Inflación y escasez de alimentos modifican patrones de consumo

Inflación y escasez de alimentos modifican patrones de consumo

“Hasta hace poco más de dos años yo iba quincenalmente a la carnicería y salía con unos cuatro kilos de mercancía, ahora para hacer esa gracia debo contar en el bolsillo con unos 25 mil bolívares”, se quejó Mario Colmenares, vecino de la urbanización Alto Verde, en la capital mirandina.

–El cartón de huevos amaneció en 2.700 bolívares con aspiraciones de llegar a 4.000 antes de finalizar mayo, mientras que el kilo de carne está entre 4.500 y 5.000 bolívares, con ganas de alcanzar los 7.000 al cierre de mes, según confiesan los propios comerciantes que cada vez compran menos mercancía porque aparte de no tener liquidez para cancelarla, temen que se les quede fría en las neveras.

Quejas sobre la inflación y la escasez de alimentos abundan en los Altos Mirandinos, donde los patrones de consumo han variado según lo confiesan los propios vecinos y lo ratifican los comerciantes, quienes notan la merma en la salida de los productos que no están regulados.

“En el país hemos atravesado muchas crisis pero siempre había lo que llamábamos en tono jocoso comida de pobre: arroz, caraotas, pasta, queso blanco duro y huevo, pero ahora esos ingredientes forman parte de los ausentes de los anaqueles y quien los encuentra debe desembolsillar fuertes sumas de dinero”, confesó Gisela Blanco, residente de Lagunetica que esta semana celebró 75 años de vida.

–Cuando era joven recuerdo que en la casa se comía carne o pollo solo los fines de semana, pero con la situación cómo está desde febrero no compro ninguno de los dos productos porque no los he hallado regulados y con mi pensión me alcanza para comprar lo básico. Una pechuga de pollo que hace ocho días pagué en 1.600 bolívares, este martes me la estaban ofreciendo en el mismo local en 2.600. Es una barbaridad cómo está subiendo todo de manera abrupta y descontrolada.

Los comerciantes están concientes del fenómeno, pero lo achacan a la situación país. “Hace años más bien competíamos haciendo ofertas y promociones para ganarnos la preferencia de la clientela, pero ahora cada vez son menos las personas que llevan productos cárnicos debido a los altos costos”, dijo Federico Becerra, quien atiende una carnicería en el municipio Carrizal y no descarta bajar la santamaría al cierre de año.

–La gente está llevando carne molida por ser la más rendidora, así como los populares huesos para la sopa. De resto no voltean ni a ver qué hay. Es lógico, una persona que devenga sueldo mínimo no puede llevarse en una quincena más de un kilo de carne de res. Así de mal estamos.

Otros más radicales han suprimido carne, pollo y charcutería para darle la bienvenida a verduras, hortalizas y frutas a su vida. “No te creas que está muy barato; uno tiene que agarrar de poquito para no golpear la tarjeta”, dijo Gisele Carmona, residente de El Trigo, mientras agarraba un “puño” de cilantro.

–Desde hace unos seis meses compro la fruta de temporada por ser la más barata. Imagínate que un kilo de manzana rebasa los 3 mil bolívares; eso simplemente ya no integra mi lista de compras ni siquiera en fechas especiales como diciembre. Uno tiene que arroparse hasta donde llegue la cobija, el detalle es que cada vez parece hacerse más pequeña y nos quedamos sin opciones.

Un día de sueldo en chuchería

No solo los productos alimenticios están fuera del radar de los compradores. “En función al nuevo sueldo mínimo se percibirían, en promedio, Bs. 501 al día, lo cual es el costo de la popular galleta Cocosette; es decir, ya no podemos ni chuchear en este país”, se quejó Luis Marcano, residente de San Antonio de Los Altos.

–Es frustrante salir con tus chamos y no poder pararse en un kiosco para comprarles algo; una samba está en 600 bolívares, una chupeta en 200, un paquete de gomitas en 500 y un Bolibomba que es lo más popular que puedes hallar rebasa el billete de máxima denominación. Esta situación es humillante, lo que da es lástima.gf

Fuente: Diario La Region

PS

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