Sentirse bonita dependería del estado de ánimo

Sentirse guapa o verse bella es más fácil y barato que tratar de convertirse en estereotipo de mujer de anuncio, ya que depende sobre todo de la autoestima y el estado de ánimo.

"La sociedad marca unos estereotipos de belleza que nos dan unas expectativas pero que lo que nos está creando es frustración", afirma a Europa Press el psiquiatra Ricardo Valdés quien defiende el poder de la mente y el estado de ánimo como la mejor arma para poder revertir esta tendencia que afecta cada vez más a los adolescentes.

¿Pero qué significa que la belleza es un estado de ánimo? "Cuando se habla de belleza hay que tener en cuenta que la vida es un estado de ánimo, la manera de relacionarnos con el exterior, la manera que tenemos de proyectarnos a los demás depende de nuestro estado de ánimo", y, por tanto, "si nosotros no tenemos autoestima, ni confianza, no nos sentimos bien y no nos aceptamos, entonces no somos capaces de proyectarnos bien".

Para demostrarlo, Dove ha llevado a cabo un nuevo experimento social llamado 'Dove: Parches', realizado con la colaboración de la doctora Ann Kearney-Cooke, psicóloga y experta en imagen corporal, que ha conseguido demostrar que el conflicto permanente que mantienen las mujeres con el reconocimiento de su belleza se desbloquea a medida que se sienten más seguras con su aspecto físico.

El problema más común para no percibir nuestra belleza, explica Valdés, es que "perdemos de vista que lo que de verdad nos da belleza que es mantener en buen estado la salud: cuidarse cada día, dormir bien, comer bien, una vida ordenada, quererse, eso nos da belleza, da felicidad y es lo que se proyecta a los demás".

En su opinión, "la cara es el espejo del alma" más allá del 90-60-90, el índice de masa corporal, ser rubia o morena, la apreciación cultural o de superar los 50, porque envejecer, recalca, "no es perder belleza, no hay que relacionar el envejecimiento con la perdida de belleza, hay que aceptar que envejecer es hacerse bello".

A su juicio a menudo perdernos de vista que lo que de verdad nos da belleza, un término que perfectamente puede ser subjetivo ya que "¿cuántas veces con el paso del tiempo a medida que vas conociendo a una persona te parece más guapa?", pregunta y afirma al mismo tiempo Valdés, quien lamenta que del mismo modo la tendencia generalizada de las mujeres a "destacar lo negativo y no resaltar lo positivo", y "a ser más criticas consigo mismas que con el resto".

"Todo gira sobre la misma idea, por eso se trata de huir de los estereotipos y ver que hay diferentes tipos de belleza, y ver que cada uno tiene unas cualidades que hay que potenciar y pueden potenciarse y aceptarse; y a partir de ahí realizar acciones para promover la belleza de cada uno", afirma.

La siguiente pregunta sería ¿cómo conseguirlo?, para ello Valdés da la clave que está en modificar conductas: cuidarse, socializarse, potenciarse y acabar con todo lo que nos es tóxico, además de huir de los modelos de belleza y de dejar de buscar la perfección, porque "esto nos lleva a destacar lo negativo nuestro y a no resaltar lo positivo".

"La persona se centra más en los defectos que tiene cuando hay que hacer todo lo contrario, hay que tratar de dejar a un lado aquello que a nosotros nos parecen defectos enormes pero no lo son y resaltar más las cualidades", afirma sin ocultar que las cualidades físicas naturalmente intervienen en el concepto de belleza.

Cuando se habla de belleza, también se habla de lo físico, pero sobre todo se trata de la personalidad, de la manera de comunicarse, de la manera de verse uno mismo, de la confianza. "El cambio está en nosotros, pequeñas modificaciones que llevan a mejorar la confianza en nosotros mismos y la autoestima, eso proyecta belleza. Cuesta un esfuerzo, pero si la persona pone un poco de su parte, al final es un tema de rutina, pequeñas modificaciones llegan a mejorar la confianza", añade.

Sin embargo, la misma compañía ha demostrado que es posible conseguir que la mujer sienta su belleza sin esa presión, solo con el poder de su autoestima, y gracias al tan conocido en la medicina 'efecto placebo', es decir fármaco o tratamiento que sin serlo consigue efectos positivo en quien se administra.

En su nueva campaña, realizan un experimento que demuestra cómo el poder de la mente es capaz de modificar el estado de ánimo y mejorar la autoestima. "En Dove llevamos muchos años en éste camino, tratando de ayudar a mejorar la autoestima y hacer que la belleza sea un concepto democrático, romper los estereotipos actuales y crear un diálogo", explica a Europa Press María Lemonidou, Brand Manager de Dove.

Fuente: Panorama

AJ

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