El ex presidente colombiano Samper aboga por crear una visión de región y dejar la guerra ideológica

Apostó también por una "nueva política de seguridad hemisférica". "América Latina debe defenderse del daño que nos estamos haciendo a nosotros mismos", manifestó el ex mandatario colombiano.

"Somos muchas Américas, no una sola. Somos el continente de las inconsistencias. Somos más territorio que nación, más poder que autoridad y más leyes que legalidad", apostilló.

Ernesto Samper comenzó su intervención hablando del proceso de independencia de los países latinoamericanos y consideró que éste dejó "unas instituciones, un camino y unas bases, sobre las que estamos construyendo unas propuestas de futuro".

Pero también dejó algo negativo: "Una ingobernabilidad atávica", opinó el ex presidente colombiano, quien se refirió a la "crisis de gobernabilidad" que sufre la región.

La situación tiene tres factores, como son la crisis del modelo neoliberal de los años 90 -que no generó crecimiento, ni bienestar ni equidad social-, la extensión de patologías globales -la droga, las armas, los corruptos o los emigrantes ilegales- y otras que también afectan como el calentamiento global o la inseguridad alimentaria y, en tercer lugar, la "incapacidad de los sistemas políticos latinoamericanos" para solucionarlo.

"Los problemas en América Latina son mucho más de fondo como para que los reduzcamos hoy a dividirnos entre chavistas y no chavistas", aseveró, antes de afirmar que sí existe una "batalla ideológica de baja intensidad" que mantiene "dividida y enfrentada" a la región.

También se refirió a "patologías" como el armamentismo, el calentamiento global o el narcotráfico y, al respecto, dijo que es evidente que las leyes no son suficientemente "represivas" y que las leyes del mercado están ganando la lucha a aquellas del Estado.

"Si el mundo no hace un esfuerzo consistente en los próximos años para establecer compromisos va a ser inevitable la despenalización en diez o veinte años", agregó.

En este punto expresó su preocupación por México y apuntó que la guerra contra el narcotráfico es del Estado y no sólo de su presidente, Felipe Calderón, y consideró que lo único que le permitiría avanzar en esa batalla sería una política como la que diseñó Colombia en los años 90.

También habló de la "quiebra de los sistemas políticos" y afirmó que la política en la región "se salió de los partidos" y la hacen "los periodistas, las ONG o los jueces".

"Los partidos en América Latina están dedicados al clientelismo, no tienen propuestas ideológicas", consideró, antes de apostar por fortalecerlos, renovarlos y hacerlos más transparentes.

Para Ernesto Samper los avances de los últimos años son haber aceptado el "concepto de democracia y la estabilidad macroeconómica", la solidaridad y el mestizaje.

"No hay conflictos étnicos en América Latina, sólo minorías sociales marginadas, pero no por su condición étnica, sino porque no están dentro de la estructura social", agregó. EFE

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