Los empleados que decoran y acomodan su área de trabajo son mucho más productivos

Alex Haslam, otro investigador, dijo que es hora de que las empresas reconozcan la importancia de dar algo de control a los empleados sobre el espacio. El diseño de la oficina no solo influye en el dolor de espalda de las personas. Tiene el potencial de modificar cuánto logran, cuántas iniciativas toman y qué satisfacción profesional alcanzan, afirmó.

PARA TRABAJAR MEJOR

Para llegar a esas conclusiones, los autores trabajaron con 2000 empleados de oficina y realizaron dos cuestionarios y dos experimentos que relacionaban la eficiencia de estos voluntarios con el entorno de trabajo.

Las preguntas se centraron en cómo se sentían en sus espacios de trabajo y con su empleo en sí, analizando cómo se modificaba su bienestar frente a los cambios en el diseño. Los investigadores notaron que cuánto más control tenían sobre su ambiente más motivados estaban con su empleo, se sentían más cómodos físicamente y se identificaban más a fondo con la empresa.

Los experimentos se basaron en la observación de cómo los voluntarios trabajaron en distintos tipos de ambientes. Las oficinas donde se desempeñaron fueron ambientes simples y funcionales, enriquecidos con plantas, cuadros o fotos, o los empleados pudieron participar en el diseño del área.

Los participantes que trabajaron en ambientes enriquecidos mostraron una productividad 17% mayor que los que se desempeñaron en oficinas simples. Pero el mejor resultado fue para los que colaboraron en el diseño, cuya capacidad de trabajo subió un 32%.

Estos resultados podrían tener un fuerte impacto en empresas de cualquier tamaño, pero pocos empleadores consideran las consecuencias psicológicas de la organización del espacio. Prestar más atención a las necesidades de los empleados puede fomentar el bienestar y las productividad a un costo mínimo, sostuvo Haslam.

Fuente: Neomundo

EA

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