Precios de “locura” asaltan el mercado venezolano

Inauditos, asombrosos, escandalosos, absurdos, increíbles, insólitos, de “espanto y brinco”, son calificativos que aún se quedan cortos para los precios “de locura” que se están viendo actualmente en el mercado. Cualquier producto que usted busque, ya sea alimentos, ropa o calzado, para la casa o el carro —lo que sea—, tiene un precio groseramente alto. Desde un simple lampazo (Bs. 600), un bombillo (B.s 900) hasta una nevera (Bs. 400.000).

“Mi quijada me llegó al piso cuando me pidieron 160 mil bolívares por una computadora. ¡No puede ser, por Dios! Eso costó mi apartamento hace ocho años”, contó María Villanueva, educadora.

En un recorrido realizado por Panorama se constató los escandalosos precios de los productos. Por ejemplo, un aire acondicionado de 14.000 BTU lo venden en Bs. 147 mil; una lavadora automática en Bs. 312.000; zapatos de niños Bs. 5.600; mientras que para dama en Bs. 13.000 y los de caballero (deportivo) Bs 35.000.

Los precios de productos que no son básicos también dieron un brinco exponencial durante las últimas dos semanas. El caso más concreto es de la cortina de baño. En una semana este rubro pasó de costar Bs. 700 a 4.800 bolívares; es decir, 600% más. El detergente líquido importado de 1,74 lts en Bs. 6.400, una gelatina para cabello de un kilo la venden en Bs. 1.300, y el champú para bebés en 700.

“Solo por mencionar un par de casos. Hace dos días fui a comprar jamón, el más económico pasó de 600 a 1.200, hace como un mes vi un par de zapatos deportivos en 10 mil, por un lampazo me pidieron Bs. 400 y los refrescos de 2 litros ya los llevan por 150”, señaló a PANORAMA web Luisa García, tras ser consultada.

A esto, Ángela García agregó a este diario: “¡Santo Dios! No quiero imaginar cómo será esto en diciembre. Hace seis días le compré unos zapatos a mi bebé talla 20 en 5.010 Bs. y ni decir que eran importados porque la etiqueta decía Hecho en Venezuela. ¿Quién podrá vestir a sus bebés o comprarle su regalo en Navidad con un salario minimo’”.

Hasta el año pasado, la ropa y calzado, así como celulares, computadoras, galletas, delicateses y todos los demás rubros, insumos o materias primas consideradas “no fundamentales”, o que “no son de primera necesidad”, eran importados, algunos, a Sicad II (Bs. 52).

Hoy, todos los rubros que no sean alimentos y medicinas están siendo importados a la tasa Simadi que cotiza sobre 198 Bs./$, y sus precios fijados a la tasa paralela. Estos precios son un buen termómetro de cómo está la inflación a falta de cifras oficiales que ya llevan cinco meses en mora.

El economista Ángel García Banchs cree que estos precios increíblemente exagerados son la “señal del estallido del control de precios”, que pueden “hacer colapsar el consumo” en el segundo semestre de este año cuando tienen su momento estelar.

“Lo que viene es el colapso del consumo y el estallido de los controles de cambio y precios”, enfatizó. Según el director de Eonométrica, este modelo económico “ha causado la mayor inflación de la historia: a mayo no menor a 125%”. García Banchs es uno de los pocos economistas que ha sostenido del año pasado que el control de precios y de cambio estallarían este año.

“La crisis del control de cambio y precios estalló en abril. Ahora solo empeorará aceleradamente, hasta que se eliminen”. “La solución a esta crisis pasa, entre otras cosas, por levantar el control de cambio y precios mañana mismo, o mejor en este instante”, dijo.

Exser Rosales, usuario de PANORAMA web, también manifestó su asombro: “Algo muy útil e imprescindible para la educación de nuestros hijos como lo es un cuaderno, el más económico lo vi en
Bs. 400. No puede ser!”.

Ante estos precios de escándalo, el economista Asdrúbal Oliveros, señala que “estamos frente a una destrucción del sistema de precios relativos, donde la inconsistencia en la política económica en materia cambiaria y precios te lleva a que hoy por hoy esté totalmente distorsionado, a que tú no sepas qué es caro hoy y qué es barato”.

Explicó que “puedes conseguir cosas que tienen acceso al subsidio y tienen precios irrisoriamente ridículos, como los productos regulados, y por eso se da el sistema del bachaqueo, el contrabando; mientras que otras cosas que no tienen acceso a divisas preferenciales, sus precios son una barbaridad o fuera de toda explicación. Esto afecta los niveles de consumo y provoca unos niveles inusitadamente altos de empobrecimiento”.

La salida de esta locura de precios, para Oliveros, “es un cambio en el modelo económico”. Y si no se hace ya, “la triste realidad es que la situación se puede poner peor”.

Fuente: Panorama

PS

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