El "más difícil todavía" de los Adrià y el Circo del Sol

"Es un reflexión sobre el cabaré, la gastronomía, una galería de arte, un espectáculo y la juerga que supone Ibiza, algo muy experimental", explicó Ferran Adrià a un grupo de periodistas.

En un espacio de 2.500 metros en el Ibiza Gran Hotel, el único cinco estrellas gran lujo de la isla, resulta "difícil de definir" por su carácter inédito y multidisciplinar, aunque el cocinero cree que se acerca al concepto de "cabaré del futuro" unido "un poco al modelo de elBulli" y a "una cierta evolución" del circense Tickets, uno de los restaurantes que tiene con su hermano en Barcelona.

"No es un espectáculo, no es un restaurante. Es arte vivo, ligado a las 'performances', pero nada pretencioso. Puedes estar tomando una copa o una bandeja de ostras y disfrutando del espectáculo sin necesidad de estar concentrado en él", detalla Adrià, quien asegura que lleva "14 años pensando cómo hacerlo, porque será algo más que histórico, abrirá un camino de reflexión".

Los Adrià trabajan junto con el director del Circo del Sol, el canadiense Guy Laliberté, para crear este formato "muy experimental" que abrirá de junio a octubre, cambiará anualmente el concepto y ofrecerá experiencias "a precios 'prêt-à-porter' de Ibiza".

Se trata de uno de los proyectos más ambiciosos en los que se ha embarcado Ferran Adrià, que además anunció que el 1 de marzo abrirá oficialmente elBulliLab, con sede en una nave industrial de Barcelona, en el que trabaja desde hace año y medio una treintena de personas de distintas disciplina y está previsto que en breve se incorporen unas 40 más.

"No es un proyecto de I+D al uso, ni una universidad, es muy complejo, un formato muy distinto dedicado a reflexionar sobre el conocimiento culinario", dice al respecto el cocinero catalán.

Por el momento trabajan en desarrollar una metodología para estudiar la restauración gastronómica y en "entender la gastronomía, una disciplina que no se ha comprendido mucho porque lo han estudiado historiadores, no cocineros".

"Trataremos de ordenar todo el conocimiento que se ha generado en los últimos 500 años, desde que existen los libros", añadió para anunciar que los resultados se plasmarán en publicaciones y se volcarán en internet, ya que elBulliLab tiene una importante vocación educativa.

Para Adrià, que reconoce que no echa de menos cocinar tras la "transformación" de elBulli -que ofreció su última cena el 30 de julio de 2011-, considera que su actual labor "también es creación".

"No hay nada comparable a estos tres años de mi vida, esto es más excitante y más brutal. Ahora exploro nuevos formatos para vivir la gastronomía que no sean un restaurante. El formato de elBulli tenía fecha de caducidad, no daba para más", aseveró.

Y, aunque no se ha desvinculado de la restauración -"en todo lo que abre Albert estoy yo", dijo en alusión a los cinco establecimientos que han abierto en Barcelona- sostiene que "ahora el reto es crear conocimiento".

No obstante, seguirá creando platos, anunció, ya que en los próximos días empezarán las obras de elBulli1846 en Cala Montjoi (Roses, Girona), una ampliación del antiguo restaurante para convertirlo en un museo visitable sobre el proceso creativo y gastronómico donde se ofrecerán comidas un mes al año para financiar elBulliFoundation, que engloba los distintos proyectos.

Por el momento sólo se ha previsto desarrollar el 20 % de lo inicialmente diseñado, ya que el resto está pendiente de las alegaciones que han presentado grupos ecologistas contrarios a que se permita edificar dentro de parque natural del Cap de Creus.

Cuando se terminen estas obras, que ampliarán el espacio existente en unos 400 metros hasta alcanzar alrededor de 1.500 -inicialmente se habían previsto 5.411 metros cuadrados-, el proyecto de Ferran Adrià podría empezar a funcionar a finales de 2016 o principios del 2017. EFE

EA

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