León: Preocupación por default en Venezuela está sobredimensionada

“El default podría ocurrir en un caso extremo de total insolvencia. Ese no es el caso de Venezuela. Es un problema de modelo, no de ingreso”, añade León en otro mensaje. El director de Datanálisis sostiene que la escasez de dólares en la economía no se atribuye a una caída de los ingresos, sino “a un tipo de cambio errado que puede ajustarse”.

“La historia de pago de Venezuela es impecable, no porque sus gobiernos hayan sido serios, sino porque el costo de impagar es dramático”, añade. A pesar de que el Gobierno “puede estar muy confundido” con respecto a su modelo económico, León asegura que Miraflores sabe “perfectamente” lo que enfrentaría al declarar un impago de deuda.

Asegura que el sector petrolero pagaría las consecuencias de un eventual default con la afectación de sus activos y cuentas por pagar en el extranjero.

“Aunque serían procesos difíciles, los activos de Citgo, los buques cargados, las cuentas por cobrar de Venezuela estarían en la mira de los jueces”, agrega. Para el analista, sería imposible para Venezuela “operar exportaciones petroleras hacia EEUU, su principal cliente, con demandas contra sus cuentas”.

“Un default de Venezuela es infinitamente más costoso que el de Argentina, pues ese país no tiene nada que perder afuera”, añade.

La deuda interna es la víctima

León afirma que el EGobierno privilegia el pago de la deuda externa sobre la interna “a la que si aplica default abiertamente”, apunta.

“El costo de impagar deuda externa para Venezuela y su Gobierno es infinitamente mayor que el costo de ajustar el cambio para evitar el default”, comenta. El también profesor universitario descarta que el Gobierno politice su pago de la deuda externa al recordar que le conviene honrar sus compromisos internacionales.

“Los cálculos de activos y deuda indican que el país no está en crisis de solvencia, sino en un problema autoimpuesto de liquidez por no devaluar”, añade.

“Dilema falso”

León se refirió además a la posibilidad esbozada por el economista Ricardo Hausmann del “dilema” que enfrenta el Gobierno con pagar su deuda externa. “Plantear el problema como un dilema moral entre pagar la comida o la deuda externa es un dilema falso. Hay muchas alternativas más”, escribió en la red social.

“Pero esa jerarquización de deuda externa sobre interna es un evento de corto plazo. A la larga necesita pagar todas y tiene como, si ajusta”, advierte.

El analista dice que la diatriba del Gobierno en honrar sus compromisos no es moral, sino “de supervivencia económica o de debacle”. “No se trata de pagar comida o deuda, sino de ajustar y pagar todo, con costos políticos importantes o ‘defaultear’ con costos gigantes”, concluye.

AJV/ Informe21

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