defenderse de la inflación, una medida que derivó en protestas masivas y puede impactar en los comicios.

Eso determinó el surgimiento de un mercado paralelo ilegal, en el que la cotización oficial del billete verde llegó a verse duplicada hace dos semanas en 10,45 pesos por dólar.

El gobierno también impuso rígidas barreras a las importaciones, en un país dependiente de su balanza comercial para hacer frente a compromisos externos y a la abultada factura de compra de energía por unos 12.000 millones de dólares anuales.

"Había modelo económico hasta 2008, pero la situación energética se fue deteriorando exponencialmente y los subsidios a sectores de la economía desmoronaron el superávit fiscal", dijo el economista Ramiro Castiñeira, de la consultora Econométrica, a la AFP.

Los críticos del gobierno consideran que el precio de la soja, que representa alrededor del 25% de las exportaciones de Argentina, que en 2012 sumaron 81.205 millones de dólares en total, ha sido el principal sustento del modelo económico, aunque sus seguidores lo atribuyen a políticas activas del gobierno.

"Es imposible pensar en repetir los resultados exitosos de la primera etapa si sólo se hacen cambios marginales de política económica o se apuesta a la suerte, como el alto precio de la soja", estimó Abeceb.com.

Desde otra perspectiva, Ernesto Villanueva, rector de la Universidad Arturo Jauretche, resumió a la AFP que en estos diez años el PIB se multiplicó desde 2003, "la distribución del ingreso mejoró, el desempleo bajó de manera impresionante (de casi 20% a 7,9% actual) y la carga de la deuda sobre el PIB bajó de 160 a 40%".

En 2003, según datos oficiales, Argentina tenía un PIB de 268.500 millones de dólares; actualmente la cifra alcanza los 500.000 millones de dólares anuales.

A su entender el mayor logro de los Kirchner "es la ampliación de derechos y la inclusión social", y citó el plan social de Asignación Universal por Hijo para casi cuatro millones de personas (10% de la población) al que se destinan unos 18.000 millones de pesos anuales (unos 3.500 millones de dólares).

"La recuperación del empleo, el desendeudamiento y el crecimiento del PIB (...) son los mayores méritos económicos de esta década", coincidió Castiñeira. AFP

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