Banco Central ordenó nuevo encaje legal bancario para restringir créditos

Banco Central ordenó nuevo encaje legal bancario para restringir créditos

El Banco Central de Venezuela (BCV) impuso este lunes una medida para restringir el crédito bancario y paliar la inflación, que el FMI proyecta en 1.000.000% para 2018.

Una resolución del BCV ordena a la banca pública y privada crear un "encaje especial" con la totalidad de las reservas excedentarias que acumule a partir del 1° de septiembre.

Todos los bancos están obligados a mantener en el BCV un encaje legal para atender los retiros del público. Los fondos que sobran tras cumplir ese requisito constituyen las reservas excedentarias y se destinan a operaciones como préstamos.

El vicepresidente de Economía, Tareck El Aissami, señaló más tarde que el objetivo es que el nuevo "encaje legal marginal" se destine al "pago de nómina y que el sistema bancario no utilice ese dinero para reciclarlo o para inyectarlo a otros destinos como créditos comerciales".

Según el funcionario, esos préstamos son utilizados para la compra de dólares en el mercado negro, cuya tasa supera ampliamente la oficial en medio de un rígido control de cambios.

"Es una medida de protección de nuestro sistema financiero y así garantiza que el dinero vuelva al Banco Central y sea utilizado para el propósito que es inyectar dinero a los trabajadores de Venezuela, sostuvo durante una alocución televisiva del presidente Nicolás Maduro.

El Aissami subrayó que este encaje "es necesario para lograr un equilibrio que controle el ataque especulativo inflacionario", sin precisar qué porcentaje de los depósitos se podrá seguir destinando al crédito.

Sin cambios de fondo

Analistas estimaron inicialmente que la resolución del BCV expandiría los préstamos y alentaría la hiperinflación, al observar que las reservas excedentarias suelen tener ese fin.

Pero lo dicho por el vicepresidente "nos lleva a la interpretación original, es decir, la de una restricción agresiva del crédito bancario", comentó en Twitter el director de la firma Econométrica, Henkel García.

Maduro, confrontado a un enorme rechazo popular, puso en marcha el 20 de agosto una serie de medidas para detener la grave crisis, con cuatro años de recesión, escasez de alimentos y medicinas e hiperinflación.

La receta del gobierno socialista incluye una devaluación del bolívar de 96%, lo que intenta compensar con un aumento de 3.400% del salario mínimo, rebajas obligadas de precios de productos básicos y el arresto de gerentes de supermercados acusados de especular.

Sin embargo, el desabastecimiento aumentó y varios comercios cerraron tras la aplicación del plan, que proyecta un aumento del precio de la gasolina, la más barata del mundo.

La gremial Consecomercio sostiene que los precios fijados por el gobierno para 25 productos no cubren los costos de producción, por lo que prácticamente desaparecieron de los anaqueles.

"No hay cambios estructurales. Los desequilibrios se mantienen y estamos en hiperinflación", afirmó este lunes el presidente de Ecoanalítica, Asdrúbal Oliveros, resumiendo el impacto de las medidas.

En tanto, el dólar del mercado negro sigue superando por mucho la cotización oficial pese a la macrodevaluación. Este lunes se negociaba a 92 bolívares, frente a la tasa de 61 resultante de subastas convocadas por el BCV.

El también llamado dólar paralelo tiene un peso importante en el país petrolero, dependiente de las importaciones, de las cuales 75% están a cargo del Estado.

En un contexto de drástica reducción de esas compras por la caída de la renta petrolera, el sector privado realiza una cuarta parte, casi en su totalidad con dólar negro.

Como parte de su "programa de recuperación", el gobierno prometió eliminar las emisiones de dinero sin respaldo, principal propulsor de la inflación según analistas.

Pero al mismo tiempo asumirá por tres meses el alza de los salarios en pequeñas y medianas empresas, en momentos en que carece de acceso a financiamiento internacional.

Fuente: Panorama

EA

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