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Venezuela, ahora el país más pobre de Latinoamérica, celebra elecciones bajo observación

Venezuela, ahora el país más pobre de Latinoamérica, celebra elecciones bajo observación

De acuerdo al Fondo Monetario Internacional, Venezuela terminará el 2021 con un PIB per cápita inferior al de Nicaragua y Haití, países que el año pasado eran los más pobres de la región, esto pasa mientras Venezuela celebra este domingo 21 de noviembre unas polémicas elecciones municipales y regionales en las que están convocados a participar 21.159.846 electores.

Venezuela ocupará el puesto del país más pobre de Latinoamérica, según el FMI

De acuerdo a estimaciones del Producto Interno Bruto (PIB) per cápita publicados recientemente por el Fondo Monetario Internacional, este 2021, Venezuela caerá por debajo de Haití como el país más pobre del hemisferio occidental, mientras atraviesa una devastadora crisis económica y humanitaria.

En 2012, el PIB per cápita de Venezuela era de 11.993 dólares; nueve años después, esa cifra bajó a 1.627 dólares, de acuerdo con los datos del FMI. Para un observador, viendo desde afuera del país, los números son impresionantes, pero para Jesús Casique, economista venezolano en Caracas, la caída no es “para nada asombrosa”, asegura. “Un país en donde el Producto Interno Bruto acumulado en siete años ha caído 81,8%, obviamente el cálculo per cápita también lo refleja”, reseña El País.

Los últimos datos del PIB que el Banco Central de Venezuela publicó son los del primer trimestre de 2019, pero Casique asegura que la institución provee de información al FMI. Dentro del país, técnicos como él operan con “un gran oscurantismo y una gran opacidad”, asegura el especialista, pero logran hacer también sus propios análisis. De acuerdo con cálculos de Casique, Venezuela lleva 47 meses de hiperinflación, imparable incluso después de las tres reconversiones hechas bajo el chavismo, en que el Gobierno ha eliminado 14 ceros de su moneda en 13 años.

Sin embargo, “es un error comparar a Venezuela con Haití,” advierte Casique. Haití, una pequeña isla con pocos recursos naturales, expuesta a desastres naturales y con poca producción nacional, tiene poco en común, por lo menos en el plano económico, con un país de 28 millones de habitantes y una de las reservas petroleras más grandes en el mundo. “Esto es meramente un reflejo de la situación económica, la diferencia es que antes Haití estaba por debajo de Venezuela y ahora es al revés.”

Elecciones locales bajo observación internacional

En Venezuela los comicios serán electos 3.082 cargos: 23 gobernadores, 335 alcaldes, 2.471 concejales y 253 legisladores regionales, que serán disputados por más de 70.000 candidatos postulados, informa VOA.

El Consejo Nacional Electoral (CNE) dispuso 30.106 máquinas de votación en 14.262 centros electorales, que abrirán desde las 6:00 de la mañana hasta las 6:00 de la tarde o hasta que haya electores en fila y que serán resguardados por más de 350.000 efectivos militares y policiales.

Por primera vez en 15 años, una misión de Observación Electoral de la Unión Europea se desplegó en el país para seguir de cerca las elecciones. También lo hizo un Panel de Expertos electorales de la Organización de Naciones Unidas (ONU) y una misión técnica del Centro Carter.

Para varias organizaciones y aspirantes a un cargo de elección popular, el anuncio de la Unión Europea fue bien recibido, pero otros dirigentes como María Corina Machado, calificaron la decisión del bloque como un “grave error” por considerar que legitima al Gobierno del presidente Nicolás Maduro.

Juan Guaidó, considerado presidente interino por decenas de países, ha insistido en que actualmente en Venezuela no existen condiciones para celebrar un evento electoral en donde los electores tienen la "certeza" que después de las elecciones "Maduro seguirá siendo ilegítimo, desconocido y además investigado por la CPI”.

En agosto, el chavismo celebró primarias para definir a sus candidatos; un proceso en el que se expusieron fracturas internas y que fue calificado por analistas y dirigentes opositores como una “pantomima”, pues afirmaban que las decisiones se toman en la dirección del partido de gobierno.

A finales de ese mes, la Plataforma Unitaria de la oposición confirmó que, luego de un “extenso y difícil proceso de deliberación interna”, tomó la decisión de participar en las elecciones con la tarjeta de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), que fue habilitada por el CNE tras haber sido inhabilitada en 2018.

La oposición afirmó que el proceso electoral no será justo ni convencional, pero dijo entenderlo como un terreno de lucha “útil para fortalecer a la ciudadanía” e impulsar elecciones presidenciales y legislativas libres.

Evidentes diferencias entre la oposición dificultaron definir candidaturas unitarias en todo el país.

La semana pasada, cumpliéndose el lapso de sustituciones y modificaciones de postulaciones, algunos candidatos lograron alcanzar consensos para evitar la dispersión del voto, pero, en muchos casos, aunque el CNE registró las renuncias, no hubo cambios en las tarjetas porque, según el ente comicial, ocurrieron extemporáneamente.

Por varias semanas, expertos advirtieron que la división opositora favorece a los candidatos del oficialismo.

Durante tres años, la oposición boicoteó los procesos electorales en Venezuela denunciando ausencia de condiciones y garantías electorales; muchos dirigentes fueron inhabilitados y las tarjetas de las organizaciones política fueron ilegalizadas.

En 2020, el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) emitió fallos que llevaron a la suspensión de las directivas de los partidos políticos más importantes de Venezuela, imponiendo a figuras consideradas aliadas del chavismo que, desde entonces, han hecho uso de esos símbolos y tarjetas electorales.

Analistas coinciden en que el escenario más probable es que el gobierno triunfe en el proceso electoral y obtenga la mayoría de los cargos a elegir, por lo que consideran prudente que la oposición evalúe cuál será la respuesta que ofrecerá al país un día después de los comicios.

Durante los últimos meses, el Foro Cívico, plataforma que reúne a diversas instituciones y representantes de la sociedad civil de la sociedad venezolana, insistió en la necesidad de restablecer el poder integral del voto como expresión de la voluntad popular y expuso que los venideros comicios deben entenderse como el inicio “de la restitución del derecho a elegir y a ser electo”.

Son los primeros comicios organizados por la nueva directiva del CNE designada en mayo de este año y que surgió producto de negociaciones políticas. Dos de los cinco rectores son considerados afines a la oposición.

El presidente Nicolás Maduro ha hecho llamados a votar y, a pesar de que el oficialismo actualmente ocupa la mayoría de las alcaldías y gobernaciones en el país, ha dicho que con los funcionarios electos irán “a los proyectos y soluciones concretas para el pueblo”. Con información de VOA y El País / EA (Foto: Archivo I21)