Sacudidas en 2010, las bolsas mundiales empiezan 2011 con expectativas disímile

"Desde el punto de vista macroeconómico, se logró estabilizar al enfermo. Pero las cosas están lejos de ser resueltas. Nos encontramos a medio camino", indicó el experto Yves Marçais, corredor de Global Equities.

El mercado de referencia, Wall Street, consiguió encadenar un segundo año de buena factura, impulsado por las medidas excepcionales de la Reserva Federal norteamericana (Fed) y señales macroeconómicas alentadoras a fines de 2010.

El índice Dow Jones registró una progresión anual de 11,02%, el índice de valores tecnológicos Nasdaq de 16,91%, y el índice ampliado Standard and Poor's de 12,78%.

En Europa, la Bolsa de Fráncfort se distinguió claramente (+16,06%), por delante de Londres (+9,20%), mientras que París cedió 3,34%.

De su lado, la bolsa de Madrid, marcada por la crisis económica y los temores recurrentes de los mercados sobre la capacidad financiera de España, registró una fuerte caída del 17,43%, la cuarta mayor de la década.

Lisboa (-10,40%), Atenas (-35,62%) y Dublín (-3,02%) también sufrieron por la crisis de la deuda en la Eurozona.

En América Latina, también fue un año de contrastes.

El principal índice de la región, el Ibovespa de la Bolsa de Valores de Sao Paulo, cerró el 2010 con un avance acumulado de apenas 1,04%, mientras que en Buenos Aires, el índice líder Merval terminó con una impactante ganancia de 51,8%.

El año fue provechoso en los mercados emergentes asiáticos, con excepción de China, donde la Bolsa de Shangai perdió 14,31%. De su lado, Tokio cedió 3,01%.

Los rescates financieros de Grecia e Irlanda, salvados de la quiebra por la Unión Europea (UE) y el Fondo Monetario Internacional (FMi), han tenido repercusiones en el mundo entero.

"La crisis presupuestaria en la Eurozona no es solo un problema regional", indicaron analistas de Natixis al recordar la exposición mundial a los activos de la zona euro y al crecimiento europeo.

En reacción a esta situación, los inversores se desprendieron de los activos más riesgosos, en primer lugar las acciones de los países frágiles de la Eurozona.

Esta crisis era "uno de los temas claves en 2010 y lo será aún más en 2011", subrayó el analista Joshua Raymond, de City Index, incluso si la UE acordó la creación de un mecanismo de ayuda permanente.

Si muchos problemas siguen sin resolverse, por ejemplo el de hallar la dosis correcta entre el final de las medidas de reactivación y los presupuestos de rigor, los inversores podrían de todos modos volver a encontrar el gusto por los mercados de acciones.

En efecto, los operadores enfrentan precios de materias primas bastante elevados, el oro a niveles récord y un mercado de obligaciones de Estado incierto. AFP

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