Bolos, ping pong o cumbia argentina: cómo relajarse en la Eurocopa

Es por ello que en los hoteles de concentración se incluyen casi siempre zonas destinadas a estas cuestiones, para ayudar a los jugadores a estrechar lazos fuera del campo, pero los equipos también han acostumbrado a 'liberar' unas horas a sus estrellas para que salgan de su jaula de cristal.

Ello ha permitido a jugadores como los de España o Francia, en sus respectivas ciudades de concentración jugar a los bolos, como plasmó en su perfil de una popular red social el centrocampista del Barcelona Cesc Fábregas.

"¡Ganando a Andrés Iniesta y a Jordi (Alba) a los bolos...!", escribió, acompañándolo de una foto suya con una bola verde y el uniforme de la Roja.

El propio Cesc disfruta también jugando al ping pong, especialmente contra su compañero del FC Barcelona y amigo Gerard Piqué, que colgó, también en internet, una fotografía del momento.

Esa mesa está en el hotel del equipo en Gniewino (Polonia), donde la mayoría prefiere dedicar tiempo a los videojuegos, haciendo "Eurocopas paralelas", o los juegos de cartas, pese a tener un circuito de coches teledirigidos en el hotel, que no parece haber tenido mucho éxito.

"Tampoco es que estemos jugando mucho al Scalextric. Es cierto que lo probamos mucho el primer día, pero estamos jugando más a las cartas", admitió el también español Fernando Llorente.

Su rival del sábado en los cuartos de final, Francia, también cuenta con zonas comunes en su concentración de Kirsha y los jugadores han tenido horas libres para pasear por Donetsk.

Además del día que fueron a la bolera, en otra ocasión pudieron realizar compras y aprovisionarse de perfumes, pese a que los de su país son célebres en todo el mundo.

"Hicimos un lindo paseo por la ciudad. Cada uno pudo ir a donde quería durante una hora y media. Es importante salir del marco del fútbol para poder concentrarse bien. Eso hace bien", estimó el volante Yohan Cabaye.

Muchos han llegado a este torneo con sus reproductores de música cargados de canciones, para las semanas en el torneo, y varios han señalado que ello les ayuda a desconectar de todo y liberar tensiones.

"No puedo hacer mi trabajo sin música. Es más, me ayuda a hacerlo bien", explicó el seleccionador croata Slaven Bilic, eliminado el lunes al final de la primera fase, pero conocido como el "entrenador rockero".

Otros empujan a todo el equipo a compartir su pasión por la música.

Es el caso del equipo portugués, que tras ganar a Holanda (2-1) el domingo y clasificarse a los cuartos de final lo celebró cantando en el avión, con los defensas Pepe y Bruno Alves al frente, la canción "Se parece más a ti", del grupo de cumbia argentino Jambao.

Libros, 'tablets', teléfonos móviles y revistas, a menudo deportivas, formaron parte también del equipaje de los jugadores, según han ido detallando en los últimos días.

"Cada uno trae lo que quiere, lo que ayude a relajarse. Está bien tener momentos para disfrutar en un torneo así", señaló el capitán alemán Philipp Lahm.

Pero si algo disfrutan los jugadores es compartir el tiempo con sus novias, esposas y los miembros de sus familias desplazados hasta Polonia y Ucrania.

Es el caso, por ejemplo, del portero español Iker Casillas, que publicó en internet una foto con su novia, la periodista deportiva Sara Carbonero, paseando en una playa cerca de Gdansk: "¡Contentos y disfrutando de un lugar fantástico! El Mar Báltico a nuestras espaldas...", escribió el madrileño.AFP

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